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27 de marzo de 2018

A los trabajadores y empresarios nacionales el año 2019 los encontrará unidos o dominados ¿La dirigencia del campo popular está a la altura del desafío que implantó Cambiemos?

A los trabajadores y empresarios nacionales el año 2019 los encontrará unidos o dominados. La unidad es un recurso indispensable para ganar las elecciones y frenar la política del descarte social y de destrucción productiva de CAMBIEMOS. Además y tema fundamental, la Unidad Nacional será necesaria para la reconstrucción de la economía y del Estado que están siendo demolidos. En el año 2019 el nuevo gobierno recibirá un contexto internacional no muy auspicioso para el país y deberá afrontar una “pesada herencia” resultante de las actuales políticas que benefician a los CEOS en desmedro del trabajo y de la producción argentina.

CONTEXTO GEOPOLÍTICO

Contexto sudamericano. En el año 2018 hay elecciones presidenciales en Venezuela y en Brasil. Éste último país es el principal aliado comercial de la Argentina y su Presidente Michel Temer viene aplicando un programa de ajuste cuyo resultado es la recesión económica, la inestabilidad política y un agravamiento de las condiciones sociales del pueblo. En caso de triunfar una fuerza neoliberal en Brasil, se profundizaría su estancamiento económico y eso pone en serias dificultades al proceso de desarrollo argentino.

Los organismos de integración política regional creados en las últimas décadas como la UNASUR y la CELAC están en crisis. Los gobiernos de Brasil, de Paraguay y de Argentina están destruyendo el MERCOSUR con la política de hostigamiento a Venezuela y a Bolivia.

Como resultado de estos procesos, puede ocurrir que en el año 2019 el Gobierno Nacional asuma la Presidencia de nuestro país en un contexto regional adverso, en el cual los CEOS y las potencias extranjeras tengan considerable capacidad de decisión.

CONTEXTO INTERNACIONAL

El mundo está atravesando una férrea disputa comercial, política y militar. La nueva guerra fría abierta entre los poderes de EUA, Inglaterra, China, Rusia o la Comunidad Económica Europea, tensionan las relaciones internacionales. La lucha de los CEOS y de los Imperios por el control geopolítico de Sudamérica, está derivando en una dinámica de golpes de Estado de baja intensidad y ello supone un serio riesgo para la gobernabilidad.

CAMBIEMOS apostó a reforzar un vínculo con los EUA cuando los norteamericanos aplican aranceles y nos imponen sus programas de protección económica y dificultan la colocación de nuestro biocombustible, del acero o de los limones, aumentando el déficit comercial. La reciente suba de tasas de intereses que hizo la Reserva Federal, acrecentó la deuda externa en dólares de nuestro país. El Gobierno que asuma en el año 2019 deberá afrontar los onerosos costos resultantes de los desaciertos de la actual política exterior.

CONTEXTO ECONÓMICO

El capitalismo internacional no superó totalmente la crisis económica mundial del año 2008, que ocasionó una caída del 20 % del comercio y del 13% de la producción. Según un informe de la OCDE en las próximas décadas el crecimiento anual de la economía mundial será escaso (cercano al 2,5 %).

Los precios de los productos de exportación argentinos siguen bajos, con el agravante que hubo sequías en 2018 y ello supone una merma en las divisas para el próximo año. El déficit comercial del país de 2017 superó los 8.400 millones de dólares y el déficit fiscal del mismo año fue de 3,9 puntos del PBI. CAMBIEMOS está impulsando el acrecimiento de las importaciones y ello aumentará aún más el pasivo comercial y de divisas. No se sabe ciertamente si esa acción es parte de una política de regulación de precios o meramente es un negociado de los intermediarios del Puerto de Buenos Aires. Lo que es seguro, es que como resultado de estas decisiones el Estado está siendo debilitado, las empresas nacionales quiebran y se deteriora el empleo argentino.

Mauricio Macri inició el ciclo de acumulación de deuda pública más importante de la historia del país y hoy supera los 300.000 millones de dólares (más del 55% del PBI). Buena parte de estos compromisos son en dólares, se pagan en el corto plazo y están destinados a afrontar gastos corrientes. No se espera que como resultado de este proceso de endeudamiento aumente la competitividad de la producción argentina. En el año 2019 el gobierno entrante tendrá que afrontar los costos de la desafortunada renegociación con los Fondos Buitres, los onerosos préstamos en dólares y las exorbitantes tasas de las LEBACS.

CAMBIEMOS bajó las retenciones a las exportaciones de soja o a la minería y redujo el impuesto a los bienes personales. De no mediar resistencia política, el Gobierno Nacional privatizaría el ANSES, las obras sociales del Estado y todo otro conjunto de actividades públicas con la finalidad de transferir el ahorro argentino a los CEOS extranjeros. Quien asuma en 2019 va a tener que pagar el actual defalco a la economía nacional y va a encontrar un Estado que tiene más deudas y menos capacidad recaudatoria.

CONTEXTO ECOLÓGICO Y TECNOLÓGICO

El mundo está entrando en un ciclo de agotamiento de las fuentes tradicionales de energía y vamos directo a una transición histórica en la cual se acrecentarán las luchas comerciales y las guerras. El país forma parte de la disputa por los recursos naturales (hidrocarburos, minerales o agua) del continente sudamericano, de la Antártida y del Atlántico Sur. En un mundo al borde de la Tercera Guerra Mundial la Argentina es un país sin Fuerzas Armadas y sin política de defensa nacional. La reciente desaparición del submarino Ara San Juan en la zona de las Malvinas, lo demostró cabalmente.

El acatamiento de CAMBIEMOS a la división internacional del trabajo profundiza nuestra condición de Estado agroexportador y reduce la capacidad del país de producir manufacturas. En paralelo, la tecnología está sustituyendo la labor del hombre en muchas actividades. En una Comunidad Organizada el avance tecnológico derivaría en mayores grados de libertad y de desarrollo. En un país neoliberal la tecnología va a concentrar el excedente financiero en los CEOS y dejará aún más trabajadores fuera del sistema.

CONTEXTO SOCIAL

En Argentina hay 4,5 millones de trabajadores informales (33 % del total) y 1,5 millones de desocupados (tasa cercana al 8 %). Según datos del INDEC en el primer semestre del año 2017 el 28,6 % de los argentinos de los aglomerados urbanos era pobre y el 6,2 % de ese universo es indigente. Esa cifra supone que hay casi 8 millones de pobres y según el Observatorio de la Universidad Católica Argentina en realidad serían 13,5 millones.

El “crecimiento económico del segundo semestre”, la “pobreza cero” y la “lluvia de inversiones” anunciados en la campaña electoral del 2015 no existen. El gobierno del 2019 encontrará menos PYMES, más empleo informal y menos trabajadores en la industria. Recibirá millones de familias subsidiadas viviendo en la pobreza o en la más cruda indigencia.

CONTEXTO POLÍTICO

CAMBIEMOS es la versión argentina del programa de restauración neoliberal internacional y dispone de apoyos de CEOS foráneos poderosos. El bloque nacional enfrenta un adversario que tiene poder económico, mediático y judicial en Argentina y en varios lugares del mundo. Controlan radios, televisoras, portales, redes sociales y los buscadores de internet en donde ejercen un férreo control. La dirigencia política debe concientizarse que en el año 2019 hay que tocar poderosos intereses y que se va a gobernar con el periodismo local e internacional en contra. Frente a este panorama, el peronismo puede tomar el “atajo” y aliarse con los grupos económicos como hizo Carlos Menem en 1989 y profundizar las medidas de gobierno neoliberal. La otra alternativa es reconstruir reconstruir el Movimiento Nacional y apoyarse en las Organizaciones Libres del Pueblo.

TRES INTERROGANTES DEL PROGRAMA POLÍTICO DE RECONSTRUCCIÓN NACIONAL

Si en el año 2019 el bloque nacional conforma un frente electoral y gana las elecciones sin resolver los problemas sociales y económicos del país, puede generar una frustración política en el pueblo. El resultado de esta incapacidad en el mediano plazo, será otorgarle mayor poder a los CEOS extranjeros y profundizar el ajuste. Es por eso que consideramos que además de un frente electoral, deben diagramarse un Movimiento y un Proyecto Nacional. Con esa finalidad, no pueden obviarse tres grandes interrogantes:

Primero: ¿cuál es el sujeto social del proceso político?. ¿A quién queremos representar?, ¿cómo nos vamos a organizar? y ¿con qué actores sociales vamos a gobernar?. El peronismo clásico era fundamentalmente un Movimiento de la producción nacional y del trabajo y se constituyó como una federación de Organizaciones Libres de Pueblo con eje en los sindicatos industriales. El Movimiento Nacional va a fracasar si no logra conformar un Movimiento y un Proyecto Nacional colectivo e integrador de todos los sectores (clases sociales, franjas etarias, género y ramas política y sindical). Si la estructura partidaria no incluye a los sindicatos, a las organizaciones populares y al empresariado argentino, difícilmente se puedan revertir la destrucción productiva y la hecatombe social que dejará CAMBIEMOS.

