En esta oportunidad compartimos el libro “Los Perduellis” de José Luis Torres, famoso por haber acuñado el término “Década Infame” pero borrado de la historia oficial de los argentinos por sus denuncias al proyecto de la oligárquico al servicio del imperialismo. La obra se encuentra en fomato .pdf y puede accederse a ella a través de nuestra Biblioteca Digital.

El compañero Juan Godoy nos advierte que actualmente asistimos “a la restauración del más crudo neoliberalismo, el cual pretende arrasar no sólo con las conquistas de la última década, sino ir “más allá”, profundizando el proyecto que quedó trunco con la pueblada de diciembre de 2001, y la posterior vuelta a un proyecto nacional y popular.” Godoy sostiene que “profundizar la década del 90 significa retrotraer a la Argentina a los niveles de vida anteriores a la revolución nacional peronista. El proyecto más que “volver a los 90”, busca volver al 3 de junio de 1943, antes de la revolución juniana que con sus tensiones desencadenaría en el crecimiento de la figura de Juan Perón, y a partir de octubre del 45 en una “nueva Argentina”.” A continuación su artículo completo:

La Alianza Cambiemos, José Luis Torres y la “forma de vida” en el proyecto oligárquico – Por Juan Godoy*

 “el antídoto que puede salvarnos de la aniquilación en el oprobio, no es otro que el patriotismo, frente a los peligros del imperialismo económico, que anda por el mundo encharcado en sangre como un lobo hambriento. Por eso, porque el patriotismo es la única barrera, se intenta debilitar el patriotismo del pueblo argentino mediante una política cínica y desvergonzada”. (Torres, 1946: 101-102)

José Luis Torres [1] nace con el siglo como Don Arturo, y en algunos años se convierte en el fiscal de la década infame, pues a través de su pluma y de su accionar judicial ha enjuiciado a la ignominia reinante en esos años, y a varios de los hombres que lo representan. Torres fue un “pensador olvidado”[2], silenciado por el aparato cultural oficial. Afortunadamente a lo largo de los años ha sido rescatado del ostracismo por varios escritores, como por ejemplo Alberto Buela. Pretendemos en estas líneas dar cuenta de algunos aportes que realiza Torres que nos sirven para analizar y contextualizar la actualidad nacional.

los perduellis - j l torresTorres definió crudamente a la oligarquía aliada al imperialismo considerando que “el adversario más temible es el “perduellis”, el enemigo interno de la Patria, emboscado dentro de sus instituciones, al servicio de una consigna extranjera” (Torres, 1973: 22), y profundiza en otro escrito acerca de los perduellis: “se llamaba perduellis (en la antigua Roma), al enemigo interno de la patria, y hostis al enemigo exterior. El crimen de perduellio (contra la patria) y el de peculado (apoderamiento ilegítimo de cosas del estado) eran castigados con la pena de muerte” (Torres, 1943: portada)

Nos interesa avanzar en relación a la “forma de vida” del modelo oligárquico. Torres toma esta expresión de un escrito de Federico Pinedo[3] (se trata del abuelo del actual Presidente del Senado, e integrante a la Alianza Cambiemos), de los años del peronismo[4], en que hace referencia a las “batallas ganadas” por Perón que fueron “en contra de la forma de vida por cuya implantación lucharon cincuenta años en la pesada centuria los mejores argentinos”. (Pinedo. Cit. en Torres, 2010: 38) Es decir, Perón avanzó sobre la “forma de vida” del modelo oligárquico, que según Pinedo era mucho mejor que la que comenzó con la “demagogia peronista”.

Pero… ¿Cuál es esa “forma de vida” que tanto anhelaba Pinedo, y que hoy nos quieren volver a retrotraer? Esa “forma de vida” es la que permite la explotación más cruenta sobre los trabajadores, la represión feroz ante las protestas, la paga de míseros salarios, a las empresas le permite hacer en el territorio nacional prácticamente enclaves coloniales (hasta con moneda y policía propia), acerca de los cuáles en las escuelas se enseña/ba que le debíamos el progreso; el país dependiente del imperialismo de turno, un país en el que la “libertad económica” está por encima de cualquier otro derecho, con amos y señores en el país sumiso como el magnate Bemberg, el país con un enorme drenaje de divisas al extranjero, fuertemente endeudado, con la expoliación de sus recursos naturales, el “país chiquito” de espaldas a Nuestra América, el país con la estructura económica extranjerizada, el país para pocos, etc.

Estos largos pero escasos meses del gobierno de la Alianza Cambiemos, comenzaron a circular desde las esferas gubernamentales y los aparatos culturales de la oligarquía diferentes ideas que pretenden demostrar la necesidad de “volver a ser un país normal”, es decir, volver al país oligárquico e imponer un “estilo de vida” correspondiente con el mismo. Este conjunto de ideas son lanzadas a recorrer el “tejido social”, enunciadas desde un lugar de saber/poder que pretende hacer sentido común “formas de vida” del país anterior al peronismo, y que en cierta medida los últimos años se había vuelto a avanzar luego de la oleada neoliberal de los años 90. Aparecen en primer plano los medios de comunicación, y también los académicos con títulos en las universidades extranjeras más prestigiosas (como asimismo en las nacionales), Torres llamaba a estos como “los defensores de la mentira histórica, los paladines del entreguismo económico, los propagandistas de la claudicación (que) predican aquí (…) la necesidad urgente del sometimiento”. (Torres, 2010b: 19)

Así, el cambio propuesto por la Alianza cambiemos propone que gran parte de los argentinos (se habla de un millón y medio de personas con sus familias), que trabajan en el estado simplemente sobran, o son ñoquis (lo que no fue corroborado en ninguno de las decenas de miles de los casos del personal despedido). Resulta llamativo que los que siempre vivieron del trabajo ajeno digan a otros compatriotas que producen para el país, que no trabajan. Nuevamente la idea de “achicar el estado”, el socialista independiente Pinedo hablaba de la “hipertrofia del Estado”, la cuestión es que quieren que “el estado sea siempre chiquito, pues cree que solamente los monopolios internacionales tiene el derecho de ser hipertróficos”. (Torres, 2010: 327)

Es la idea del mercado sin la intervención estatal regula todos los demás factores de la sociedad, la famosa “mano invisible” que hablaba el liberalismo. La Vice-Presidenta refirió claramente a cuál es el modelo de país al que apunta su gobierno, expresado como la “vuelta a la normalidad”, Michetti sentencia: “Vamos hacia un país agroexportador y de servicios, basta de industria”. Nuevamente el país que solo produce pasto e importa los productos manufacturados, nuevamente el país para pocos con alto desempleo y pobreza. Estas políticas, según Torres, “tiende a mantenernos en estado de colonia, a impedir que se organicen nuestras industrias, que se aprovechen por los argentinos sus materias primas y las conviertan con beneficio de la Argentina en manufacturas propias”. (Torres, 1946: 36)

Pinedo en su escrito exalta al Poder Judicial, no escapa a la crítica de Torres que lo considera un “instrumento servil de la oligarquía y el imperialismo (…) dictó escasos fallos en que reconociera razón al país cuando los intereses nacionales se encontraban en pugna con los de las empresas representativas del feudalismo financiero internacional”. (Torres, 2010: 140) En otro libro anterior también habla sobre el tema de la justicia, sosteniendo que “la justicia ordinaria del país permaneció obstinadamente ciega, muda y sorda frente a los grandes delitos consumados en beneficio de las organizaciones plutocráticas y en perjuicio de la República”. (Torres, 1943: 165) Nuestro autor pretende la ruptura total de los mecanismos de la dependencia, pues difícilmente se puedan avanzar eficazmente en la liberación nacional si no se “destruye los organismos fundados por el “perduellio”. (Torres, 1973: 162)

Es claro que pretenden disciplinar a la clase trabajadora y continuar bajando sueldos, y transfiriendo recursos a la oligarquía. No quieren desocupación baja, ni salarios altos. Pinedo (abuelo) ya se quejaba de los aumentos salariales durante los años peronistas: “continúa el aumento de dinero en poder de las masas por elevación compulsiva de salarios y sueldos y por la política financiera del gobierno”. (Pinedo. Cit. en Torres, 2010: 310)

En esta Argentina que nos quieren convencer que la utilización de servicios básicos que son derechos se pagaban baratos, por lo cual se tienen que “sincerar” los precios de los mismos, es decir, subir exorbitantemente. Baratos pueden ser para los que tienen tanto dinero que lo fugan a cuentas en el exterior, pero no para la mayoría de los argentinos que viven con un salario básico o que están desempleados (muchos a partir de la nueva administración). Acerca de las “cuentas secretas”, Torres afirma que “el secreto en los negocios de orden público ha sido siempre una característica de los gobiernos de la oligarquía”. (Torres, 2010: 272)

El discurso que circula pregona la idea que los argentinos vivimos doce años de ficción, que nos acostumbramos a hacer cosas que los sectores populares parecieran tener vedadas, que eso tiene su precio, y que ahora hay que pagarlo. Idea “vieja” también, ya Pinedo había expresado en el documento citado en referencia a los años del peronismo: “volcándose sobre la colectividad una masa inmensa de recursos, todo el mundo se sintió más rico, todo el mundo tenía la sensación de que podía gastar más, y gastó más, y los gastos de unos creaban los recursos de otros (sigue ahora Torres sentenciando) no me explico por qué razones a Pinedo le da rabia la alegría de todo el mundo a la que él hace referencia con enojo”. (Torres, 2010: 300)

La posibilidad de no verse muy perjudicado por los aumentos del gas por ejemplo la dio el mismo presidente que afirmó que los argentinos usamos la calefacción demasiado alta en lugar de “estar con un suéter en su casa” (costumbre que al parecer él mismo no tiene, pues recordarán que cuando lo llamó la entonces Presidenta de la Nación por teléfono en 2011, a pesar de estar en pleno invierno se encontraba en calzoncillos).

Nos quieren convencer que la suba de precios, la inflación desmedida, es decir la transferencia de recursos a los sectores más beneficiados y la pérdida de salario real, es ahora solamente un “sinceramiento” de precios, porque los argentinos vivíamos barato. El Ministro de economía lo expresó: “no se disparó la inflación, hubo una corrección de precios relativos”.

Nos quisieron convencer que una devaluación no iba a afectar a los trabajadores, cuando todos sabemos que eso sólo existe en la cabeza de los economistas neoliberales que hoy vuelven a “pulular” por los canales de televisión. Ya se pudo observar que finalmente la enorme devaluación, ¡perdón el “levantamiento del cepo”!, sí afectó a los trabajadores y principalmente a los de menores ingresos (por el conjunto de bienes que aumentaron, y la falta de medidas para contener a esos sectores). Así y todo siguen afirmando, contra toda realidad, que con el “levantamiento del cepo” (devaluación), que en realidad eran restricciones cambiarias, no “pasó nada”. Usted está preocupado seguramente por la situación económica, pero no se alarme porque el Presidente nos aconseja qué hacer para mitigar la merma del poder adquisitivo, afirmando que tenemos que acostumbrarnos a “gastar un poco menos de lo que se gana todos los meses”. (quién sabe, quizás con las monedas que ahorra pueda seguir sus pasos y abrir una cuenta en algún paraíso fiscal).

