9 DE JULIO – 197º ANIVERSARIO DE LA DECLARACIÓN DE INDEPENDENCIA

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“Seamos libres, lo demás no importa nada” General José de San Martín

Hace 197 años, el 9 de julio de 1916, el Congreso de Tucumán realizaba la Declaración de Independencia de las entonces Provincias Unidas del Río de la Plata (por aquellos años, los artífices de nuestra independencia luchaban por la unificación del territorio de lo que había sido el Virreinato del Río de la Plata bajo la misma bandera de Las Provincias Unidas del Río de la Plata, desprendiéndose luego de estas los territorios del Paraguay, Alto Perú y la Banda Oriental), formalizándose así la ruptura de los vínculos de dependencia política hacia la corona española. De esta manera se continuó con el proceso iniciado en mayo de 1810, con el objetivo de constituir una Nación Soberana, libre de todo tipo de coloniaje.

Es de destacar que nuestra Declaración de Independencia, lo hace no solo respecto al poderío de España, sino que es contra esta y “toda otra dominación extranjera”, dominación que no necesariamente debe expresarse en términos políticos y formales, sino que puede evolucionar hacia términos económicos y sutiles. Esta nueva forma de coloniaje, evolución ante la independencia de múltiples ex-colonias europeas, se fue desarrollando progresivamente desde la segunda mitad del Siglo XIX, no llegando a conformar la Argentina una excepción.

Sin embargo, a lo largo de nuestra historia, numerosos personajes de han ido levantando y sublevando en contra de los poderes extranjeros. Desde los primeros, como el Gral. Jose de San Martin, Gervasio Artigas, o Manuel Belgrano, así como los posteriores, como Juan Manuel de Rosas (con la ley de Aduanas y la oposición a la Libre Navegación de los Ríos impuesta por el Imperio Británico), los generales ingenieros Alonso Baldrich y Enrique Mosconi (desarrollo de la industria petrolífera local y ruptura de los trusts), Hipólito Yrigoyen (proyecto de Nacionalización del Subsuelo, desarrollo de los Ferrocarriles del Estado, voto Universal Masculino, Secreto y Obligatorio), los integrantes de F.O.R.J.A. (Nacionalización de los Ferrocarriles, Neutralidad ante la Segunda Guerra Mundial, Reforma Universitaria, Sistema de Transportes, Malvinas y lucha en general contra el Imperialismo), el Gral. Ing. Savio (Fabricaciones Militares, explosivos, Minería y Siderurgia como madre de otras tantas industrias), entre tantos más que sería imposible mencionar en una breve nota.

También pueden mencionarse dos hitos de nuestra historia, tales como la sanción del Estatuto de Hacienda y Crédito de la Confederación Argentina en 1853 por el Congreso General Constituyente (vigente y nunca aplicado), así como la declaración de Independencia Económica realizada por el entonces presidente General Perón en 1947, donde se reafirmaba “reafirmar el propósito del pueblo argentino de consumar su emancipación económica de los poderes capitalistas foráneos que han ejercido su tutela, control y dominio, bajo las formas hegemónicas económicas condenables y de los que en el país pudieran estar a ellos vinculados”. Dicha declaración que luego sería completada por la Constitución de 1949, donde el Estado recuperaba el control de los resortes de la economía, para así ponerlos al servicio del desarrollo de la Nación.

Lamentablemente, luego de 1955 sobrevinieron varios intentos de volver a convertir a la Argentina en un país dependiente del extranjero, tanto en lo económico, así como en lo político y en lo cultural. Dictaduras sangrientas y neoliberalismos feroces exprimieron al pueblo argentino, asegurando así el neocolonialismo, ya no mediante ocupación territorial y hegemonía política sino a través de la dominación económica y cultural, como lo expresara Arturo Jauretche en su análisis de la colonización pedagógica:

“Es imprescindible el conocimiento de la ‘colonización pedagógica’. Somos al fin y al cabo, hijos de ella y nuestras realizaciones materiales sólo se asentarán sobre terreno firme si se integran a los factores culturales propios, porque la liberación del país sólo será medida por la liberación de los espíritus, cuando esto se asiente sobre la realidad del país tal como es, hoy y aquí»

En la actualidad, así como a través de toda nuestra historia, nos encontramos frente a la vieja disyuntiva de “Liberación o dependencia”, siendo siempre nuestra posición la de defender desde La Baldrich la liberación y la independencia en todos los órdenes, teniendo siempre presentes las palabras de los generales Alonso Baldrich y Perón, que condensadas marcan que: sin independencia económica es ficticia la independencia política e imposible la justicia social que tanto ansía nuestra sud-américa.

«Para dominar un país ya no hace falta someterlo militarmente, bastan oportunos empréstitos y concesiones” Raúl Scalabrini Ortiz

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