Segundo: ¿qué Proyecto Nacional vamos a impulsar?. ¿Cuál es la agenda de desarrollo federal que vamos a promover?. La pregunta que hoy nadie parece hacerse es ¿cómo vamos a financiar el programa de reconstrucción?. El peronismo clásico nacionalizó el comercio exterior, los bancos y los recursos naturales y con eso costeó la industria y la justicia social. En 2019, ¿vamos a promover una reforma fiscal, financiera o de la propiedad de la riqueza extranjera?.

Tercero: ¿Cuál será la inserción de la Argentina en el mundo?. El peronismo clásico postuló la multilateralidad (Tercera Posición) y el continentalismo y esas pautas guiaron la política exterior desde 2003 al 2015. ¿El país debe promover el MERCOSUR, la UNASUR y la CELAC? y ¿cuál será nuestra relación con China, Rusia, la Comunidad económica Europea o con los EUA?.

¿SE PUEDE REEDITAR EL KIRCHNERISMO?

El gobierno de Néstor Kirchner se inició en el marco de un ciclo de alza de los precios de exportación del país, hoy inexistente.

En un contexto de crisis, Eduardo Duhalde aportó los votos de la Provincia de Buenos Aires y diagramó un frente de gobernadores. Actualmente, el peronismo pierde elecciones en el bastión electoral del país y está debilitado en diversas e infructuosas internas. CAMBIEMOS obtuvo los recursos del Fondo de Reparación Histórica de Buenos Aires y piensa fortalecer sus votos en la Provincia.

Eduardo Duhalde le dejó a Kirchner las retenciones a la soja en dos dígitos, luego de que Carlos Menem las eliminó en los años noventa. Mauricio Macri las está reduciendo y en el año 2019 serán la mitad que en 2007 llegando al 18% (decretos 133/2015 y 1343/2016 y modificatorias).

En el año 2002 el entonces Presidente se reunió con Fernando Enrique Cardozo fortaleciendo el vínculo con Brasil y Néstor Kirchner lo profundizó con Lula Da Silva dando vitalidad al MERCOSUR. En el 2003 Hugo Chávez era un pilar fundamental de la unidad regional. Hoy CAMBIEMOS, Michel Temer y la Embajada de los Estados Unidos están destruyendo el MERCOSUR.

En el año 2019 no habrá margen para mantener la alta rentabilidad de los grupos económicos y distribuir la riqueza como en el ciclo histórico de 2003 a 2011. Esta realidad se evidenció desde el año 2012 en el que el país empezó a tener déficit fiscal y en especial desde el 2015 cuando le sumamos el déficit comercial. El próximo gobierno estará obligado a modificar la estructura económica concentrada, extranjera y oligopólica de la Argentina. En su defecto, el peronismo del futuro será un mero administrador y perpetuador en el tiempo de la actual crisis económica y social.

En la dura y compleja etapa histórica que se avecina, el país requiere el compromiso de una dirigencia política con vocación nacional y patriótica. Actualmente y por el contrario, un sector importante de los dirigentes se comporta como una clase política que le vende sus servicios al poder de turno.

Aritz Recalde. Sociólogo, docente de la Universidad de Lanús, autor de “Intelectuales, peronismo y universidad”

Fuente

Introducción

La Reforma Universitaria del año 1918 es uno de los procesos políticos y culturales argentinos con mayor ascendencia en los ámbitos partidarios e intelectuales de Sudamérica.

Las jornadas influyeron en cuatro grandes temas. Primero: la Reforma fortaleció las nociones de autonomía y de cogobierno universitario. Segundo: se impulsó un cambio de los planteles docentes, de la metodología y de la orientación de la enseñanza. Tercero: la iniciativa politizó la a juventud y fue un catalizador para la constitución de agrupamientos y de federaciones estudiantiles en varios países de Sudamérica. Cuarto: la Reforma derivó en una corriente cultural y política de sentido americanista, antiimperialista y de orientación social.

Muchos de estos objetivos iniciales fueron cambiando en el tiempo y difícilmente se pueda concluir una definición única y acabada de los alcances concretos de las jornadas. La pluralidad de actores, de partidos o de ideologías que confluyeron en 1918 y las diferencias de realidades entre las universidades nacionales (Córdoba, La Plata y Buenos Aires) hacen dificultoso el intento de sistematización de los fines y de la orientación histórica que adquirió la Reforma. El proceso político tuvo distintas derivaciones y apropiaciones en cada lugar y en cada contexto político y es por ello que sería más adecuado hablar de varias Reformas Universitarias.

En el presente artículo se elaboran algunas claves analíticas para su comprensión, centrando el estudio en los impactos iniciales que tuvo la Reforma en los ámbitos académicos, políticos y culturales de Sudamérica.

Se analiza centralmente la perspectiva americanista del proceso y se describen de manera sucinta los ámbitos de articulación universitaria actuales de los bloques MERCORUR, UNASUR y CELAC.

Índice

Introducción

1- Contexto de surgimiento de la Reforma Universitaria de 1918.

Contexto argentino de aparición: la Reforma y la Ley Sáenz Peña

Contexto mundial y regional de la Reforma

2- La Reforma y su ideario.

La agenda de la autonomía y el cogobierno

La Reforma Universitaria y la cuestión social

Deodoro Roca: la Reforma Universitaria y la crítica al imperialismo

La Reforma Universitaria y la politización y organización de la juventud

La Reforma y la causa de la unidad de Sudamérica

3- La Reforma y su impacto político y cultural en Sudamérica.

  • Un movimiento que recupera el legado cultural y político continental
  • La Reforma y su apropiación en Sudamérica

José Vasconcelos: la Reforma Universitaria y unidad hispanoamericana

José Carlos Mariátegui: la Reforma y el cambio social

Raúl Haya de la Torre: la Reforma, la cuestión social y la doctrina de la unidad indoamericana

4- Una revisión crítica de la Reforma.

¿La Reforma fue abandonada?

¿Debemos actualizar la Reforma?

Anexo 1 – Resumen de las principales figuras de la Reforma de 1918

Anexo 2 – Ámbitos de articulación de la Educación Superior

Bibliografía

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El texto forma parte del Proyecto de Investigación de la UNAJ “De la Hora americana a la CELAC: aportes de la educación universitaria a la integración regional”. Programa Interinstitucional de Investigación entre la UNAJ, la UNDAV y la UNPAZ “A cien años de la Reforma del 18. Las Universidades del Bicentenario piensan el Centenario”.

Fuente

En el año 1946 el General Juan Domingo Perón fundó el Partido Único de la Revolución Nacional, antecedente que un tiempo después derivó en la creación del Partido Peronista. Nuestro Movimiento político nació articulando diversas identidades y trayectorias y se conformó con dirigentes radicales, independientes, socialistas, conservadores populares y de cientos de miles de argentinos y de argentinas. El Partido se conformó con las ramas política, sindical, femenina y juvenil y consolidó un entramado de Unidades Básicas a lo largo y a lo ancho de la patria. En el año 1949 surgió, además, el Partido Peronista Femenino. Nuestra consigna fundacional fue la unidad en la diversidad, elevando bien alto la vocación de enaltecer la política, de darle derechos a los postergados y de construir una Argentina grande, orgullosa de si misma y ejemplo civilizatorio mundial.

Juan Perón propugnó la hermandad y la unidad de todos los argentinos. Lamentablemente, la intolerancia y los intereses de elites y de facciones de adentro y de afuera de la Argentina, se opusieron a esta obra de libertad y de desarrollo. El golpe militar de 1955 prohibió al Partido Peronista y le impidió al pueblo la elección libre de sus representantes. Pese a los fusilamientos, secuestros y atentados, el peronismo resistió a las diversas dictaduras militares y a los cómplices civiles que intentaron silenciar al pueblo y callar a la democracia.

Debido a la proscripción, el Partido Peronista se denominó Partido Justicialista, designación vigente hasta la fecha. Luego de 18 años de resistencia al régimen fraudulento, regresó la democracia sin proscripciones a la Argentina en 1973 y de su mano el peronismo triunfó de manera contundente. La dictadura de 1976 profundizó la intolerancia iniciada en 1955 e inició una etapa funesta de la historia en la cual se prohibió, nuevamente, a nuestro Partido y a nuestro Movimiento.