Pretenden que veamos como lógico que los sectores más ricos, la oligarquía argentina y sus socios imperialistas paguen menos impuestos. Es la re-edición de la teoría del derrame de los 90, llenar la copa de arriba para que paulatinamente llene las de la base de la pirámide social, pero esa copa como sabemos es muy grande o tiene algún tipo de agujero porque nunca termina de derramar.

alcaEn este “país normal” que nos quieren llevar, la sumisión al imperialismo está en primera plana. Se pretende desenterrar de las costas de Mar del Plata el proyecto imperialista del ALCA, asevera la Canciller Susana Malcorra que “el ALCA no es mala palabra”, y que “Obviamente, el ALCA es una alternativa”.

Nos vienen de nuevo con el “viejo cuento” de la “necesidad de volver al mundo”, que la salvación viene del endeudamiento, y las inversiones internacionales. El Presidente expresó que si no se acuerda con los fondos buitres “habrá ajuste o hiperinflación. No hay alternativa”, ¡pero no es para indignarse! porque como dijo el hoy Presidente del Banco Nación, el menemista Carlos Melconian: “son tipos de buena voluntad”. Quieren que veamos como normal ¡y bueno!, el pago a la usura internacional. Que sigamos la célebre frase de Avellaneda de “pagar sobre el hambre y la sed de los argentinos”, y que esperemos la lluvia de inversiones que la historia de Nuestra América demuestra que nunca terminan de llegar.

Pinedo justificaba el endeudamiento y las facilidades para las inversiones extranjeras aduciendo que “la existencia de la deuda pública no afecta la soberanía, y que tampoco esclaviza la existencia de inversiones extranjeras”. (Pinedo. Cit. en Torres, 2010: 238) Lo refuta y explica Torres la intención del endeudamiento claramente al argumentar que “entre los planes combinados para convertir el país en un campo de explotación intensiva por el capitalismo internacional, estuvo en primera línea el de endeudarlo en el exterior, para subordinarlo directamente a los usureros de pueblos”. (Torres, 2010: 229)

Quieren acostumbrarnos a que los mayores que no pudieron realizar sus aportes, no puedan jubilarse, no tengan un sustento para poder vivir. Es más, avanzan sobre los medicamentos de los afiliados a PAMI quitándole la cobertura a 150 remedios. Pero para el Director Ejecutivo del PAMI, esto no es un problema, porque los medicamentos sin cobertura total no tienen utilidad clínica porque son obsoletos”. Si fueran obsoletos lo coherente sería que los saquen de circulación, no que permitan seguir vendiendo “placebos”. El otro problema que encuentra Regazzoni es que las personas mayores (¡qué descubrimiento!), “toman muchos remedios”, así que mejor sacarles la cobertura. Invierte el dicho el Director Ejecutivo, parece ser que “mejor la enfermedad que el remedio”. Como sabemos para los neoliberales los adultos mayores son un gasto.

También nos quieren acostumbrar a que los argentinos no comamos carne, y si lo comemos lo hagamos con los cortes de menor calidad, porque para el representante de la Sociedad Rural Argentina, al cual el actual gobierno representa muy bien quitándole las retenciones por ejemplo, Etchevere “el lomo es para los enfermos”, a los argentinos no nos gusta.

Con la educación se está avanzando fuertemente en el plano discursivo para seguramente avanzar sobre la educación universitaria gratuita, que es un derecho que desde que lo otorgó en 1949 el General Perón ha calado profundo en el sentir nacional (recordemos el Ministro que tuvo que salir rápidamente eyectado en los años del delarruismo). Así nos quieren hacer pensar que es malo que haya, como dijo el Presidente: “universidades por todos lados”. Al mismo tiempo desde los periódicos se sigue en la misma lógica. El matutino La Nación, vocero desde su fundación de la oligarquía, se ha despachado con varias notas al respecto, recorramos algunos de los títulos: “¿vale la pena ir a la universidad? Algunos expertos consideran que el título es “irrelevante” a la hora de conseguir empleo”, “Corrupción universitaria”, en otra nota se pregunta: “¿debe la gratuidad de los estudios universitarios ser un derecho incuestionable?”, Clarín no se queda atrás y se quejan del mayor presupuesto para la enseñanza superior en la administración kirchnerista: “Festival de fondos antes de dejar el poder”. Evidentemente a los sectores dominantes molesta que los sectores populares accedan a un derecho que piensan reservado solo para la élite, y para reproducirse como tal.

Acerca de otros temas circulan notas en los periódicos oficialistas, como por ejemplo: “vivir en 30 metros cuadrados, una tendencia que crece”, “diez años en la misma empresa puede ser un fracaso personal”, “volver al ventilador: el mejor aliado para combatir el calor y la crisis energética”, “precios que suben y aportan al conocimiento”, “el turismo virtual no para de sumar millas”.

Este es el modelo oligárquico que quiere imponer la oligarquía a través de la Alianza Cambiemos. Cambiar los patrones culturales, sociales, y económicos que la Argentina fue acumulando a lo largo de su vida como nación, y fundamentalmente a partir del peronismo. Ese umbral que logró nuestro pueblo, y que todavía, más luego del paso del neoliberalismo, hay que continuar subiendo encarando la Segunda y Definitiva independencia para poder lograr la soberanía política, independencia económica y la justicia social, es el que quiere “bajar” cambiemos. Reducirnos a los mayores niveles de pobreza, desigualdad, y sumisión al imperialismo. Está en nuestra capacidad de resistencia como pueblo impedirlo, y volver a encarar el camino de la liberación nacional. Caben como advertencia las palabras de Torres a la oligarquía maléfica cuando nos recuerda que esta “forma de vida” (la que impuso la oligarquía), es la que terminó engendrando “la indignación obligatoria del pueblo; la misma que sacó el ejército de sus cuarteles; la misma que hizo germinar un odio legítimo contra la oligarquía perduélica, que en su afán de saqueo por cuenta propia y ajena, llegó al extremo nunca alcanzado de robarse los gobiernos y las representaciones populares, violando leyes y atropellando las garantías ofrecidas en la Carta Magna, con criminal desaprensión”. (Torres, 2010: 41)

*Lic en sociología (UBA)

Notas

[1] Torres nace el 21 de enero de 1901 en la Provincia de Tucumán. De formación auto-didacta, pues solo cursa hasta cuarto grado. Con solo 14 años se suma a la huelga en el Ingenio Ledesma. De joven es influenciado por el anarquismo a través de un amigo. Su primer trabajo periodístico es en un periódico tucumano El Orden. En esas páginas comienza a fustigar a la oligarquía. Luego de cumplir 20 años viaja al norte. Contrae matrimonio y tiene un hijo. Allí dirige diarios, y trabaja en un ingenio, y como taxista. Participa en 1923 en la huelga azucarera dirigida por la FORA. En 1928 emprende una gira por Salta y Jujuy con Alfredo Palacios y Juan B. Justo investigando a la Standard Oil. También viaja ese año con Enrique Mosconi observando las condiciones en que se explotan a los trabajadores y los recursos naturales. En 1932 es Ministro de gobierno de Juan Luis Nogués. Al otro año se instala en Buenos Aires. Ahí comienza sus denuncias más fuertes sobre la ignominia de la década infame, y sobre el accionar de sus hombres en particular. Los negociados del Palomar, el Banco Central Mixto, el Instituto Movilizador de Inversiones Bancarias, la Ley de Coordinación de Transportes, la CADE, la denuncia a Bemberg, etc. pasan por su pluma punzante. Vuelve a contraer matrimonio en 1940 (había enviudado años antes). Estrecha relación con el GOU, y particularmente con Juan Perón. Apoya al peronismo, no ocupa cargos, pero sí asesora al General en distintos aspectos. Luego del golpe del 55 edita la revista “Política y Economía”. Sus trabajos más conocidos son Los Perduellis (1943), La década infame (1945), La Patria y su destino (1947), Seis años después (1949), Nos acechan desde Bolivia (1952), La oligarquía maléfica (1953), etc. Viaja a España por esos años, regresa tiempo después, ya enfermo para morir el 5 de noviembre de 1965. (Los datos son de Buela, A. prólogo a Torres, 2010)

[2] A su muerte Arturo Jauretche escribe: “no hay ningún periodista argentino que no haya querido escribir su necrológica; pero no hay ningún periódico argentino que haya querido recogerla Este silencio que ha habido para la muerte de José Luis Torres prueba simplemente que murió en su ley. Esto es lo que se llama aquí libertad de prensa”. Libertad de los intereses antinacionales y antipopulares, para impedir que tenga medios de expresión lo nacional y popular”. (Jauretche. Cit. en Buela, A. Prólogo a Torres, 2010: XIV)

[3] Algunos datos sobre Federico Pinedo y su accionar en la década infame. Federico es parte de una familia tradicional y conservadora argentina. Su antepasado Manuel Andrés Arroyo y Pinedo es anti-morenista y rivadaviano. Federico milita en las filas del Partido Socialista de Justo, y es diputado entre los años 1920-1922. Furibundo librecambista, cuenta que fue hombre de confianza del magnate Bemberg, y de Dreyfus. De pequeño aprende inglés y francés con una institutriz. Luego de seguir el quiebre del partido socialista hacia el socialismo independiente, es legislador en el segundo periodo presidencial de Yrigoyen. En el 32 es elegido, en medio del fraude electoral, nuevamente como Diputado, pero Justo le tenía reservado el Ministerio de Hacienda el cual asume en 1933 hasta 1935. Allí, entre otras entregas está la del Banco Central Mixto, proyecto de Sir Otto Niemeyer que reservaba la mayoría accionaria a los británicos. En 1940 vuelve a ser Ministro de Hacienda, cargo que ocupa nuevamente en 1962. (Galasso, 2008)

[4] Se trata de un manifiesto del Partido Demócrata sin fecha y sin firma.

Bibliografía

Galasso, Norberto. (2008). De la Banca Baring al FMI. Historia de la deuda externa argentina. Buenos Aires: Colihue.

Torres, José Luis. (2010). La oligarquía maléfica. Autopsia de un cadáver político. Buenos Aires: Docencia.

Torres, José Luis. (2010b). Nos acechan desde Bolivia. Buenos Aires: Docencia.

Torres, José Luis. (1973). La década infame. 1930-1940. Buenos Aires: Ed. Freeland.

Torres, José Luis. (1943). Los “Perduellis”. Buenos Aires: Ed. Padilla y Contreras.

Torres, José Luis. (1946) Una batalla por la soberanía. Buenos Aires: Taladriz (imprenta – sin editorial).

De la clase obrera a la clase media y de los sindicatos a la juventud: ¿qué es, a quién representa y quién conduce hoy al gigante invertebrado?