A la vuelta de la democracia en 1983 y ya sin Juan Domingo Perón, el Justicialismo inició una difícil reconstrucción. Rediscutimos la doctrina, la forma de organización y de liderazgo de cara a asumir los nuevos desafíos propios de la época. El Justicialismo tuvo aciertos y también errores, protagonizó encuentros, desencuentros, divisiones y debates. Sin eximir a nadie de responsabilidades, creemos que es natural que existan visiones disimiles sobre aspectos de la realidad, en el Movimiento político más importante y masivo del país y de Sudamérica.

Actualmente, poderes externos al Justicialismo están incentivando internas y fracturas políticas para debilitar a la mayor fuerza de oposición al gobierno neoliberal de CAMBIEMOS. Tienen la pretensión de obstaculizar el actual proceso de unidad, que le va a permitir a la sociedad argentina edificar un Proyecto Nacional de soberanía política, independencia económica y justicia social. La intervención del PJ iniciada por la Jueza Federal María Servini, es violatoria del mandato de los afiliados y de los organismos de decisión del Partido. Como en otras épocas, una inmensa parte de nuestro pueblo se queda sin su legítima representación. Es por eso que:

– Repudiamos la Intervención Judicial del PJ y afirmamos que no debe judicializarse la política.

– Reconocemos la legitimidad y la legalidad de las autoridades del Partido Justicialista elegidas en el año 2016 y la de su Presidente, José Luis Gioja.

– Convocamos a los diversos sectores del Justicialismo a discutir la reorganización del Partido, sin prejuicios y abiertamente, pero siempre respetando los organismos interno del PJ y la soberanía que emana de sus afiliados.

Tal como estableció el General Perón: “No queremos que la historia pueda algún día enrostrarnos que no fuimos lo suficientemente generosos. No queremos que en la historia, que leerán nuestros hijos o nuestros nietos, pueda quedar en blanco el espacio que un argentino patriota puede ofrecer siempre, en la historia de los Pueblos, a otro argentino patriota”.

Centro de Estudios Hernandez Arregui (CEHA)

11 de abril de 2018

En un abordaje epistemológico, el autor explica como el liberalismo justifica “la autodeterminación” de las Islas Malvinas. Esto es, la amputación de la soberanía argentina.

El año pasado Theresa May, la conservadora primera ministra británica, volvía a la carga con un concepto tan sensible como ideologizado: el respeto a la autodeterminación de los kelpers. May intenta clausurar cualquier discusión en torno a la soberanía Argentina con respecto a las Islas.

En un contexto de seducción y apertura May consideraba que Argentina y Reino Unido pueden trabajar juntos sin necesidad de tratar el tema de la soberanía, argumentaba la idea de cooperación fundamentalmente desde una óptica comercial pero también “humanitaria” que involucraba el reconocimiento por parte de los familiares de los héroes muertos en combate. May sostenía que los ocupantes siempre están listos para “ayudar” pero son fieros en la defensa de la autodeterminación.

A primera vista pareciera que las autoridades británicas se muestran democráticas y tolerantes sobre todo en el terreno comercial y acuden a la autodeterminación como un posicionamiento de objetividad en materia de política internacional, exhibiéndose como respetuosos de las decisiones de los ocupantes quienes a su vez se autoperciben como víctimas de un conflicto irresuelto a nivel internacional.

De ahí que los ocupantes manifestaron su repudio a los reclamos soberanos en diferentes instancias internacionales a pesar de la “hoja de ruta” que iniciaron ambos gobiernos desde 2016. Entre los más acalorados interlocutores de “la autodeterminación” imperial aparece Mike Summers miembro de lo que se conoce como la asamblea legislativa, forma de gobierno del régimen de ocupación. Sin embargo es de destacar que durante estos años Argentina ha tenido un fuerte respaldo en el Comité de Descolonización de Naciones Unidas de Bolivia, Chile, Cuba, Ecuador, Nicaragua y Venezuela.
Summers en diferentes intervenciones, muchas reproducidas en medios argentinos argumenta sobre la autonomía de las autoridades ocupantes del archipiélago y éstas son las que deciden sobre la política de inmigración y los requisitos del visado.

El liberalismo que en Latinoamérica se trasfiguró en imperialismo suele caer en la tentación iluminista de la tabla rasa y considerar que la “historia” comienza con su llegada, de esta manera omite la Resolución 1514 (XV) del Comité de Descolonización de ONU que hace referencia al quebrantamiento de la unidad nacional y la integridad territorial en la Cuestión Malvinas. En este sentido es difícil pensar el tema de la autodeterminación cuando el imperio decidió expulsar a la población originaria de la isla vulnerando la integridad territorial de Argentina.

Lo que alarma seriamente es la posición que tiene el periodismo argentino en general en torno a la idea de autodeterminación expresada de manera artificial por parte de los ocupantes ilegales. En este punto la autodeterminación no es más que un atajo ideológico para naturalizar una situación de colonización directa por parte del Imperio. Parafraseando a Marx y Engels, la ideología en una de sus acepciones es el conjunto de ideas y valores de una sociedad en un momento histórico determinado pero también expresa los intereses de la clase que domina. Los teóricos del socialismo cuando escribieron la Ideología Alemana analizaban el conflicto social en relación al enfrentamiento burguesía proletariado en el período del liberalismo librecambista, es decir, apenas fueron testigos de los primeros movimientos del capitalismo en su fase imperialista, situación que seguramente los hubiera hecho replantear acerca de la construcción valores que expresan las clases dominantes en los países dependientes, éstas en Latinoamerica utilizaron a los medios de comunicación a través de la colonización pedagógica para la construcción de un conjunto de valores e ideas que expresan los intereses de las clases antinacionales.

Antecedentes liberales en relación a la autodeterminación

Pero la autodeterminación de tinte liberal tan naturalizada por los comunicadores también tiene un anclaje real, producto de ser un concepto en disputa solo se trata de reconocer a su interlocutor. De esta manera y hurgando en referencias históricas, se observa como una de las primeras veces en utilizar la palabra autodeterminación fue en la Carta de Derechos o Declaración de Derechos redactada por el parlamento británico en 1689, si bien el texto en la realidad británica fue letra muerta y sirvió para derribar ciertos resabios feudales y empoderar a la burguesía en ascenso con aspiraciones parlamentarias, el texto fue de vital importancia en futuras gestas emancipatorias como la Declaración de Derechos de Virginia antecedente cercano a la declaración de independencia de los Estados Unidos. El contenido está orientado a la revalorización de las libertades individuales tratando de restringir los privilegios de la sociedad feudal, el contractualismo británico utilizó este marco teórico y fue la pata política de la Revolución Industrial y asimismo el antecedente del imperialismo.

Estos pronunciamientos dan cuenta de movimientos de carácter sajón imposibles de adaptarlos a la realidad latina, sin embargo la debilidad de la prensa liberal por la autodeterminación encuentra su anclaje en este uso del concepto, que al fin al cabo forma parte del comercio espiritual en los países dependientes, es decir, no solo la incorporación de conocimientos importados, sino que estos son herramientas ideológicas para una dominación cultural mucho más profunda e imperceptible. La libertad que emana de la autodeterminación sajona aparece y es reproducida por la prensa como un objeto deificado e inalterable sin historia ni procedencia.

Autodeterminación empancipatoria y Malvinas

Las naciones semicoloniales en su búsqueda de autoconocimiento han discutido categorías importadas que los llevaron a reconocer y resignificar determinados fenómenos, uno de estos fue la cuestión del nacionalismo, es así que diferentes autores ubicados en la matriz del pensamiento nacional y latinoamericano reconocieron la existencia de un nacionalismo agresivo y expansivo relacionado fundamentalmente con las naciones del norte, mientras que en los países dependientes vitalizaron la idea de nacionalismo defensivo, movimiento que pugna por la realización de tareas nacionales,  emancipatorias y democráticas.
Si los conceptos son un espacio de disputa teórica e ideológica, la autodeterminación no debería ser una bandera únicamente del invasor, en los países semicoloniales la autodeterminación tendría que ser una expresión sagrada que implique reconocimiento de las fortalezas y debilidades del devenir histórico de la Nación.

En nuestro caso un intento de conceptualizar la autodeterminación fue el Modelo Argentino para el Proyecto Nacional documento central dentro de la obra peronista. La autodeterminación en este sentido resume la necesidad de un país oprimido en transitar el sendero de la liberación, desde el plano de la economía, de la política, la cultura, la ciencia, la tecnología, los recursos naturales, las fuerzas armadas. El proyecto autodeterminativo de un país soberano fija su lugar y sus aliados en política internacional, conlleva una dimensión geopolítica, donde la realización de esa autodeterminación se logra a través de la recuperación del lazo unionista con el resto de los países latinoamericanos y de aquellos regiones del mundo afectados por el accionar imperialista. Esta autodeterminación implica una relación directa entre los diferentes actores sociales que integran el tejido comunitario, poniendo a las Fuerzas Armadas al servicio de la liberación, con el movimiento obrero y con sectores del empresariado nacional en un lugar central en el proceso productivo y promoviendo sobre todo el sentir cultural cercano al devenir histórico de la región.