Publicado originalmente en la Revista Zoom. Escribe Aritz Recalde*

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“Cuando Perón no esté, ¿qué significará ser peronista? Cada uno dará su respuesta propia, y esas respuestas no nos unirán sino que nos separarán” John William Cooke

Desde su origen el peronismo fue un espacio político plural y frentista y reflejó en buena medida las contradicciones de la sociedad argentina. Dicha complejidad se estructuró en torno de un vértice representado por Juan Perón, quién trabajó por conformar un Movimiento político más que un partido electoral. El movimiento funcionó como una federación de organizaciones libres del pueblo (OLP), que construían un programa de recuperación nacional y de emancipación social compartido. Las OLP funcionaban de manera autónoma y cada una de ellas tenía funciones y dinámicas propias.

Con la finalidad de traducir fuerza social en representación institucional, se creó una herramienta electoral de base sindical: el Partido Laborista. A dicha organización se sumaron fuerzas partidarias aliadas y dirigentes de diversas extracciones ideológicas. Con éstos últimos, en el año 1947, Perón fundó el Partido Unido de la Revolución Nacional, herramienta electoral que siempre mantuvo la centralidad de los trabajadores propia del laborismo.

El mandatario distribuyó los roles y los espacios de poder dentro del Movimiento a partir de diferenciaciones de clase, de género, etarias y funcionales.

Peronismo y clases sociales

El peronismo fue un movimiento pluriclasista y le otorgó lugares de representación institucional y política al empresariado nacional y a los sindicatos de trabajadores. Estos últimos eran considerados la “columna vertebral” siendo el objeto y el sujeto de las políticas de la revolución. Perón les asignó a los representantes del sindicalismo la Cancillería (Atilio Bramuglia), el Ministerio de Interior (Ángel Borlenghi), el Ministerio de Trabajo y Previsión (José Freire), lugares en todas las embajadas y un tercio de los cargos legislativos, entre otros ámbitos. El empresariado nacional manejó la cartera de Hacienda (Miguel Miranda) y obtuvo importantes beneficios financieros (Banco Industrial), comerciales (IAPI) y de impulso de la actividad productiva.

Perón al momento de distribuir el poder interno del Movimiento, consideró que el centro de las decisiones tenían que estar en manos de la clase obrera. El mandatario tuvo como un interlocutor permanente a la CGT y abogó por la participación directa del obrero en la actividad política. Con la finalidad de garantizar su pleno poder, impulsó activamente la unidad del sindicalismo y si bien tuvo internas coyunturales con algún dirigente (Luis Gay o Augusto Vandor) se cuidó de no debilitar la central gremial y en sus tres gobiernos la CGT estuvo unificada.

Actualmente el peronismo enfrenta una crisis de conducción política, originada en buena medida en una dificultad para definir cuál es el sujeto social que lo compone. Si éste último aspecto fuera aclarado, posiblemente sería más simple determinar cuáles son los objetivos del Movimiento para los próximos años.

Durante los años ochenta y noventa, el sindicalismo perdió poder de decisión dentro del peronismo y su influencia en la política de la Argentina resultó erosionada. La desindustrialización del país mermó el número de afiliados sindicales y debilitó su capacidad de negociación. Por otro lado, el espacio político de la Renovación Peronista cuestionó y eliminó la asignación del “tercio” sindical en el reparto de cargos de listas internas. En este contexto, la rama política del Movimiento adquirió mayor protagonismo en relación a la rama sindical. En la provincia de Buenos Aires el gremialismo fue desplazado por una nueva red de trabajo social barrial dependiente de intendentes o del gobernador: las “manzaneras”. Los cambios económicos del país y aquellos derivados del propio peronismo, le modificaron el perfil social y organizativo a un espacio político de origen industrial y sindical.

El menemismo cambió radicalmente la composición social del peronismo, al transferirle las decisiones fundamentales del país al capital extranjero y a la oligarquía interna. Durante su mandato existió un sindicalismo oficialista que justificó las privatizaciones de empresas, a cambio de acciones y participación en las nuevas administraciones. Además, un sector importante de los trabajadores resistió al neoliberalismo en expresiones de la economía formal (CGT-MTA o CTA) y de la informal (organizaciones sociales).

2907884691_48184f796c_oDesde el año 2003 en adelante el importante proceso de crecimiento del PBI (se duplicó en una década), el fortalecimiento del mercado interno de consumo, la intervención económica estatal y el paulatino proceso de sustitución de importaciones, favorecieron la creación de nuevos empleos. Resultado del patrón de desarrollo, aumentó exponencialmente el número de trabajadores y de afiliados de varios sindicatos. Si bien el proyecto de país fue positivo para un sector importante de la clase obrera, el gobierno nacional no consideró al sindicalismo como un interlocutor directo o privilegiado y menos aún como parte central del reparto de espacios de poder. En particular durante los últimos años, Cristina Fernández apostó a conformar una herramienta política sustentada en la dimensión etaria (juventud) y no necesariamente de clase.

Las organizaciones sociales (trabajo informal) fueron un actor central de la resistencia al neoliberalismo de los años noventa. Buena parte de ellas acompañaron la convocatoria del Frente para la Victoria en el año 2003 y Néstor Kirchner fue el articulador de la diversidad de actores y de dirigentes sociales. Una parte importante de estas organizaciones consiguieron mejorar sus condiciones de ingreso con medidas como la Asignación Universal por Hijo o las cooperativas. En este caso, como con la CGT, los dirigentes sociales no se conformaron como un articulador político central del gobierno, que siguió apoyado en la rama política o en la rama juvenil del Movimiento.

La relación entre la conducción política nacional, la CGT y las organizaciones sociales no estuvo exenta de dificultades durante el último mandato presidencial. En general, Cristina Fernández no reconoce como interlocutores a las construcciones políticas existentes y no se apoya en las OLP para la construcción de poder, sino que apuesta a consolidar lo que considera es una “fuerza propia”. Dicha cuestión hoy está reflejada en que el sector mayoritario de la CGT y de las organizaciones sociales como la CTEP, no están encuadradas bajo la conducción de la ex Presidenta.

Peronismo y género

Durante la Revolución Justicialista las mujeres alcanzaron representatividad institucional con la ley de voto femenino del año 1947. Además, la mujer ocupó lugares de protagonismo político al punto de que Eva Duarte ofició como la representante del gobierno frente a la CGT. Fue tal su importancia que la central sindical la impulsó como vicepresidenta de los argentinos. Dicho protagonismo político concreto de la mujer en la Revolución, allanó el camino para las asunciones presidenciales posteriores de Isabel Martínez y de Cristina Kirchner. Ambas fueron las primeras mandatarias de la historia argentina y no es casualidad que las dos salieran del peronismo.

La Revolución Justicialista impulsó que un tercio de los cargos legislativos del Movimiento fueran para la mujer, adelantándose a la legislación actual que impulsa pisos mínimos de participación femenina y que avanza hacia la igualdad de representación.

Durante la última década, el peronismo kirchnerista avanzó en el reconocimiento de derechos de una minoría sexual con la sanción de la ley de igualdad de género y con el matrimonio igualitario. Como parte de la mutación cultural del peronismo, actualmente hay sectores kirchneristas que se identifican más con las políticas de género o de derechos humanos, que con los históricos aspectos de reforma social y de participación sindical de los trabajadores.

Peronismo y juventud

recuperar-peronismoEn los años cincuenta la Revolución impulsó la organización masiva de la juventud. Con esta finalidad, creó la Unión de Estudiantes Secundarios (UES) y la Confederación General Universitaria (CGU), antecedentes de otras decenas de agrupaciones que proliferarían en los sesenta y setenta como la JUP, ANDE o las juventudes sindicales. Si bien en los años cincuenta la UES y la CGU aplicaban programas sociales del Estado y participaban de la política nacional, será en el tercer gobierno justicialista cuando ingresan orgánicamente al Movimiento. Su nueva participación dentro del peronismo incluyó la asignación de cargos públicos y desde el año 1973, al clásico reparto de lugares en el Estado entre clases sociales (rama sindical), genero (rama femenina) y por función (rama partidaria), se le agregaría la rama juvenil.

Con activa participación en la resistencia peronista desde fines de los años setenta, la juventud ocupó un lugar importante en el debate público. Sectores de su conducción se propusieron disputar espacios de poder con el conjunto del justicialismo, incluyendo debates con los sindicatos, con Perón y con su vicepresidenta. Las tensiones entre los sectores internos del Movimiento, derivaron en rupturas como la producida en el acto del 1 de mayo del año 1974 o con el pase a la clandestinidad de un sector de la juventud durante el mandato presidencial de Isabel Martínez.

Desde el año 2003 la juventud adquirió mayor protagonismo y dentro de los municipios o en los diversos espacios partidarios empezaron a crearse áreas para su inclusión formal. A partir del año 2011 Cristina Fernandez consideró que el peronismo tenía que organizarse, primordialmente, en torno de la cuestión etaria y la juventud ocupó lugares centrales del dispositivo político. La conducción inició una estrategia de construcción de poder centrada en la inclusión masiva de la juventud de clase media en el gobierno. La reciente inserción al peronismo de la militancia juvenil se realizó desde un encuadramiento mayoritariamente estatal, a diferencia de los años setenta cuando su participación era fundamentalmente social y de base.

El peronismo y su rama política

El peronismo consideró como interlocutores y otorgó representatividad institucional a diversos actores con poder social. Principalmente, les concedió responsabilidades y funciones políticas y de gestión a la iglesia y a los militares. Además y cuestión central, el justicialismo le otorgó un tercio de los lugares de gobierno a la rama política compuesta por dirigentes de procedencia en la UCR, conservadores, socialistas, comunistas o socialcristianos. Sin negar la diversidad social de orígenes, la herramienta electoral del peronismo nació, fundamentalmente, desde los sindicatos y no es casualidad por eso que en el año 1973 el líder del Movimiento les concedió varias vicegobernaciones a la CGT, además de lugares en las legislaturas y ministerios.

La realización de actos políticos en las universidades es expresivo de la mutación social e ideológica del kirchnerismo, que elige como interlocutor privilegiado a la clase media

Desde el origen del peronismo existieron tensiones entre la rama política y la sindical y muchas de ellas afloraron públicamente en los años setenta. John William Cooke lo teorizó con lucidez y postuló una crítica al accionar de la rama política luego del golpe del año 1955.

Como adelantamos, la rama política adquirió mayor preponderancia desde los años ochenta y noventa y actualmente reúne a un importante número de legisladores, intendentes y gobernadores.

¿Qué es el peronismo, a quién representa y quién lo conduce?

11695530675_a85a56e3cf_bEl peronismo clásico era un movimiento pluriclasista pero buena parte de sus decisiones estaban en manos de la rama sindical (CGT). En ese sentido, trabajó incansablemente por la unidad de los trabajadores y por la formación doctrinaria de sus cuadros. Durante los años ochenta y los noventa el peronismo se apoyó, fundamentalmente, en la rama política.

El kirchnerismo es un espacio originado, fundamentalmente, en la rama política del peronismo y evolucionó hacia la juventud. Al momento del último armado electoral, Cristina Fernandez subordinó a un segundo plano al sindicalismo y a la mayoría de la rama política del Movimiento. El balance electoral de la estrategia fue magro para el peronismo, que perdió intendencias, provincias y el gobierno nacional a manos de Cambiemos. La dinámica de construcción política actual de Cristina Fernández parece acentuar la tendencia de los últimos cuatros años y se apoya en la rama juvenil, en resabios de la experiencia de “Unidos y Organizados” y en sectores de gremios principalmente estatales (CTA). La realización de actos políticos en las universidades es expresivo de la mutación social e ideológica del kirchnerismo, que elige como interlocutor privilegiado a la clase media. En los años cincuenta el teatro de la política eran los sindicatos y las organizaciones libres del pueblo propias de la clase trabajadora y en menor medida, los actos de Perón o Eva eran efectuados en instituciones típicamente de clase media.

Actualmente el peronismo enfrenta una crisis de conducción política, originada en buena medida en una dificultad para definir cuál es el sujeto social que lo compone. Si éste último aspecto fuera aclarado, posiblemente sería más simple determinar cuáles son los objetivos del Movimiento para los próximos años. ¿El peronismo debería reconstruir su estrategia sindical o tiene que evolucionar en un partido socialdemócrata? ¿El justicialismo tiene que hacer eje en su composición de clase o debe privilegiar la condición etaria de sus miembros? ¿El Movimiento retomará el concepto de federación de organizaciones libres del pueblo (comunidad organizada) o derivará en un partido tradicional?

Juan Perón ofreció un modelo de Movimiento Nacional. Actualmente y dentro de la diversidad política de la región, la revolución boliviana que conduce Evo Morales impulsa una herramienta política similar al peronismo histórico. El MAS representa a las organizaciones libres del pueblo sobre las cuales recaen las principales decisiones políticas del país. Las OLP tienen autonomía funcional y le otorgan a la masa social soluciones diarias y al gobierno nacional le marcan una agenda política.

*Aritz Recalde, pensador nacional, sociólogo, , investigador, docente universitario, Director de Posgrado (UNLa), autor de numerosos libros.

El 22 de noviembre de 1949, por intermedio del decreto 29.337, el presidente Juan Domingo Perón eliminaba los aranceles universitarios. A 67 años de ese hecho fundamental, compartimos una reflexión sobre las políticas educativas de ayer y de hoy del compañero Julián Dércoli*, autor de “La política universitaria del primer peronismo”.

Publicado originalmente en la Revista Zoom

Universidad Obrera

El 22 de noviembre de 1949, por intermedio del decreto 29.337, el presidente Juan Domingo Perón eliminaba los aranceles universitarios. La decisión se inscribía en el horizonte de democratización de la Universidad que el peronismo había planteado como eje de su política educativa. Dicha democratización se realizaba en dos planos: por un lado, aspiraba a romper el culto al aislamiento propio de la cultura institucional de las universidades argentinas, que las convertía en meras expendedora de títulos y espacio de socialización de las élites; y por el otro, buscaba garantizar el acceso al conjunto de los sectores de la sociedad que hasta ese entonces no podía acceder. Para llevar a cabo estos objetivos, el peronismo promulgó dos leyes universitarias, la 13.031 y la 14.297, creó la Universidad Obrera Nacional y sancionó el decreto mencionado.

La resolución convertía a la universidad en un problema de la nación, acabando así con las ideas elitistas que entienden a la universidad sólo como una cuestión de los universitarios. En ese sentido, el decreto afirmaba: “Que el engrandecimiento y auténtico progreso de un Pueblo estriba en gran parte en el grado de la cultura que alcanza cada uno de los miembros que la componen”. Por esta razón, la universidad se volvía una responsabilidad del Estado, porque era necesario promover y garantizar la igualdad del acceso de los argentinos a la educación superior sin distinción de clases, ni barreras económicas, sino tan sólo de acuerdo a las aptitudes y voluntad individuales, en el marco de un proyecto colectivo, donde se volvía estratégico aumentar la cantidad de universitarios, ya que el horizonte de desarrollo con igualdad que el peronismo planteaba para la Argentina hacía necesario el incremento de los cuadros profesionales.

Esta vocación por convertir a la Universidad en una de las herramientas del Estado para promover una cultura nacional, una vocación profesional vinculada al compromiso con el país, en definitiva, una universidad que construyera una vinculación orgánica con el horizonte de crecimiento soberano, le costó caro al peronismo. Esta política fue estigmatizada por los sectores tradicionales, que la señalaron como una política de control a la universidad y violatoria de los principios reformistas. Legado que los intelectuales orgánicos de la dependencia se apropiaron, erigiéndose como sus únicos defensores.

Recordar el desarancelamiento implica algo más que una simple rememoración histórica. Es también poner en valor el por qué de esta política. Es también poner aquella medida en sintonía con un legado de políticas universitarias que el gobierno de Néstor y Cristina Kirchner recuperaron, que se tradujo en un proceso de democratización de la educación superior, incremento de las instituciones, aumento de la población estudiantil, desarrollo de programas de becas para estudiantes. Al mismo tiempo, se impulsó una alianza estratégica entre Estado y Universidad en pos del crecimiento con inclusión social. Ante esta política de ampliación la respuesta de los sectores que hoy ocupan el gobierno fue similar a la de sus pares de los años ´50, y la vemos volcadas en las editoriales que la prensa hegemónica despacha día a día, con denuncias de corrupción, intrigas y sospechas. Esta campaña de difamación tiene como objeto esmerilar al sector, a fin de ir produciendo su vaciamiento como ya lo expresa el presupuesto para el año que viene.

Pero al mismo tiempo, es claro que el gobierno de Mauricio Macri hoy allana el camino para un cambio de concepción en torno al rol de la educación superior. Ya la universidad no es vista como un derecho colectivo, no se vislumbra la relación universidad y desarrollo, sino que abre el camino para que se fortalezcan las concepciones individualistas. De esta forma se quiere borrar su carácter estratégico, para convertirla nuevamente en la idea de “un gasto ineficiente” para el Estado.

El Gobierno Nacional combina entonces una política que por un lado nos retrotrae a una idea de educación “civilizadora”, al tiempo que propicia un desgaste de la imagen de las universidades, mientras sus política económicas afectan principalmente a los sectores populares, lo cual comenzará a tener un efecto en la posibilidad del ejercicio al derecho a la educación por parte de éstos. Todo esto configura un paquete de medidas de carácter destructivo. Vale aclarar que estas políticas no son exclusivas para el sector de la educación, sino que son el correlato del proyecto de destrucción de la economía nacional, desguace de lo público y concentración de la riqueza, que encabeza la Alianza Cambiemos. En función de este escenario es que la defensa de los lineamientos de política universitaria que se han construido durante los últimos años requiere de la unidad de todos los actores.

Por Julián Dércoli, docente y responsable de Bienestar Estudiantil de la UNAJ, autor del libro “La política universitaria del primer peronismo”.

Vuelta de Obligado

“Esta contienda es, en mi opinión, de tanta trascendencia como la de nuestra emancipación de España.” Palabras del Gral. San Martín a Juan Manuel de Rosas

Conmemoramos la Batalla de la Vuelta de Obligado del 20 de noviembre de 1845, aquella heroica defensa de nuestra soberanía por parte del ejército de la Confederación Argentina a las órdenes del gran General Lucio Mansilla y el pueblo de San Pedro, frente a la flota imperialista anglo-francesa.

Sobre la Batalla de la Vuelta de Obligado recomendamos el siguiente video del Canal Encuentro:

La finalidad del imperialismo inglés y francés era imponer la libre navegación de los ríos internos del continente. Esta contradicción de “imposición de la ‘libertad’ por medio de la fuerza”, recuerda a las invasiones estadounidenses a Medio Oriente para apoderarse del petróleo, entre otros objetivos. Volviendo al siglo XIX, el liberalismo buscaba condenar a Latinoamérica a la dependencia económica eterna, la gesta patriótica de Obligado le puso freno.

Años más tarde, traidores como Urquiza y cipayos como Mitre se encargarían de realizar la tarea encomendada por Inglaterra y Francia. Créase o no, la historia mitrista presenta en las escuelas, incluso actualmente, a la libre navegación de los ríos como una victoria argentina y olvida deliberadamente enseñar acerca la batalla de la Vuelta de Obligado.

Muy por el contrario, don Arturo Jauretche en su obra “Manual de Zonceras Argentinas” (disponible en aquí), explica que la libre navegación de los ríos fue una derrota aplastante enseñada como una victoria:

“La libertad de los ríos nos había sido impuesta después de una larga lucha en la que intervinieron Francia, Inglaterra y el Imperio de los Braganzas. Y en lo que no se había podido imponer por las armas en Obligado, en Martín García, en Tonelero, por los imperios más poderosos de la tierra, fue concedido —como parte del precio por la ayuda extranjera— por los libertadores argentinos que aliados con el Brasil vencieron en el campo de Caseros y en los tratados subsiguientes.

Entonces me pregunté qué habrían hecho los norteamericanos si alguien les hubiera impuesto liberar el Mississipi. Y los ingleses de haberle ocurrido eso con el Támesis. O los alemanes en el caso con el Elba. O los franceses con el Ródano. Y ahora pienso en Egipto con el Nilo, y así, hasta no acabar.
Se me ocurre que hablarían de la pérdida del dominio de sus ríos y que lógicamente en lugar, como nosotros, de convertir en triunfo esa liberación y darse corte con ella, habríanse dolido de esa derrota y hecho bandera del deber patriótico de retomar su dominio.

Los mismos brasileños que tanto hicieron por la “libertad” de nuestros ríos, tienen una tesis distinta cuando se trata de los ríos de ellos, aún cuando esos ríos sean el acceso marítimo a otros países. En el caso del Amazonas, sostienen la tesis inversa a la que sostuvieron en el Plata y mantienen celosamente su dominio porque entienden que “su navegación es cosa que rige el que controla su cauce inferior”.

Y esto no significa obstaculizar la navegación de los que están en el curso superior. Pero se trata de conceder a los que están en el curso superior ventajas lógicas, convenidas, producto del acuerdo entre los ribereños, cosa muy distinta a la renuncia de la soberanía como en el caso de la proclamada libre navegación, “urbi et orbi”, que es la pérdida del dominio de cada uno en la parte que le corresponde. Con lo que se ve que la mentida “libertad” que significa nuestra pérdida no es siquiera la determinada por el común uso y vecindad, sino una disposición en beneficio de las banderas imperiales ultramarinas y en perjuicio de la formación de una propia creación náutica.