Discutir la autodeterminación de los países dependientes necesariamente involucra la Cuestión Malvinas ya que sin un Proyecto Nacional que contemple un desarrolló autónomo la autodeterminación será la bandera de papel del invasor, los medios liberales funcionan como el guardaespaldas ideológicos en los períodos en que no se discute sobre la soberanía, en esos momentos es la cultura la que debe impulsar el debate sobre la autodeterminación emancipatoria.

Emmanuel Bonforti es Sociólogo y docente

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“La juventud podrá entender la lucha intelectual de Ugarte, Scalabrini Ortíz, Jauretche, Hernández Arregui, Irazusta, Rosa y otros ilustres argentinos sobre la naturaleza del imperialismo inglés entre el humo de los disparos”. Jorge Abelardo Ramos

Introducción

“En grandes olas azules y encajes de espuma blanca, te va llegando el saludo permanente de la Patria. Ay, hermanita perdida. Hermanita, vuelve a casa”. Atahualpa Yupanqui

En los países que solo tienen una independencia formal, y una realidad dependiente, como sabemos, los mecanismos de colonización pedagógica son fundamentales para sostener, a partir de su invisibilización o justificación, esa situación. Esta colonización pedagógica se manifiesta en las cuestiones más diversas, pero hay algunas en que se apunta a que no existan prácticamente fisuras por su potencialidad en el surgimiento o fortalecimiento de la conciencia nacional, que es lo que la cultura dominante no quiere que aparezca. En este marco, consideramos que, después de la guerra de Malvinas (y aún antes), de la finalización aparece un proceso fuerte de desmalvinización que es fruto de la colonización pedagógica que cala tanto fuera de lo que podemos denominar como campo nacional y popular, lo cual aparece como absolutamente lógico, pero también lo hace dentro de dicho campo (sobre todo en el sector del progresismo), lo que llama la atención. La Causa Malvinas aparece en cierto sentido como un “hecho maldito” del progresismo. Asimismo podríamos considerar, y relacionados con nuestra temática también el anti-militarismo abstracto y las consideraciones en torno al sindicalismo.

Pensamos entonces que la desmalvinización va de la mano con el pensamiento colonial, y que una relectura desde la perspectiva del pensamiento nacional, desde su esquema de análisis nos lleva a una reivindicación más profunda y consecuente en torno a la cuestión. Esto último en tanto la Causa Malvinas es puntal donde se asienta y fortalece la conciencia nacional. Cuando se cristaliza en el sujeto individual y/o colectivo la lesión de la soberanía se vigoriza el sentir nacional y su defensa.

Malvinas cala profundo en el pueblo argentino, basta recorrer nuestro país y observar pintadas en las paredes, calcomanías en los más diversos objetos y espacios, actos solidarios en torno a la cuestión, tatuajes en todas sus formas, remeras, etc. Evidentemente sigue presente lo que supo ver con su profunda mirada sobre las “cosas de la patria” el gran José Hernández cuando afirmó que “los argentinos, especialmente, no han podido olvidar que se trata de una parte muy importante del territorio nacional, usurpado merced a circunstancias desfavorables, en una época indecisa, en que la nacionalidad luchaba aún con los escollos opuestos a su definitiva organización”. (Hernández, 2012: 10)

Nuestra intención aquí entonces es hacer una relectura en torno a la temática desde la matríz de pensamiento nacional-latinoamericano para poder avanzar en la ruptura de la colonización pedagógica, y más específicamente, contra la desmalvinización. A medida que vayamos avanzando en la temática veremos donde se asienta ese discurso, y cómo romperlo.

Breves apuntes históricos

“Amarillentos papeles te pintan con otra laya. Pero son veinte millones que te llamamos: hermana”. (Atahualpa Yupanqui)

La cuestión Malvinas no tiene tan solo treinta y cinco años, y tampoco solo se relaciona con la guerra. Sino que viene de varios años más atrás y hunde sus raíces en lo más profundo de la formación de la conciencia nacional en tanto se vincula a la lucha del pueblo argentino contra el imperialismo inglés. No es nuestra intención aquí hacer la historia de nuestras islas, pero sí realizar unas breves referencias para enmarcar y contextualizar mejor el tema. La descontextualización, o mejor dicho el obturar la relación de la cuestión con la historia, es una de las formas que encuentra la desmalvinización para hacer lugar a su discurso. Revisar la historia Continuar leyendo

Fuente: Patria y Pueblo Socialistas de la Izquierda Nacional

Pensaba comenzar esta conversación tomando el tema que abordo en un articulo que sale hoy en ” El Observador “, con relación a la utilización que hacen de la movilización del 2 de abril último sobre Plaza Retiro, enfocándolo desde el punto de vista de la utilización de la movilización, como campo de batalla, por la prensa. Impensadamente nos encontramos con que esa misma prensa, que por un lado silencia sistemáticamente estas cuestiones, cuando no las silencia las anuncia en un día equivocado: el diario “Clarín ” anuncia a sus numerosos lectores que esta charla que estamos dando no es hoy, sino mañana, con la amenaza cierta que haya que darla dos veces, porque de lo que se trata es de silenciar un punto de vista.

EL SENTIDO PROFUNDO DE LA MARCHA DEL 2/4/1984

Lo que señalo en “El Observador” es el hecho político formidable de que todo el universo de la Argentina oficial, de la Argentina sonora, impresa y visual, que se ha reunido para condenar en su médula misma la guerra de las Malvinas, incluyendo el bloqueo casi sistemático incluso del debate, recibe como respuesta una movilización que -de acuerdo a todos los testimonios, eso no ha podido ocultarse- ha reunido alrededor de 20.000 personas con una gran cantidad de juventud, y al mismo tiempo con una presencia muy numerosa de los primeros protagonistas, es decir de aquellos que convocaron, “El Centro de Excombatientes”, cuya posición por otra parte es otro de lo que podríamos llamar un milagro de la Argentina contemporánea. Porque el Centro ha señalado con toda claridad ciertas líneas fundamentales a despecho de todo el huracán de propaganda imperialista británica y norteamericana que encuentra en los órganos de información y prestigio de la Argentina oficial, incluido el propio gobierno, su eco y retransmisor activo en el seno de la sociedad Argentina. De modo que la guerra de las Malvinas, vista a la luz de todas esas instituciones, parece a primera vista una batalla desesperada, para usar la moral de los esclavos que predomina en este tema, imposible de sobrepasar o equilibrar las fuerzas aplastantes, que se desatan sobre la conciencia del país. La moral de los esclavos consiste en decir que no hay confrontación posible con los poderosos, porque son poderosos.
Pero la moral de la revolución consiste en saber que los poderosos serán derrotados, porque son opresores y porque se destruyen las condiciones de su propio poder, si actuamos en el sentido de la historia. Entonces creo que ese es un hecho capital, que demuestra que la ruptura histórica generada por la guerra del 2 de abril, es inexorablemente irreversible y contraría lo que dice “Clarín” hace dos o tres días en un articulo editorial (que va ganado espacio la idea de que fue una aventura descabellada y de que se lanzó una lucha condenada a la derrota de antemano; no, esa idea de “Clarín”es la que no va ganado espacio: va ganando espacio por su puesto, en dimensión acústica, sonora, pero va perdiendo espacio en general). Ahora el hecho mas importante de esta movilización, aparte de la movilización misma, me parece que es que se produce en la misma tarde del día cuando, por la mañana, Alfonsín acude a Luján para hablar de las consecuencias incalculables que no midieron quienes desataron la guerra; ni bien se produce eso, se realiza la respuesta bajo la bandera de los excombatientes, que dicen con todas las letras que asumen como un hecho glorioso el 2 de abril, lo cual también da la dirección de su crítica implacable a los errores de la conducción y a las demasías del régimen interno militar, es decir sobre los militares que proyectaban su tiranía sobre el país.