También para eso se impuso al Paraguay la libre navegación después de la guerra de la Triple Alianza, porque todo es un complemento del pensamiento de los Apóstoles de Manchester que Mitre ejecutaba como instrumento de la política de los Braganza, a su vez instrumento de otra política, pero sacando ventajas propias. (…)

La libre navegación de los ríos fue una derrota argentina que nos presentan… ¡como una victoria! Y encima nos enseñan a babearnos de satisfacción y darnos corte, como vencedores, allí, justamente donde fuimos derrotados. ¿Comprenderéis ahora por qué se oculta la Vuelta de Obligado donde, a pesar de la derrota, impusimos nuestra soberanía sobre los ríos?” – Arturo Jauretche

Lamentablemente, la Constitución liberal de 1853 y sus reformas asegurarían la libre navegación de los ríos al imperialismo. Como decía Raúl Scalabrini Ortiz “el que no lucha, se estanca”. En la Vuelta de Obligado los argentinos no nos estancamos, la lucha anti-imperialista continúa en la actualidad en todos los órdenes.

Saúl Ubaldini - Sec. Gral. de la CGT

Saúl Ubaldini – Sec. Gral. de la CGT

DEUDA EXTERNA

1) Establecer una moratoria para el pago de los servicios de la pretendida deuda externa, en razón de la necesidad vital de aplicar los recursos nacionales a la inmediata reactivación de la economía nacional.

2) Someter al Congreso Nacional, como lo establece la Constitución, la decisión sobre la naturaleza y legitimidad de la pretendida deuda externa y sobre los compromisos y plazos a negociar una vez superada la
actual emergencia nacional, excluyendo terminantemente toda formula que implique la renuncia a la inmunidad soberana, admita jurisdicción judicial extranjera y coloque al Estado como garante total y solidario por la devolución de créditos contraídos o en gestión.

3) No contraer nuevas obligaciones para pagar servicios ni admitir el crecimiento usurario de la pretendida deuda externa por recargo de intereses bancarios.

REORDENAMIENTO FINANCIERO

4) Colocar el sistema financiero al servicio del país mediante un Banco Central que actúe como orientador del crédito, Privilegiando las actividades productivas, a través de una ley de entidades financieras de prioritario tratamiento por el Congreso de la Nación para poner coto a un sistema financiero dirigido aun por la ley 21526, de la dictadura, que desestabilizó a todo el sistema productivo a través de la especulación y concertación del crédito.

NACIONALIZACIÓN DE LOS DEPÓSITOS BANCARIOS

5) Reimplantar la nacionalización de los depósitos bancarios, que son el resultado del ahorro publico, para que esos recursos genuinamente argentinos sean empleados para impulsar la producción y los servicios de interés primordial del pueblo y de la Nación a través de normas y pautas crediticias decididas por el Banco Central con participación de los sectores de la producción y el trabajo. De esta forma el sistema bancario oficial y privado será la palanca esencial de la reactivación económicas.

REFORMULACIÓN TRIBUTARIA

6) Impulsar una reforma impositiva inspirada en el crecimiento de la actividad productora de bienes y servicios e impulsar una reforma impositiva que estimule la producción, libere el trabajo y desaliente la especulación.

MOVILIZACIÓN PRODUCTIVA

7) Movilizar el alto margen de capacidad ociosa mediante medidas de inmediato apoyo fiscal y crediticio, directamente condicionadas a planes efectivos de mayor producción y de preservación y aumento de los niveles de ocupación, con control de su efectivo cumplimiento.

VIVIENDA POPULAR

8) Poner inmediatamente en marcha planes de construcción de viviendas a todos los sectores mediante un crédito ágil, con rápido empleo de los recursos bancarios. Dichos planes, ademas de contribuir a solucionar un agudo problema social, actuaran como fuerte multiplicador de la ocupación y complementaran la política de reactivación con uso de insumos no sujetos a las necesidades de importación.

EXPORTACIONES

9) Promover estímulos directos e indirectos que permitan organizar corrientes sostenidas de exportaciones con algo nivel agregado que, paralelamente con las de la producción primaria, consolidan la actividad económica y privilegian el trabajo nacional.

10) Impulsar un proceso de sustitución de importaciones congruente con el esfuerzo de reactivación del aparato productivo nacional, generando el adecuado ahorro de divisas que impone la actual situación.

11) Recuperar la paridad en la asignación de fletes navales y terrestres de nuestro comercio exterior, evitando la evaporación de divisas hacia transportistas extranjeros.

12) La perspectiva exportador5a no debe limitarse a una extrema liquidación de stocks, forzada por la inducida anemia del mercado interno, con el solo propósito de allegar dólares al pago de obligaciones de la pretendida deuda externa, sino organizarse como una estrategia nacional permanente.

INVERSIÓN PUBLICA REACTIVADORA

13) Revalorizar la inversión publica articulando un estricto orden de prioridades para facilitar que los servicios y empresas del Estado recuperen su mayor nivel de eficiencia y concurran a aumentar la capacidad productiva nacional y de exportación de bienes y tecnología.

ORGANISMOS Y EMPRESAS DEL ESTADO

14) Defender enérgicamente el fortalecimiento y desarrollo de las empresas estructurales del Estado, y las destinadas a la explotación de sus riquezas naturales y servicios públicos, y todas las relacionadas con el desarrollo tecnológico que son propiedad del pueblo y patrimonio de la Nación, indispensables para consolidar la independencia económica y la soberanía nacional, y propender a la participación de los trabajadores en la conducción y contralor de dichas empresas, para garantizar el éxito de la gestión empresaria y la puesta en marcha de las obras publicas paralizadas con grave daño para el bienestar general.

DEFENSA Y RECUPERACIÓN INDUSTRIAL

15) Defender y recuperar el nivel alcanzado por la Argentina en sus industrias de base y punta, en tanto las mismas constituyen los pilares fundamentales e insustituibles de un crecimiento económico y tecnológico nacional.

FEDERALISMO ECONÓMICO

16) Asegurar la legitima, equitativa y efectiva asignación de la coparticipación de los recursos tributarios, garantizando, mediante el federalismo económico, el papel fundamental que deben cumplir las provincias en el desarrollo armónico de la Nación. Es imprescindible evitar que el paternalismo administrativo del gobierno nacional desvirtúe la presencia federal de nuestro régimen constitucional.

PROMOCIÓN DE LA INVERSIÓN PRIVADA

17) Promover el apoyo al esfuerzo inversor mediante un conjunto de reglas claras y estables, dentro de un orden de prioridades que informe un modelo de desarrollo nacional explicito.

ORDENAMIENTO CONSTITUCIONAL

18) Defender el orden democrático y republicano en relación con las facultades reservadas al Congreso Nacional por la Constitución, como el tratamiento de las cuestiones económicas fundamentales: signo monetario, deuda externa y presupuesto de la Nación, y luchar para que no se exceda la autoridad económica, por ningún concepto, de la jurisdicción constitucional, especialmente en sus negociaciones con el exterior.

LEGALIDAD Y JUSTICIA SOCIAL

19) Declarar cuanto antes la caducidad de las disposiciones dictatoriales que anularon las leyes democráticas de
organización sindical, contrato de trabajo, convenios colectivos, etc., y volver al pleno imperio de las leyes democáticamente sancionadas, cuya reforma solo puede operarse por el Congreso Nacional. El mantenimiento de la legislación dictatorial repugna al espíritu democrático argentino.

20) Garantizar en la practica los derechos del trabajador establecidos por la Constitución Nacional, así como el funcionamiento de las convenciones colectivas de trabajo, amparadas expresamente en el texto constitucional.

21) Preservar el cumplimiento de las finalidades de las obras sociales del constante deterioro que se viene produciendo en su situación económico financiera, en virtud de la caída del salario, la persistente mora empresaria en el deposito de los aportes y la conducción ineficiente de las intervenciones prolongadas inexplicablemente por el gobierno democrático.

22) Defender el sistema de obras sociales del absorcionismo oficial, y propender a su recuperación y funcionamiento mediante el cese inmediato de las intervenciones que aun subsisten, procediéndose al reintegro a la organización gremial correspondiente, como unico medio de garantizar prestaciones médicas indispensables que hoy se encuentran en falencia cuando no suspendidas.

23) Normalizar el Instituto Nacional de Obras Sociales integrando a su conducción a la representación de la CGT.

24) Elevar el salario de los trabajadores y jubilados para asegurar una retribución justa que contribuya como mecanismo de reactivación a través del consumo interno.

REFORMA DEL SISTEMA PREVISIONAL

25) Redefinir globalmente el sistema jubilatorio, determinando que sus recursos se forman como aportes que son salarios diferidos de los trabajadores y no mediante impuestos inespecíficos que se recaudan con cualquier fin y con total desvinculación de su función social. Las Cajas de Previsión son organismos de esencia social vinculados al trabajo y deben ser conducidas con participación directa de los trabajadores activos y pasivos. Exigir el cumplimiento de las disposiciones legales sobre movilidad de los haberes jubilatorios en relación con los sueldos percibidos por los trabajadores en actividad.

EDUCACIÓN Y CULTURA

26) Promover la urgente reforma educativa en todos los niveles, a fin de alcanzar la formación de una conciencia nacional independiente, con amplio respeto por las modalidades regionales y las expresiones culturales de las provincias, acentuando la integración federalista de nuestro país y reformular el plan de alfabetización sobre pautas culturales y sociales propias de nuestro pueblo. Reclamar el urgente aumento del presupuesto educativo para remediar la desercion escolar, el aumento del analfabetismo, la falta de escuelas, el funcionamiento inapropiado de las necesidades reales de los comedores escolares y la casi total ausencia de escuelas hogares. Revalorizar la función de los trabajadores de la educación, en lo referente a la legislación, los salarios y el sistema previsional. Defender los valores culturales propios, con amplia participación del pueblo y mediante la inclusión de expresiones artísticas que amplien y aseguren equitativamente fuentes de trabajo a creadores y artistas identificados con estos altos fines, en los medios masivos de difusión cultural.

Bajo la consigna “Unidos por la Justicia Social” cientos de miles de trabajadores de la Economía Popular y de la CGT colmaron la Plaza Dos Congresos para reclamar la sanción inmediata de la Ley de Emergencia Social y Laboral. El proyecto declara la emergencia social y alimentaria por un año en todo el país y plantea la creación de 1 millón de puestos de trabajo formales, el salario social complementario para los trabajadores de la economía popular yel incremento del 15% de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y de la Asignación por Embarazo.

Este miércoles el Senado de la Nación votó por amplia mayoría el proyecto y deberá ser tratado a la brevedad por la Cámara de Diputados para convertirse en ley.

En la masiva marcha participaron la Confederación General del Trabajo (CGT), la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), la Corriente Clasista y Combativa (CCC), Barrios de Pie, entre otros movimientos sociales; la Corriente Federal de Trabajadores (CFT) y gremios de las dos CTA. Además contó con el apoyo de la Federación Agraria, pymes agrupadas en la Confederación General Económica (CGE), la Federación Económica de la Ciudad de Buenos Aires (FECIBA), organizaciones de jubilados, numerosas organizaciones políticas y sociales, como también miles de ciudadanos que marcharon para respaldar una medida necesaria y urgente por las dificultades que atraviesan los trabajadores del país.