LA LUCHA DE CLASES EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN

El hecho mas notable es que inmediatamente de producirse la movilización, ella misma se transforma en el objeto de la lucha, esa particular lucha de clases que es la lucha nacional. Es así que, al día siguiente, la prensa (muchos noticieros de televisión, por ejemplo el de canal 13, con sus 120 repetidoras del interior), no da la noticia de que 20.000 Argentinos se lanzaron a la calle a decirle, ¡ NO !, al imperialismo Norteamericano y Británico y para reivindicar -mas allá de las contingencias de sus conducciones circunstanciales- la guerra contra el enemigo imperialista. La noticia fueron los desórdenes tangenciales, pero que se usan para descalificar, que ocurren al final de la marcha. Es decir, transforman la reivindicación de la lucha de liberación, no en un hecho político, sino en un hecho policial, que es en definitiva, lo que la oligarquía siempre ha hecho, respecto a los movimientos populares. Borges decía que el Martín Fierro, ( que esta lleno de un sentido reivindicatorio, que integra su alta calidad estética), era la historia de un cuchillero de la década de 1870 y por vía ensayística convertía el drama del gaucho aplastado, arrinconado, oprimido, suprimido, de un hecho político en un hecho policial. De la misma manera el diario “Clarín” por ejemplo, titula ese día, en primera página (y creo que luego a dos paginas adentro), “Desordenes en la marcha de los excombatientes”; la noticia no es la marcha, son los desórdenes. Sabemos que esos desórdenes fueron tangenciales, e hilando un poco más fino, yo les quiero llamar la atención, de que se menciona la quema y los destrozos, que el grupito de provocadores “Montoneros” hace dentro de la torre de los Ingleses, pero no se hace énfasis, sobre otro hecho, si se quiere violento, pero que tiene una alta justificación política, que fue el derribamiento de la estatua de Canning. Nadie dice que eso fue un acto de barbarie, porque evidentemente en la conciencia pública, a pesar de todo, está la idea de que ese ministro inglés, que nos vendió el reconocimiento de la independencia, después de que la hubiésemos conquistado con las armas en la mano, inponiéndonos usurariamente, un crédito de 1.000.000.- de libras esterlinas de aquella época, de los cuales el país no vio un solo centavo, no puede transformarse en héroe cuya estatua esté en Buenos Aires, dónde todavía no está la estatua de Quiroga. Para decir esto ni siquiera hace falta ponerse en una posición revisionista: Quiroga forma parte de la historia Argentina, de sus avatares, de sus luchas de sus enfrentamientos, por lo tanto puede estar una estatua, puede tener un nombre una calle. La prensa no hizo énfasis en ese acto de depredación, que es elocuente por sí mismo, que es defendible por sí mismo; se fotografió La Torre de los Ingleses y se olvidó decir que el grupito este, de lunáticos y provocadores, había sido repudiado públicamente y estruendosamente por el grueso de la manifestación y por los propios excombatientes y si no se llegó a vías de hecho, (que en rigor, en un régimen democrático correspondía a la policía ), bueno, fue para evitar males mayores, que habrían derivado en nueva información, nuevos títulos, demostrativos del carácter turbulento de esa manifestación.

CONSIGNAS CONTRADICTORIAS

Creo que la manifestación en sí misma, ofrece otros puntos de interés como es la contradicción de las consignas, etc. Aparentemente en algún momento se lanzó el grito: “Galtieri, borracho, mataste a los muchachos” (yo mismo lo escuche y “Clarín “lo extrae y lo pone con una luz de rayo láser). Esta consigna ofrece algunas reflexiones, sobre lo inevitablemente contradictorio de la conciencia pública en gestación. Uno puede, por ejemplo, observar que quien mató a los muchachos fue el imperialismo británico, fueron los soldados de Margaret Thatcher, guiados por el satélite y los apoyos del imperialismo yanqui. Es decir , se puede hacer notar que cuando se pierde de vista que nuestros hombres, nuestros combatientes, fueron muertos por el invasor extranjero, se pierden de vista muchas cosas. También me hace acordar, sin con eso querer hacer una equiparación de los personajes, una reflexión de Arturo Jauretche(1) quien, hablando sobre las injurias que se vertían contra Eva Perón, es decir sobre su presunta condición de puta, decía: “En nuestro país se puede ser vendepatria, lo que no se puede es (real o supuestamente) no observar una moral sexual”. Del mismo modo, parece que en nuestro país se puede ser vendepatria, no se puede ser borracho. Esto dicho un poco en familia, reflexionando sobre los vaivenes, de esta segunda batalla por las Malvinas, que no se da en los archipiélagos australes, sino en la cabeza de los argentinos y vemos que la Argentina oficial mete preso a quien condujo mal una guerra contra el enemigo extranjero, pero deja suelto a quienes condujeron bien una “guerra” contra el propio pueblo, y el propio país, (porque Videla está suelto, aunque puede ser que al final lo metan preso), donde es mas difícil aún que lo metan preso al presidente, del cual Videla fue el comisario de policía, es decir a Martinez de Hoz.

EL CIPAYISMO DE LA OFICIALIDAD YALTERA

Pero no fueron los civiles, fueron los propios militares Yalteros los que le dijeron a Galtieri, que dirigió mal una guerra contra el enemigo real del país (en verdad, Galtieri se encontró con la sorpresa de que estaba peleando contra el enemigo real del país), que tenía que irse y después lo metieron preso o lo empezaron a procesar. Ellos mismos lo hicieron porque en su concepción, desde los acuerdos de Yalta, el mundo estaba dividido en zonas de influencia y nosotros pertenecíamos a la zona de influencia Norteamericana y por lo tanto no era posible enfrentar a los Estados Unidos y a Inglaterra y que ese era el pecado cometido. Entonces, la primera etapa en esta segunda batalla, -conducida por Margaret Thatcher- estuvo a cargo de la alta oficialidad o de la cúpula militar que se había visto embarcada en una guerra que rompía con todos sus esquemas de inserción intelectual, práctica, militar, económica y política en la Argentina y en el mundo, y se hizo bajo la consigna (esto no es una interpretación mía, fue difundido como comunicado oficioso a todos los medios de prensa), de que era imprescindible reestructurar o recomponer las relaciones con los Estados Unidos y que era preciso tener en cuenta que pertenecíamos a Occidente y que debíamos observar lo dispuesto por los famosos acuerdos de Yalta, que a fines de la segunda guerra mundial reunieron las firmas de Roosevelt, de Churchill, de Stalin, determinando, las zonas de influencia en que se dividía el mundo.

LA DESMALVINIZACION CIVILISTA

La segunda etapa viene a partir del gobierno democrático, que (al margen del respeto institucional que debemos brindarle, en cuanto bueno o malo, es el que hemos elegido los argentinos) es un gobierno ideológicamente dominado, hasta la medula, por el colonialismo ideológico. Se está procurando inculcar en el país (cosa que entiendo que en definitiva no se va a lograr), dos o tres ideas centrales. Algunos la dicen más abiertamente, otros con un poco mas de pudor. La primera idea, es la que expone, ya en el curso de la guerra, una franja que va desde ese movimiento por la Patria, la religión, el hogar, esos caballeros de la Fe, que de vez en cuando aparecen, diciendo que: “Enfrentar a Estados Unidos, es hacerle el juego al comunismo y hacerle el juego al comunismo, es ofender a Dios “. Bajo esta forma neblinosa y delirante, es muy difícil que nada pueda ser tragado por el conjunto del pueblo. Pero de un modo más político esa misma idea la expone el desarrollista Movimiento de Integración y Desarrollo (MID), cuando señala que el desenvolvimiento de la confrontación militar con Gran Bretaña va a producir la ruptura de nuestra pertenencia orgánica al campo Occidental y nuestros sistema natural de alianzas. Opinión que en definitiva, no es muy distinta que la del Canciller Caputo, cuando enuncia la idea de que los argentinos, pertenecemos a Occidente, es decir cuando nos instala en el sistema de dominación del imperialismo norteamericano, británico y europeo occidental.

ENTERRAR LAS ENSEÑANZAS DE LA GUERRA

Esta es la primera consigna: hay que enterrar la enseñanza de la guerra. Porque la guerra puso al desnudo, ante la conciencia general del país en todos sus estamentos, la naturaleza de nuestras reales relaciones con el mundo. Puso al desnudo que no somos un país europeo, avanzado, aliado de esas potencias, llamadas “democráticas”, sino que formamos parte del llamado Tercer Mundo, que es un modo elegante de decir que formamos parte de la zona colonial del planeta, la zona en la cual el mundo civilizado, el mundo democrático, y en parte también el mundo socialista, extrae los jugos vitales, para sostener su propio nivel de desarrollo, de bienestar y de equilibrio social interno. Esa es una enseñanza traumática de la guerra, que rompe con el “super yo” colonial que persiste sobre la conciencia del país, aún en los periodos de gobiernos populares. Porque siempre, en última instancia, estos aparecen como verdaderos intrusos que, sin exageración, se puede decir que no logran legitimarse ante la Argentina bien pensante, desde por lo menos la batalla de Pavón (el triunfo del Mitrismo sobre la Confederación, sobre el Partido Federal del Interior, de la década del 60 del siglo XIX). Ese “super yo” que se mantuvo intacto durante mucho más de un siglo, queda así cuestionada por la guerra y por la latinoamericanización que esa guerra imprime sobre el país. Y es esto, precisamente, lo que es necesario borrar de la conciencia: el primer objetivo va mucho mas allá de los movimientos tácticos, de recomponer las relaciones por diplomacia etc, afecta, yo diría, a la esencia misma del país, a su existencialidad fundamental.