Esteban Castro, Secretario General de la CTEP, se refirió a la gestación de la Ley: “Esta es la verdadera democracia, porque es la democracia de los trabajadores, cada uno de nosotros discutió en cada unidad productiva, en cada fabrica y en cada barrio, esa es la democracia participativa. (…) Compañeras y compañeros este es el primer paso de un largo camino, para nosotros la unidad con la CGT es estratégica. Los monopolios van a tratar de romper esa unidad, nosotros la vamos a sostener y además corremos con una gran ventaja, los monopolios tienen un profundo odio de clase y nosotros estamos profundamente unidos por amor al pueblo.”

Juan Carlos Schmid, miembro del triunvirato que conduce la CGT, expresó; “Estamos forjando esa herramienta común entre el sindicalismo organizado y los movimientos sociales y populares de este país. Acá a la derecha están los sindicatos confederados, los hombres y mujeres, que tienen un convenio colectivo, que cobran el aguinaldo, que le pagan horas extras, que tienen la seguridad social, y acá a la izquierda están los millones de compatriotas que todos los días se levantan sin saber que van a poner en la mesa al final del día. Es un universo heterogéneo de cooperativas, de cartoneros, de productores pequeños, de campesinos, de organizaciones rurales, de los que se la rebuscan como pueden para tener un lugar abajo de un sistema que les niega su existencia“.

Schmid, a su vez secretario general del Sindicato de Dragado y Balizamiento sostuvo que “está crujiendo el tejido social de la Argentina” y advirtió que si el Gobierno veta la ley de emergencia social y alimentaria, habrá un “escenario de mayor conflicto”. “Hay mucha gente que está sufriendo, todos sabemos que estamos ante un país desigual”, señaló el último orador de la marcha convocada por las organizaciones sociales y de la economía popular.

Esta marcha histórica puede ser un punto de inflexión en la organización de los trabajadores.

Fuente: Plaza de los Dos Congresos – CTEPLa Señal Medios

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Compartimos a través de nuestra Biblioteca Digital el libro “FORJA y la Década Infame” de Arturo Jauretche. Se encontraba anteriormente pero ha sido resubido con una mejor calidad para facilitar su lectura. Esperamos que lo disfruten y lo compartan.

Contenido:

EL SIGNIFICADO HISTORICO DE FORJA
La Década Infame y la fundación de FORJA
La democracia del pueblo y la teórica.
Vacancia de la posición nacional.
Los antiimperialistas teóricos y la lucha emancipadora.
FORJA desnuda las directivas británicas de la política oligárquica.
La “intelligentzia” y el coloniaje.
El yrigoyenismo.
La tentativa de reconstruir la granja.
Necesidad de FORJA
FORJA y el revisionismo histórico.
La labor de los revisionistas.
Los antiimperialistas y FORJA.
El método: ver el mundo desde aquí.
La conciencia nacional en marcha.
La Reforma Universitaria y el APRA
Recapitulando.
DOCUMENTOS.
Declaración aprobada en la Asamblea Constituyente del 29 de junio de 1935. Vocación revolucionaria del radicalismo. América y su petróleo. Los ferrocarriles, factor primordial de la independencia nacional. Réplica al monumento a Canning. El deber argentino ante la guerra. La Convención nacional de Estudiantes Universitarios, al pueblo de la República. ¿Quién perdona a quién? ¿Alvear a Yrigoyen o Yrigoyen a Alvear?. A ninguno de los dos bandos estamos unidos. Radicalismo y nacionalismo. Carta del Presidente de FORJA al Dr. Abalos. Declaración de FORJA ante los acontecimientos del 4 de junio. La falsa opción de los dos colonialismos. FORJA y la Revolución. Los conservadores. FORJA y el 17 de Octubre. Disolución de FORJA.

Enlace para descargar en nuestra Biblioteca Digital (click aquí)

Compartimos la entrevista a Iciar Recalde realizada por los compañeros de LOMJE Humanidades UNLP – (Mov. Universitario Evita) el 30 de octubre de 2016.

“Por el sentido heroico de la vida, que es lo único que salva a los pueblos.” Juan Perón

1. Para comenzar, ¿cómo analiza los primeros diez meses del gobierno de Cambiemos?

A secas: trágicos para las organizaciones libres del pueblo y para la supervivencia del patrimonio nacional de los argentinos. Hay quienes se sorprenden de la atrocidad del neocolonialismo gobernante como si fuese un fenómeno parido en diciembre del 2015 sin antecedentes en el país. Similar a la visión de los que hablan del país como nacido en el 2003. Con un poco de conciencia histórica del devenir del movimiento nacional, no puede esperarse la menor garantía del régimen (esa zoncera demoliberal de que “ojalá que al gobierno le vaya bien”… si le va bien al gobierno, indefectiblemente nos irá mal a los argentinos, lisa y llanamente, porque no es un partido parejo: el árbitro juega para ellos).
El Modelo de desarrollo especulador financiero diagramado por Cambiemos, beneficia fundamentalmente a tres actores enemigos históricos de la Nación: por un lado, al grupo de los grandes terratenientes y exportadores agrícolas a los que se favoreció a través de la devaluación de nuestra moneda, generando una inflación acelerada para acrecentar sus ganancias. Por otro, a las empresas oligopólicas de servicios e importadoras de productos extranjeros a las que se les permitió aumentar exponencialmente las tarifas. Y a un tercer actor, el capital financiero especulador imperial a través de la toma de deuda. En estos 10 meses, la infamia de la oligarquía gobernante emitió 16.500 millones de dólares para sufragar a los Fondos Buitres, eliminó los límites para la adquisición de dólares que permite la fuga de divisas y la timba financiera, permitió al Banco Central tomar un préstamo puente de 5.000 millones de dólares a una tasa cercana al 7 % en dólares, a las provincias acrecentar una deuda que ya superó los 8.200 millones de dólares… Los perjudicados por este modelo de saqueo, extranjerización del patrimonio nacional y hambre son también siempre los mismos: trabajadores, pueblo humilde, Pymes, pequeña empresa nacional. Al día de hoy se han perdido 300.000 puestos de trabajo y existen más de 1 millón de nuevos pobres. La reprimarización de la economía profundiza la condición semicolonial de nuestro país a través de la apertura económica, la toma onerosa de deuda para el Estado argentino que ya es superior a los 32.000 millones de dólares, la caída de los salarios, la caída del consumo, la suba de los servicios públicos y la recesión económica internacional que firma el acta de defunción de la industria nacional.

2. ¿Cuál piensa que es el rol de los trabajadores y sus organizaciones gremiales en esta nueva etapa? ¿Cómo analiza las últimas negociaciones de la CGT con el gobierno y los discursos antisindicales que surgen de ello?

Insisto en una cuestión medular: un peronista que niega a los trabajadores como columna vertebral del movimiento desconoce la doctrina, la realidad histórica efectiva y el legado de Juan Perón. Un peronista que desconoce la centralidad de los sindicatos en la lucha política por la liberación nacional desconoce la esencia del nacionalismo popular revolucionario. En tal sentido, siempre traigo a la memoria la vigencia de lo afirmado por el General Perón en la fiesta de los trabajadores un 1° de mayo de 1950: “El movimiento justicialista es un movimiento obrero. La defensa de los trabajadores se hace solo por los trabajadores mismos. El movimiento sindical argentino y el pueblo argentino tienen la enorme responsabilidad de conservar este legado que nuestra generación creó para la felicidad de nuestros hijos y de nuestros nietos y para que no vuelvan a producirse los dolores y las miserias que hemos presenciado. Por eso compañeros, es necesario afirmar los sindicatos; es necesario apuntalar la CGT; es menester que todos los trabajadores de la patria, en este inmenso movimiento sindical, terminen por establecer que en esta tierra los trabajadores son uno para todos y todos para uno. Y así unidos los sindicatos y el pueblo argentino, custodiaran y defenderán en el futuro sus reivindicaciones, y será el pueblo y los trabajadores, marchando del brazo por la ancha calle de la historia, quienes escribirán el último capítulo justicialista de esta querida patria argentina. (…) Unidos, venceremos.” Soy una convencida de que en la historia de la liberación nacional ninguna lucha se pierde totalmente. Muta, transfigura, y lo que ayer fue acción patriótica, hoy deberá ser conciencia nacional, popular y antiimperialista para que mañana troque en política nacional independiente. Por eso, a la ocupación espiritual y política efectuada por el extranjero y sus socios locales, nosotros la enfrentamos históricamente con redención de nuestra conciencia histórica, base de la conciencia nacional independiente. En tal sentido, digan lo que digan los predicadores de la negación y defenestración del movimiento obrero organizado como columna vertebral del movimiento nacional, los trabajadores y sus organizaciones, como siempre en la historia nacional sacarán la patria de la ignominia colonial. Hoy, cuando muchos elucubran y ansían estallidos sociales que, como siempre, nos costaron y nos costarán mucha sangre, otros predicamos tiempo, el tiempo necesario para la reconstrucción de la solidaridad interna que permita el surgimiento de la unidad de doctrina y acción. El tiempo de los trabajadores que no correrán detrás de las urgencias dictadas por las vanguardias iluminadas, ni la de los retardatarios de las roscas y los negocios. Lisa y llanamente, porque de los yerros se aprende y se sabe con certeza que la fragmentación y desmovilización del movimiento nacional no es consecuencia del triunfo electoral de la oligarquía, sino a la inversa: la fragmentación y desmovilización del movimiento nacional que se operó durante los últimos años desde la conducción del movimiento nacional nos llevó a la tragedia que viene mostrándole día a día en sus ribetes más aciagos. La salida a la encerrona actual es la Organización de los caminos de unidad que permitan la reconstrucción del movimiento nacional con protagonismo obrero, programa de emancipación y épica que no nos falta.

3. ¿Qué otros sectores considera importantes dentro del gran frente de masas que debe construirse? ¿Qué rol juega la Universidad, el movimiento estudiantil y la militancia universitaria en este sentido?