¿ERA INSENSATO EL ENFRENTAMIENTO?

El segundo punto se liga operativamente con el anterior, y es la doctrina de la insensatez del enfrentamiento. Aquí obran muchas cosas. Armendariz, el Gobernador radical de la Pcia. de Buenos Aires, lo dice abiertamente: “Hubo intenciones pecaminosas en los que actuaron “, transformando así la historia en un análisis de intenciones. La “intención era perpetuarse en el poder, la intención era aliviar la presión interna “. Parece ahora que estos señores, que no hicieron nada para moverle el piso a la dictadura, que fueron mansos corderos, muy bien, estos señores creen que por la movilización del 30 de marzo, la dictadura estaba a los tumbos y que en dos días se resolvió ocupar las Malvinas. A mi me habían informado los radicales del proyecto de ocupar las Malvinas por lo menos 5 meses antes del 2 de abril de 1982. Los argentinos comunes nos podemos haber sorprendido, pero ellos lo sabían. Pero lo fundamental de esta consideración es la idea de que se trató de una batalla loca, destinada a la derrota. Yo creo que ese punto tiene que ser objeto de una discusión concreta y debe ser enfrentado en la polémica pública. Acá no se trata de subestimar el poder económico, financiero, militar, diplomático, político y cultural del imperialismo, ni de negar la debilidad de los pueblos del Tercer Mundo y de la Argentina, aun cuando la debilidad fundamental reside en el propio frente interno (es decir, la fuerza fundamental de la penetración imperialista se establece sobre todo en la dominación ideológica, y este tema es uno de los temas que hacen a la dominación ideológica). Nos preguntamos, ¿Estaba la guerra condenada de antemano a desembocar en una victoria militar de los británicos con el apoyo norteamericano? Si fuera así, el poder anularía la historia y nosotros conocemos hartos ejemplos de pueblos débiles que de un modo u otro logran triunfar militar y políticamente, porque en definitiva el triunfo militar no es lo decisivo, aunque sea la mediación necesaria en ciertas confrontaciones. Donde se logra el triunfo es en el campo político. El pueblo de Vietnam logra derrotar en 25 años sucesivamente, al imperialismo francés y al imperialismo norteamericano y la ultima batalla no se da en los campos de batalla de Vietnam, sino que se da en la ruptura del frente interno Norteamericano, es decir en el desenvolvimiento político o en las repercusiones políticas de la guerra, que terminan destruyendo la capacidad operativa -que seguía siendo abrumadora- de las fuerzas militares norteamericanas. Se puede decir que no vale hacer equiparaciones mecánicas, y la respuesta que nosotros podemos dar al caso concreto argentino, es una respuesta doble.

FF.AA. ANTIPOPULARES Y GUERRAS NACIONALES

Es evidente que con la ideología, con las hipótesis de guerra, con el tipo de armamento utilizado, con los métodos de disciplina internos y la ética de conducción de las fuerzas argentinas, con los militares del Proceso, una guerra de esta naturaleza no podía ganarse. Entonces, la consecuencia que debe sacarse es que es necesario aplicar el análisis critico, no para llegar a la conclusión de que en ningún caso la guerra se podía ganar, sino fundamentalmente para descubrir como enseñanza y experiencia de la guerra cuales debieron ser las condiciones para un triunfo militar y político. No para que llegáramos a la conclusión de que la Argentina esta condenada a someterse a los mas poderosos, sino para llegar a la comprensión de cómo como un país mas débil puede derrotar, en este o aquel terreno, a una coalición de países mas fuertes. De manera que en la función critica nosotros encontramos dos posibilidades: la de devolvernos a la moral del esclavo o la de proyectar de la experiencia de la guerra una concepción liberadora y revolucionaria.

EL INFORME RATTENBACH, MAXIMA EXPRESION DEL CIPAYISMO

En esto es inexcusable la referencia al informe “Rattenbach”, que fue publicado en una revista sensacionalista, en forma sensacionalista (lo único que faltaba eran mujeres desnudas en medio del informe), destacando en tipografía especial algunos puntos de las numerosas barbaridades que cometió la conducción militar. El informe “Rattenbach” no habla sin embargo, por ejemplo, de la barbara disciplina que imperaba en las tropas Argentinas, del estaqueamiento de soldados. De eso no habla, porque para el informe “Rattenbach” ese no es el problema, naturalmente. ¿ Que dice el informe “Rattenbach” en sus ideas mas generales y centrales ? Dice que la Argentina debió haber obedecido la resolución 502 de las Naciones Unidas. Es decir, otorga legalidad a una resolución de las Naciones Unidas que convenientemente codificada significa lo siguiente: “Solamente pueden romper la paz, los países imperialistas “. Porque no hubo resolución de las Naciones Unidas para el desembarco en Grenada, ni hay resolución posible de las Naciones Unidas contra la hostilización o preinvasión de Nicaragua, ni siquiera cuando la mayoría de los países imperialistas votan a favor de ella, porque existe el veto norteamericano, no habiendo existido el veto ruso y el veto chino para la resolución 502. Entonces el informe “Rattenbach” comienza por decir que la Fuerzas Armadas Argentinas, según el glorioso General Rattembach, no pueden hacer un acto de soberanía sobre el territorio nacional argentino. Esto es lo que plantea este general, que será general, pero que no puede ser considerado argentino. ¿Y qué más dice el informe “Rattenbach”? Concentra todos sus cañones en señalar cómo el comando militar ignoro la desproporción de fuerzas. Es decir que afirma que la Argentina no puede enfrentar a poderes imperialistas, porque la magnitud de esos poderes condena de antemano a la derrota. De manera que está bien claro, y no puede causar sorpresa, que el eje de la critica que el alto mando militar hace a los -a pesar de ellos- “heterodoxos que condujeron la guerra, se funda en la ideología de que la Argentina no es un país soberano, no puede ejercer actos de soberanía en su territorio, ni puede enfrentar a poderes mayores, cualquiera sea la legitimidad de la causa que invoque. Todo lo demás se ordena en esta síntesis, toda una serie de errores, barbaridades, inconexiones, etc, se ordenan en esta síntesis y vienen a alimentarla, a justificarla.

LO QUE EL INFORME RATTENBACH NO DICE

El informe “Rattenbach” no dice que esa estructura militar argentina de tres fuerzas armadas autónomas, con tres comandantes en jefe soberanos, no nació pensando en la patria para defenderla, sino en el pueblo para oprimirlo. Porque la independencia de los comandantes en jefe, apuntaba a un solo punto, que era transformar al Presidente civil de la República (al Frondizi, al Illia, al Perón, a la Isabel de turno) en una figura decorativa. No dice que había tres fuerzas independientes porque no se pensaba en defender al país contra enemigos externos, sino en que cualquier general, brigadier o almirante le dijera al Presidente de la República: “Respondo a mi mando natural”, es decir: “No respondo al presidente elegido bien o mal por los Argentinos, no respondo a la constitución etc, sino que respondo al Comandante en Jefe”. Claro está que con esos tres usurpadores institucionalizados no se podía salir a defender al país hacia afuera. El informe “Rattenbach” habla de inconexiones y falta de coordinación entre las tres fuerzas, pero no acusa a la ideología subversiva que presidía la segregación de las fuerzas Armadas en entidades autónomas e independientes entre sí. O sea que el informe “Rattembach” hace las críticas y las lleva a una cúspide: tanto las que recoge como las que omite, tanto sus apreciaciones como sus silencios tienden a validar estas dos cosas: a) que la resolución 502 era legitima y debió ser acatada, y b) que el país no puede enfrentarse a enemigos mas poderosos.

LA CUESTIÓN “TÉCNICA” DE LA GUERRA

Yo no soy un técnico en cuestiones militares, lo que me permite decir menos burradas sobre cuestiones militares que los técnicos ideologizados en la cipayería (invoco además en mi descargo esa expresión de Clemenceau, el primer ministro francés durante la Primera Guerra Mundial, que señalando a su modo el carácter político que encuadra a toda guerra decía: “La guerra es una cosa demasiado seria, como para dejarla en manos de los generales”). Pero tendríamos que reflexionar sobre cómo, de dónde, de qué núcleo generador, nacen los errores y los despropósitos que presidieron una guerra que los Argentinos tenemos que saber que sí pudo ser ganada. Es más, ¡que debió ser ganada! Los gringos saben eso, basta leer ciertos cables para obtener la idea de que tienen la sensación de que la ganaron raspando. El primer punto que creo que hay que señalar es la abyección de la Argentina oficial, sobre el hecho de que no se haya hecho lo elemental en toda comunidad nacional: rescatar los nombres y las hazañas de quienes pelearon, de esos que pelearon a veces admirablemente, ¡Se rescata a Maradona, eso sí: las páginas de fútbol están encendidas de patriotismo!, ¡y todos nos conmovemos cuando a Martillo Roldán le dan una paliza de órdago! Lo revientan y estamos todos llorando, porque es un héroe, es un héroe, ¡peleó como un bravo!. Pero cuando se pelea por cuestiones reales, importantes, no simbólicas, ahí se terminó: ahí, en eso nadie sabe nada.

HAZAÑAS QUE A NADIE INTERESAN

Hay un periodista Kazantzew, al que le dieron mucho. Yo no seguí su actuación, pero escribe en “La Prensa” un articulo donde menciona las hazañas de una serie de aviadores militares que salieron a luchar por la patria, en fin no sé si será importante, si no lo fue entonces habrá que ruborizarse o decir “bueno, disculpen”. Pero esos aviadores salieron a luchar por la patria e hicieron cosas de locos, demostraron no solamente gran valor sino gran ingenio, es decir la capacidad creadora de una comunidad cuando se pone a inventar cosas que no están en los manuales, ni en la fría descripción de los poderes de unos y otros, pero que van creando bajo el impulso de una profunda convicción nacional, nada más y nada menos que eso. ¿Que harían los yanquis ante una hazaña como esta?: un submarino no nuclear que atraviesa las defensas sofisticadas de la flota enemiga, se pone a tiro del “Invencible” y lo torpedea, y después de 36 horas de persecución llega a aguas seguras. Harían una serie de TV, harían algo. Dirían “miren esto, esto es además entretenido, se puede vender, hay mucho suspenso”. En la Argentina la revista “Humor” se burla alegremente en unas estampillas que inventa y una de las estampillas es celebratoria del hundimiento del “Invencible”, que fue realmente torpedeado. Y se ríe, “los torpedos no estallaron”. En vez de reírse, hay que responderse porqué no estallaron.

PORQUÉ NO ESTALLABAN LOS TORPEDOS

¿Porque no estallaron los torpedos ? Entre otras cosas porque los importamos y en segundo lugar porque los torpedos no eran necesarios para matar a presos políticos indefensos. Entonces, la picana eléctrica, los alambres para agarrarles las manos, todo eso sí estaba, pero los torpedos no. No hubo tiempo de ver si estaban en condiciones y hubo que usarlos como estaban. Y claro, no estallaron. Pero el otro hecho es también fundamental porque juntos nos dan la clave del enigma.

CÓMO SE HUBIERA PODIDO GANAR LA GUERRA

Tratemos de reconstruir para ver como la guerra debió ganarse. Eso es lo que el país debe aprender, después de honrar el heroísmo de muchos, su valentía puesta al servicio de una causa patriótica: cómo fue aproximadamente la continuación que tuvieron de la guerra que habían empezado. Ahí había tres planos posibles de despliegue de las fuerzas nacionales. El primer plano era el de una ocupación simbólica, o sea 500 hombres desembarcaban, anulaban a los 60 o 80 marinos británicos y ocupaban simbólicamente las Malvinas. ¿Que ocurría en ese momento ? El general Majestuoso (Galtieri), había movido los hilos de acuerdo a la ideología impresa en su cabeza (que no era distinta que la de todos los otros, la de los tres primeros, tres segundos, y tres cuartos comandantes que formaban las juntas militares). Dijo entonces “Bueno, ocupamos acá y se va a crear una situación conflictiva con los británicos que al fin de cuenta son nuestros socios, que va a resolver el amigo mayor Estados Unidos. Entonces, como este asunto de las Malvinas no se va a resolver por negociaciones(2), vamos a crear un hecho, este hecho va producir una conmoción y finalmente va a venir Estados Unidos y va a decir: ‘Bueno todos somos amigos, somos aliados (concepto fundamental, Argentina aliada de los países de Occidente, unos más chiquitos otras más grandes pero aliados), ustedes tomen esto, que Inglaterra se quede con esto otro y bueno -ya que estoy por aquí- yo me quedo también con algo'”. Y el general majestuoso, que ya había mandado militares Argentinos a Nicaragua etc, iba a decir: “Bueno, tome”, y dividíamos por tercios. Antes no teníamos nada, ahora tenemos un tercio, esa es un poco la idea, entonces ponen 500 hombres en una ocupación simbólica. A partir de ese momento se precipitan los acontecimientos.

MAYORDOMOS, AMOS Y TÍAS

Imaginen una plantación en el Sur de los Estados Unidos, antes de la Guerra Civil. El mayordomo negro, que es un esclavo en excelentes relaciones con el amo, habla pestes de la tía del amo, que es una mujer insufrible. Entonces, uno y otro intercambian figuritas sobre lo imbécil e insufrible que es la tía, muy jocosos los dos… hasta el momento que el mayordomo se considera un pariente del amo y le hace un desplante a la tía. En ese momento al mayordomo le dan una patada y lo mandan a la choza a cortar y a cargar algodón. Porque una cosa es que la tía sea una reverenda estúpida que no la aguanta nadie y otra cosa es ¡que un esclavo mancille o le falte el respeto a un miembro de la clase dominante! Como el mayordomo no tiene conciencia de clase, pero el amo sí, ¡sí que tiene conciencia de clase!, sabe que al tocar a la tía insufrible, lo están tocando potencialmente a él. Y eso no se puede tolerar. Entonces Inglaterra responde como un país serio, es decir como un país imperialista serio, y dice: “Acá no hay nada que discutir, acá es necesario corregir al esclavo , este es un esclavo rebelde”, y cuando se está a punto de llegar a un acuerdo de paz, hunde el Crucero General Belgrano. No lloremos -salvo, por supuesto, por las víctimas- ya que ellos actuaron en serio, y de ellos tenemos que aprender. Actuaron siguiendo su ley y su ley era: “Un país dependiente, un país esclavo, no puede ejercer actos de soberanía frente a un país imperial”, eso es todo lo que Haig y la Thatcher hicieron en lo esencial. Pero al hacerlo revelaron lo que la Argentina es: que no era un aliado, que lo nuestro era la forma más abyecta del sometimiento del esclavo, la del que se cree igual al amo porque el amo por ahí lo trata cordialmente. Revelaron que el primer aspecto de la reversión de esa situación, de la subversión de esa situación es asumir que la Argentina es un país colonial, un país Latinoamericano, del tercer mundo. Que la Argentina no es un país de Occidente, es una colonia de Occidente y que “Occidente” significa “el imperialismo ingles y norteamericano”, con sus acuerdos de superpotencias y enfrentamientos con el otro bloque, que no por casualidad no tuvo la intuición de vetar la resolución 502. Y eso pese a que era una cuestión de principios vetarla, independientemente de como actuaba o como venia actuando la política internacional Argentina. Cuba y Nicaragua, que lo comprendieron y apoyaron inmediatamente, pero las grandes potencias llamadas socialistas o un poco socialistas no vetaron esa resolución.

“LOS INGLESES NO SE VAN A VENIR CON TODO”

Entonces, ante esa situación, viene el segundo paso, transformar la ocupación simbólica en una ocupación militar ¿ Para qué?, para pasar a un operativo de disuasión, se dijo: “Si ponemos 9000 hombres, ¿Los ingleses se nos van a venir con todo ? Es una locura, por unas islas insignificantes con 1800 kelpers ahí… Hay una desproporción monstruosa”. Pero los ingleses que sí son serios se nos vinieron con todo. Entonces así empezamos a ver la primera raíz de la derrota, está en el no dimensionamiento militar de la guerra por un error de concepción política, cosa que no nos puede engañar y asombrar, porque en definitiva los militares argentinos creían que venían de otra guerra. Todavía “El héroe de Puerto Argentino” Benjamin Menéndez, sigue diciendo: “Yo que he estado en dos guerras y he sido general victorioso en la primera”. No sabe lo que es una guerra, ha estado en una carnicera operación de policía y cree que era una guerra. No sabe lo que es una guerra, es como si un médico no sabe lo que es un microbio y quiere agarrar y salvarlo a alguien de la lepra o de la tuberculosis. Muy bien, de modo que no es asombroso: operaron de manera tal que creyeron que a nivel de disuasión iban a conseguir resolver el problema, más duramente. Creían que la cosa iba a quedar con Inglaterra, con la tía del dueño de la plantación.