La unidad nacional es de todos los sectores enfrentados, en mayor o menor medida, a la oligarquía gobernante ligada al imperialismo que la comanda, como reaseguro de la conformación de un gran frente nacional de liberación nacional que, hay que decirlo, no tiene como objeto meramente la suma de voluntades electorales fugaces y pasatistas de cara al 2017 o al 2019, sino y fundamentalmente, la forja de una posición nacional que nos permita abordar nuestros problemas estructurales con criterio patriótico y acordar un programa nacional de emancipación para el corto, mediano y largo plazo. Sólo un Proyecto Nacional unifica. Si se carece de Proyecto de país no se sabe quién es el verdadero enemigo y aparecen falsas disputas entre hermanos. Cuando un país no tiene proyecto, o sea, su propia historia anticipada, está en el proyecto de otro país del cual dependerá. En el poder no hay vacío que no se llene. Por eso, sin una base de unidad doctrinaria que vertebre intereses aunque más no sea básicos de conjunto, difícilmente consigamos unidad de acción. Sin la presencia activa y medular de los trabajadores y sus organizaciones es difícil que se logre. Sin la presencia activa de aquellos actores con representación concreta (todo el arco de intendentes, gobernadores, concejales, diputados, etc. del Partido Justicialista) tampoco. Sin reconocer los 12 años de avances de los que venimos y la importancia de Cristina, quien nuclea sectores externos al peronismo en el Frente Cívico, y además, sin ponderar todo un enorme espacio de organizaciones libres del pueblo, sociales, deportivas y culturales, difícilmente logremos darnos a una nueva estrategia de poder para conquistar la voluntad popular perdida.
En este marco, sigo pensando que las organizaciones libres del pueblo deben estar en el corazón del armado político porque considero que el peronismo continúa siendo un movimiento político de los trabajadores al servicio de los trabajadores. La juventud debe integrarse, sin sectarismos y con humildad, al quehacer nacional para construir un proyecto de país alternativo al neocolonialismo gobernante. El vanguardismo y la estrategia iluminista de sectores juveniles en el movimiento nacional al que pretendían ciega y erróneamente conducir trajo frutos amargos en los años ´70 y, recientemente, coadyuvó al fraccionamiento del frente nacional. Topar con la misma piedra en lo que sigue sería imperdonable. Reitero, nuestra única garantía real será reconstruir una nueva mayoría social que pueda traducirse en organización y voluntad popular en 2017 y 2019. Sin dudas, esto requiere nuevos liderazgos o liderazgos más amplios que los que hoy se invocan, o al menos colegiados. Si en lugar del trabajo de base, la línea de muchos sigue siendo invocar ciegamente nombres propios y el protagonismo juvenil como único e inmaculado, seguimos sin entender el momento histórico que nos toca vivir y no logramos trascender los modos de hacer política que tocaron techo trágicamente el 22 de noviembre de 2015. Los desafíos son muchos y al margen de la necesidad del retorno al Estado, el entretanto se juega en el terreno de la organización popular en Unidad y Solidaridad desde la Identidad de una Doctrina Nacional que otorgue sustrato cultural a nuestro pueblo. Implica necesariamente salirnos de las reglas de juego del republicanismo colonial que nos anula como sujetos políticos para relegarnos al manso y sumiso lugar de consumidores de gestiones respetuosos de instancias electorales. Implica terminar con las fantasías progresistas de tanto burócrata de escritorio que colisionaron con un territorio que devino administración colonial: apostamos a la inclusión y el neocolonialismo nos devolvió consumidores que castigan en las urnas las políticas sociales de las que ellos mismos son sujetos. De la periferia al centro y de abajo para arriba, enseña Francisco. Porque el verdadero poder popular se asienta en una identidad de doctrina, en una organización de la comunidad que protagoniza su propio destino histórico y en una conducción estratégica al servicio de los intereses del país en su conjunto. El 2016 nos encontró Desunidos y dominados. El movimiento nacional está dividido, por eso los enemigos de la Nación son gobierno. Esa es la única verdadera pesada herencia que parimos: haber desertado de la necesidad de conformar un sólido frente nacional contra el enemigo de la Patria y del Pueblo. En tal sentido, para los militantes de a pie que somos miles y miles a lo largo y ancho de la Patria, urge asumir que la militancia organizada y conducida desde el Estado nunca puede reemplazar lo que las organizaciones libres del pueblo tienen como potencialidad en la construcción de un camino emancipador. Estamos a tiempo. El peronismo como resolución concreta del problema de la dependencia argentina habló de construcción de poder popular y no “empoderamiento” desde el Estado, repartiendo derechos sin generar consciencia e identidad, ni organización que los contenga. Debemos trabajar en la reconstrucción de la Argentina, del hombre argentino, de la familia y de la comunidad. De esa labor, de sus frutos, más temprano que tarde, surgirá la conducción. Porque la conducción es un hecho real, no un mero valor ideológico, ni un deseo y una ansiedad. Conducir es construir poder popular. Para Perón el verdadero poder es persuasión de personas convencidas de su misión histórica. Por eso, transformó la masa, terreno fértil para aceptar pasivamente la sumisión y la entrega de la Oligarquía, en pueblo con conciencia de su misión histórica que es hacer un Patria donde hoy existe la devastación colonial

4. Una vez construido este gran frente de masas, ¿Cuáles serían los ejes fundamentales del programa político e ideológico que deberían apoyarse sobre estas bases sociales? ¿El neodesarrollismo basado en el capital extranjero es una alternativa?

Hace poco más de una década, los argentinos nos decidimos a bajar las banderas del neoliberalismo y en lugar de forjar una férrea voluntad nacional y patriótica que nos permitiese levantar de una buena vez y para siempre las del nacionalismo popular legadas por el General Perón, nos conformamos con alentar las banderitas del neodesarollismo del monocultivo de la soja y la estructura económica extranjerizada. Y acá estamos, transitando un nuevo momento de repliegue del movimiento nacional, con una certeza que para el campo de los patriotas es inamovible: la de que no nos han vencido pero, hay que decirlo, tampoco los hemos vencido a ellos. Decía ese enorme intelectual nacional que fue Hernández Arregui: “El nacionalismo de las naciones oprimidas, no surge de los libros sino de la lucha concreta contra el colonialismo.” Creo que la auténtica escuela de formación de cuadros estos años, será la calle. Ojalá logremos convencernos de manera colectiva que la única amenaza real para el bloque oligárquico es la confrontación total con los mecanismos de colonialismo vigentes, desde Martínez de Hoz a la fecha. Que sin cuestionar la estructura de saqueo y el control de la actividad económica por parte de las corporaciones, sin debatir sobre la matriz distributiva, sin asumir las demandas postergadas de nuestro pueblo, la posibilidad futura del pleno empleo, la brecha entre precios y salarios, la necesidad de un sistema industrial autónomo, la colocación de los recursos naturales al servicio de la Nación… seguiremos barajando cuál es el modelo más apropiado para administrar la dependencia. En este camino de asunción de la conciencia nacional y de diseño de un Proyecto Nacional, el objetivo deberá ser más unidad y más organización para no firmar al pie del repliegue nuestra propia carta de defunción, lo cual sería una tragedia. Sabemos que ninguna contingencia es permanente, por tanto, es urgente vencer al tiempo con la organización de las voluntades patrióticas.

5. Para finalizar, ¿Qué expectativas tiene para lo que se viene?

Es necesaria la grandeza y el patriotismo para volver a poner en su lugar el orden de los términos que fueron trastocados: primero la Patria, después el Movimiento y por último los hombres. El peronismo, ese coloso que nos dará cobijo para las batallas actuales y las que se avecinan, deberá alimentarse hoy de las mejores tradiciones y reivindicaciones de las experiencias de lucha del movimiento nacional para que no vuelva a ser un cadáver andante con vocación de poder pero carente de las tres banderas como lo fue en los noventa. Había dicho el General Juan Perón a John William Cooke en junio de 1956: “Es necesario que el pueblo se convenza que su liberación debe ser suya. (…) de qué podría valerle lo que le diéramos si no es capaz de defenderlo y mantenerlo. Los pueblos que no saben defender sus derechos y su libertad, merecen la esclavitud.” Creo fervientemente en las capacidades colectivas de mi pueblo.

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Esta oportunidad ponemos a disposición para descargar libremente “Los Profetas del Odio y la Yapa” de Arturo Jauretche.

Encontrarán el libro en dos archivos en formato .pdf en nuestra Biblioteca Digital (click aquí).

Contenido del primer archivo:

Diez años después(a manera de prólogo), por Juan Carlos Neyra.
Mis padrinos.
Introducción a la primera parte.
Prólogo a la segunda edición de 1957.
Prólogo a la primera edición de 1957
Primera parte : Algunos frutos del árbol de la inteligencia.
I.De  radiógrafo de la Pampa a fotógrafo de barrio.
II. Continuamos con el radiógrfo de la Pampa.
III. Radiografía de un fotógrafo de barrio.
IV. El Intelecual químicamente puro.
V. Silvano Irazusta y Julio Santander.

Contenido del segundo archivo:

Segunda parte:  El colonialismo mental. Su elaboración.
I.La colonización pedagógica.
II. Desubicación de la “intelligentzia”.
III. la instrucción primaria.
IV. La educación de las clases altas.
V. La enseñanza superior.
Tercera parte: La superestructura cultural. Su instrumental.
I.Los medios de información y opinión.
II. Los figurones.
III. Las academias.
Cuarta parte: Consideraciones finales.
I.El status de la “intelligentzia”.
II. Estrategia de la lucha por la liberación nacional y la justicia social.
Epílogo montevideano de las ediciones de 1957.
Epílogo porteño.

Arturo Jauretche - Pensamiento Nacional

Hoy se conmemora, por Ley de la Nación, el Día del Pensamiento Nacional, en homenaje a don Arturo Jauretche, que nació el 13 de Noviembre de 1901, en Lincoln, provincia de Buenos Aires. Don Arturo fue un verdadero militante de la causa nacional y popular, uno de los exponentes más altos del pensamiento y la acción política de lo nacional.

Mucho se escribirá hoy recordando a nuestros pensadores nacionales con la tinta de militantes comprometidos con la liberación de la Patria, cada uno de esos escritos son homenajes a los patriotas que lucharon por la grandeza de la Nación y la felicidad del Pueblo.

Por nuestra parte, compartimos nuevamente la Biblioteca Digital en donde se encuentran disponibles gratiutamente para descargar obras de Jauretche, Scalabrini Ortiz, Perón. Hernández Arregui, Marechal, Pepe Rosa, entre otros.

Este año se cumplieron 14 de la derogación de la Ley 20.840…

Ley 20.840: Penalidades para las actividades subversivas en todas sus manifestaciones.

Publicado originalmente en el Periódico Patria Argentina

Por el Dr. Julio C. González*

Los artículos sexto al decimotercero de esta ley son los que tipifican los delitos de subversión económica. Como criterio de previo y especial examen corresponde transcribir las acepciones que, el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, establece para los vocablos subversión y terrorismo. Subvertir: es trastornar, revolver, destruir, más en el sentido moral. Terrorismo: es dominación por el terror. Sintetizados ambos significados tenemos que subversión y terrorismo es dominar por la destrucción y el terror.

La situación económica, monetaria y bancaria por la cual atraviesa la Argentina, desde el 20 de diciembre de 2001, exhibe con rigurosa exactitud que la Nación Argentina, el Pueblo argentino y el Estado Nacional argentino se hallan en los días que corren dominados por la destrucción y el terror. Esto se concreta en lo siguiente:

  • No hay liquidez monetaria para poder adquirir elementos esenciales para nuestras vidas, desde alimentos hasta medicinas.
  • No podemos disponer de las remuneraciones por nuestros trabajos en dinero efectivo.
  • Tampoco podemos enajenar nuestras propiedades, de cosas muebles o inmuebles o adquirirlas.
  • Los bancos, todos en cesación de pagos, nos han despojado y nos despojan de los dineros de nuestras remuneraciones, nuestros ahorros o del obtenido como precio de venta de nuestras propiedades inmuebles y bienes mobiliarios de apreciable valor.

Previendo situaciones como la reseñada, el artículo sexto de la ley 20.840 establece:

Será reprimido con prisión de dos a seis años y multa de diez mil a un millón de pesos, si no resultare un delito más severamente penado, el que con ánimo de lucro o maliciosamente, con riesgo para el normal desenvolvimiento de un establecimiento o explotación comercial, industrial, agropecuaria, minero o destinado a la prestación de servicios, enajenar indebidamente, destruyere, dañare, hiciere desaparecer, ocultare o fraudulentamente disminuyere el valor de materias primas, productos de cualquier naturaleza, máquinas, equipos u otros bienes de capital, o comprometiere injustificadamente su patrimonio.

Es obvio que un Banco es un establecimiento comercial destinado a la prestación de servicios. Entre otros, el servicio elemental de ser depositario y custodio de los valores dinerarios de propiedad de las personas. La materia prima de un banco es el dinero. El dinero es una cosa fungible (art. 2324 del Código Civil). Como cosa fungible el dinero puede sustituirse, uno por otro en la misma calidad y en igual cantidad. El billete de banco es, además, un instrumento público (art. 979, inc. 9° del Código Civil). Dada esta característica de fungibilidad, en un banco no puede determinarse qué billetes son de propiedad del banco y qué billetes han sido depositados para su custodia y seguridad.

El negocio básico de un banco es usar el dinero depositado en sus arcas a interés y con rigurosas garantías de que ha de ser devuelto. Tanto el capital que entrega en mutuo o préstamo de uso, cuanto los elevados intereses que cobra por ese servicio: intereses compensatorios y punitorios. Tales préstamos se hacen partiendo de una premisa fundamental: es el hecho de que todos los depositantes no van a concurrir simultáneamente a retirar los dineros que han depositado. Para asegurar este modus operandi los Bancos Centrales de todos los estados exigen a los bancos que mantengan siempre en sus arcas un encaje mínimo o efectivo mínimo de dinero, para asegurar su inmediata devolución a los depositantes que concurran a retirar sus dineros.

En nuestro país corresponde al Banco Central de la República Argentina, por mandato de su ley orgánica, el deber de controlar la existencia y disponibilidad inmediata del encaje mínimo en dinero efectivo que debe tener cada banco, para responder inmediatamente por las extracciones que soliciten quines depositaron sus dineros en ellos.

Es importante destacar que esta exigencia no fue cumplida por el Gobierno que presidió la República desde el 8 de julio de 1989 hasta 1999:

La Ley de Convertibilidad 23.928 publicada en el Boletín Oficial el 28 de marzo de 1991 dispone, en su artículo 4°, que las reservas (para mantener la paridad de un peso igual a un dólar) serán equivalentes al ciento por ciento de la base monetaria (que está constituida por la circulación monetaria más los depósitos a la vista en las entidades financieras (art. 6°). Estas reservas, según el art. 4° que comentamos, estarán constituidas por títulos públicos nacionales o extranjeros pagaderos en oro, metales preciosos, dólares estadounidenses u otras divisas de similar solvencia. Respaldar una moneda convertible, no en la divisa a cuya conversión está afectada –uno a uno- sino en títulos públicos que siempre son aleatorios, contingentes en su relación dineraria, fue una grotesca medida que permitía atisbar, desde el comienzo, que la convertibilidad no podía mantenerse ante la falta de dólares billetes en efectivo que constituyesen su reserva cambiaria segura.

Aumentando los riesgos de la convertibilidad, el Ministro Domingo Cavallo, autorizó posteriormente a los bancos a tener un encaje de efectivo mínimo en títulos públicos nacionales o extranjeros.

El Banco Central no tenía entonces reservas de dólares en efectivo para mantener la convertibilidad y tampoco los bancos un encaje de efectivo mínimo, ni en pesos, ni en dólares billetes, para restituir a los depositantes.

Esta situación es punible por el art. 6°, parte final, de la Ley 20.840, que dispone:

Las penas señaladas (de dos a seis años) se agravarán en un tercio (2,8 a 8 años):

a) Si el hecho afectare el normal suministro o abastecimiento de bienes o servicios de uso común.

b) Si condujere al cierre, liquidación o quiebra de establecimiento o explotación.

La insolvencia de los bancos, la incautación por ellos de todos los depósitos afectaron el normal suministro de servicios de uso común y condujeron al cierre, liquidación o quiebra de múltiples empresas por no poder retirar sus fondos en pesos o su equivalente en dólares, al valor de cambio de uno por uno, en forma inmediata y seguir soportando el despojo de los mismos, sin límite de tiempo.

Concluye el art. 6° de la ley 20.840:
Las penas se elevarán a la mitad (de 3 a 9 años):

a) Si el hecho causare perjuicio a la economía nacional

b) Si el hecho pone en peligro la seguridad del Estado.

La economía argentina, a raíz de todos estos hechos, quedó arrasada. Se incrementa día a día el desempleo (quinientos desocupados por día –La Nación primera quincena de mayo de 2002) y miles de establecimientos comerciales o industriales se siguen cerrando. Perecen personas por falta de medios para tratamientos médicos urgentes. Se ha generalizado en la población una depresión y angustia que provocan daños irreversibles a la salud mental. Desesperación. Se paraliza el mercado inmobiliario.

Un Estado, en estas condiciones, no puede funcionar ni brindar ningún servicio público. La seguridad del Estado no existe. Y, ante esta orfandad, las vias de hechos generalizadas y las implosiones sociales se suceden sin fin.

El art. 7° sanciona a quienes por imprudencia o negligencia o violando los deberes a su cargo cometieren alguno de los hechos mencionados en el artículo anterior.

Es evidente que el Presidente de la República y el Ministro de Economía que autorizaron al Banco Central a tomar una reserva en títulos públicos nacionales o extranjeros para efectuar la convertibilidad y que autorizaron que los encajes de efectivos mínimos de los bancos estuvieran en títulos de la misma índole provocaron, por su ignorancia, y por violar los deberes a su cargo (de no verificar los encajes de efectivo mínimo) los mismos hechos delictivos devastadores que se han señalado antes. A estos aventureros de la conducción económica les corresponde también una sanción.

Es tiempo de que los ignorantes honrados (que luego sufrirán la deshonra de su ignorancia) tengan las mismas penas que los académicos del hambre a quienes ellos, como recolectores de votos para la estafa, acompañaron como copartícipes necesarios, votando cualquier ley como legisladores y consintiendo todos los actos delictivos de gobierno.

Por esto, el art. 7° de la ley 20.840 contempla para el delito de subversión económica culposo las siguientes sanciones:

Multa de cinco mil a doscientos mil pesos al que por culpa, negligencia o violando los deberes a su cargo cometiere alguno de los actos mencionados en el art. 6° (vaciamiento de empresa comercial destinada a la prestación de servicio o comprometer injustificadamente su patrimonio).

Prisión de seis meses a dos años y multa de diez mil a trescientos mil pesos en los supuestos de los párrafos segundo y tercero del art. 6° (a)afectar el normal suministro o abastecimiento de bienes y servicios de uso común, b) cierre o quiebra de establecimiento o exportación, c) si el hecho causare perjuicio a la economía nacional, d) si pusiere en peligro la seguridad del Estado.)

El art. 8° sanciona con las mismas penas a los directores, administradores, gerentes o liquidadores de una persona jurídica (privada o estatal) que a sabiendas prestaren su consentimiento o concurso para realizar los actos mencionados en los artículos 6 y 7.

El art. 9° sanciona al síndico que, en conocimiento de los hechos tipificados en los art. 6° y 7° no los denunciare inmediatamente a la autoridad.

La ley de represión del terrorismo o subversión económica, como lo disponen los artículos precedentes, sancionaba con todo rigor a quienes sin idoneidad y ningún conocimiento de las cuestiones económico-jurídicas aceptaban desempeñar un cargo y funciones para las cuales carecían de idoneidad. Se aplicaba así el sabio consejo de Santo Tomás de Aquino: huye de lo que te excede. Conscientes de su inhabilidad y de los integrantes del gobierno –gestor del F.M.I.-; los integrantes del Senado de la Nación, salvo excepciones, se apresuraron –en una bochornosa obsecuencia- a derogar esta ley. Esto fue por exigencia del F.M.I. (Ver informe de La Nación del 19 de marzo de 2002, página 4) a cambio de nada.

El art. 10° dispone penas accesorias a la condena corporal y patrimonial para quienes resulten responsables de los delitos de subversión económica antes enumerados. Son tales:

a) Si fuera argentino naturalizado la pérdida de la ciudadanía y la expulsión del país al término de la condena.

b) Si fueren extranjeros, la expulsión del país al término de la condena.

c) El comiso (o pérdida de las cosas y bienes) del material y de los objetos de cualquier naturaleza (inmuebles y muebles) que hayan sido empleados para la comisión del delito.

Con esto los bancos que incurrieron en el delito de despojar a sus clientes de los dineros que habían depositado en ellos, debían pasar con todos sus elementos de funcionamiento a poder y en propiedad del Estado Nacional Argentino. Esto es al Fisco Nacional.

El art. 11 incrementa las penas previstas en la mitad cuando el responsable del delito de subversión económica fuese un funcionario o empleado público.

Esta sanción les corresponde, en primer término, al Presidente, Directorio y Síndico del Banco Central y demás funcionarios de este organismo responsables de la fiscalización sobre los bancos para que en su operatividad no incurriesen en estos delitos. Esta responsabilidad de vigilancia incumplida también abarca al Ministro de Economía y Presidente de la Nación (art. 99 inciso 1° de la C.N.). Por la norma constitucional precitada, el Presidente y el Ministro de Economía son responsables por haber incumplido las leyes de Control de Gestión.

Artículo 12: Los procesados por los delitos contemplados por la presente ley no gozan de excarcelación (por ninguna forma de fianza) ni los condenados podrán beneficiarse con la condena de ejecución condicional.

El rigor de la ley represiva de la subversión económica era absoluto, porque el bien jurídico tutelado era la vida de todos los habitantes de la República Argentina. Vida es el derecho a existir después del parto y a subsistir dignamente hasta el fin de la vejez.

Artículo 13: Será competente para conocer en los hechos previstos en esta ley la Justicia Federal.

La competencia de la Justicia Federal se establece porque los jueces federales son designados por el Poder Ejecutivo con acuerdo del Senado de la Nación, Por lo tanto se presume que sus cargos los mantendrían independientes de todas las presiones de los gobiernos y políticos provinciales.

¿Porqué se deroga entonces esta ley?

Porque el delito económico-financiero es una consecuencia de la dependencia de la Argentina. Luchamos por la Reconquista iniciada el 12 de agosto de 1806, fecha en que nació nuestra Patria.

*Dr. Julio C. González: Profesor titular de Estructura Económica Argentina en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, desde 1988. Ex Profesor de Economía Política en la Facultad de Derecho de la UBA 1965-1976. Ex Secretario Técnico de la Presidencia de la Nación, Período Constitucional 1973-1976.