CON OTRA CONCEPCIÓN DE LAS COSAS…

¿Que hubiera ocurrido si hubieran previsto, de acuerdo a una concepción razonable, lo que iba necesariamente a suceder? Bueno, en ese caso posiblemente se habría mandado la flota -antes de la apertura de las hostilidades- a operar desde el Puerto Argentino y el estrecho San Carlos. No se habría mandado a ultimo momento al “General Belgrano” que tenia, por ser un navío antiguo, un gran poder de fuego. Se habría puesto este crucero con su poder de fuego en la bahía de Puerto Argentino. La revista de la Fuerza Aérea denuncia que quedó en Campo de Mayo una pista de aluminio enrolladita, es decir que no se previó que el grupo combatiente central de la Fuerza Aérea debía establecerse en Malvinas, y luego concluye: “debido a eso los ingleses pudieron colocar una costa artificial a 100 millas de las Islas Malvinas y obtuvieron sobre la Fuerza Aérea Argentina superioridad táctica, porque los aviones argentinos solamente podían operar unos minutos y tenían que volver a sus bases.” Esto no está inscripto en el análisis de qué potencial tiene este país y qué potencial tiene este otro, sino en el análisis político de la guerra: si hubieran sabido que esa era una guerra en que iba haber que combatir, habrían puesto el grueso de la aviación y los barcos sobre Malvinas y entonces habrían hecho polvo cualquier tentativa de aproximación, máxime cuando sabemos que aún en las malas condiciones que ellos mismos generaron hicieron polvo varias tentativas.

PÉSIMAS DECISIONES LOGÍSTICAS

Tercera cuestión, ¿es concebible, ya pasada la época de los incas – como ustedes saben las tribus o las naciones precolombinas, aún las mas avanzadas, ignoraban la existencia de la rueda, no tenían la rueda y tampoco ganado mayor, tenían que poner la carga directamente sobre las llamas y las vicuñas que son animalitos muy mimosos – es concebible, preguntaba, que para llevar las provisiones al frente los soldados argentinos tuvieran que cargar durante 8 horas bolsas de papas que pesaban 50 kilos? Durante nuestras guerras civiles, se inventó la infantería de a caballo. Las grandes distancias impedían que los infantes las recorrieran, entonces hacían el trayecto a caballo y cuando había que combatir desmontaban. ¡Y en Malvinas se hacían largas marchas cargando papas! No digo que se llevaran jeeps con orugas por el terreno bando, no digo que se llevaran helicópteros. Ni siquiera se llevaron caballos… ¡ni caballos!. Para hacer en 2 horas 30 kilómetros, había que caminarlos y cargar las cosas.

TROPAS INMOVILIZADAS POR UN ERROR POLÍTICO

Claro nosotros éramos también zonzos, leíamos y decíamos que para defender una isla la proporción es un hombre por cada cinco atacantes. Eso es en Europa, en lugares poblados, en lugares donde hay caminos. Aquí era al revés, se necesitaba asegurar la mas mínima movilidad para atacar la primera cabeza de puente, tendrían que haberse agarrado todos los helicópteros disponibles, los caballos, usar los jeeps con oruga y darle movilidad a esas tropas. Entonces creo que no se necesita ser militar, ni técnico, ni haber estudiado el arte de la guerra para entender, por sentido común, que todo eso no se hizo porque se supuso que no iba haber desembarco británico, que no iba haber que pelear. Y se supuso que no íbamos a tener que pelear porque se supuso que íbamos a recibir el trato de aliados, no el trato de vasallos rebelados.

DERROTA MILITAR Y REACCIONARISMO DE LA OFICIALIDAD

Por supuesto, no necesito extenderme sobre el hecho de que rebosaba Puerto Argentino de comestibles y medios que no llegaban al frente de batalla y lo que eso significa en cuanto a definir la relación entre un cuerpo de oficiales que actúa como policía del país y el cuerpo de tropa: en general vive institucionalmente su situación como privilegio (por supuesto ha habido muchas excepciones). Considera a los “soldaditos” combatientes -y a los suboficiales incluso- como cosas. Esa profunda corrupción no es sino la expresión militar y combatiente de la corrupción de los golpes de Estado. Un alto oficial naval que estuvo en el comando operativo se lamentaba que por un lado se ignoraran hazañas como el torpedeamiento del “Invencible” y por el otro lado se haga alharaca sobre el estaqueamiento de soldados. Yo creo que este señor, en lo primero, tiene toda la razón y en lo segundo no tiene absolutamente razón, porque un ejército que estaquee soldados, es decir seres humanos de carne y hueso que a lo mejor 15 minutos después van a estar tiroteándose y muriendo, no puede ganar una batalla, salvo contra un ejército que también estaquee soldados. Todos los elementos, algunos de los cuales señala “el informe Rattembach” (los jefes no iban al frente, las tropas como eran cosas, no eran renovadas, los que estaban en la retaguardia se quedaban en la retaguardia y los que estaban en el frente se clavaban semanas en el frente), todo ese conjunto de modos de conducción, se ligan por supuesto con el carácter reaccionario que asume la oficialidad bajo la ideología colonial de la seguridad nacional. Bueno, a esto que señalo en forma esquemática, podría añadirse la falta de previsión de haber cargado cuanto pertrecho podría señalarse en la flota mercante Argentina y desembarcar antes del bloqueo la mayor cantidad de pertrechos, combustibles, etc.

EL FANTASMA CHILENO Y LA DESCONFIANZA EN EL PUEBLO

El disparate político de haber mandado las tropas de elite a la frontera con Chile, en lugar de haberlas mandado a pelear en Malvinas, con el argumento de que nos iban a dar la puñalada por atrás y olvidando que la movilización nacional, el buen soldado de infantería que es la base de todo ejército, especialmente en un país dependiente, hubiera destruido la hipótesis de una invasión a las tropas de Pinochet. Para eso no necesitábamos tropas de elite. Y no digo esto para imputar que se hayan mandado soldados jóvenes y que vayan a pelear los profesionales, no. Simplemente para señalar que grupos de soldados entrenados, especializados y profesionales, rápidamente dan una cohesión militar y una capacidad combativa a los reclutas, que se convierten en semanas o en días en combatientes. Depende de que haya una conciencia política nacional que anime al conjunto.

FF.AA. COLONIALES NO PUEDEN SERVIR A LA PATRIA

Esto nos lleva otra vez al error de la concepción general. Partamos de donde partamos, sea de las relaciones argentino-chilenas, de las relaciones Ejército-pueblo, o de cualquier aspecto que analicemos, llegamos sin forzar el razonamiento, de un modo natural y a través de nexos concretos, al hecho de que todos los errores derivan de una concepción y una practica colonial. Fuerzas Armadas educadas en una concepción política colonial, en una concepción militar represiva, en una concepción de seguridad nacional, en una concepción contraria a la defensa nacional, educadas en la idea de que no son las Fuerzas Armadas de la nación, del país y del pueblo argentino, sino que son un eslabón de una causa universal en que Occidente lucha contra las fuerzas demoníacas (que es el modo de hablar de “ser el eslabón dependiente del imperio”), naturalmente no podían -salvo la presencia directa del Espíritu Santo, pero el Papa vino hablar… ¡a favor de los ingleses!- no podían, decía, concebir la operatoria global de esa guerra.

GANARSE A LOS KELPERS SIN LIQUIDAR LA F.I.C.?

Hay otros hechos: de un modo plausible, las Fuerzas Armadas, consideraron después de haber masacrado a los argentinos, que las relaciones con los kelpers debían dirigirse políticamente. Entonces actuaron como señoritas, y así es que el Capitán Giachino murió como un perro, por no ponerle un obusazo a la casa del Gobernador y hacer saltar a todos los gringos de ahí adentro. Es un hecho ponderable, pero omitieron un pequeño dato: que para intentar ganar la voluntad de los kelpers (cosa bastante difícil, pero bueno…), para intentar ganarla, era necesario destruir a la “Compañía de las Islas Falkland”, la FIC, que sintetiza en su trato con Malvinas el trato general del imperialismo británico y norteamericano con el Tercer Mundo. Malvinas exporta por valor de unas 2.500.000.- libras esterlinas a través de la FIC, la Compañía de las Falkland, que es un capitulo en una monstruosa multinacional que tiene inversiones en Groenlandia, en Siam, en todas partes. Es una oficina las Falkland, pero en Malvinas es todo. Al mismo tiempo, Malvinas importa por unos 800.000.- libras esterlinas, es decir tiene 1.700.000.- de balanza comercial favorable, dos terceras partes de sus exportaciones son superávit de la balanza comercial. Ustedes imaginen que esa empresa monopolica asentada ahí, chupa como ganancias que no se reinvierten las dos terceras partes de las exportaciones, en unas islas que lo único que hacen, lo producen para exportar.

PARA GANARSE A LOS KELPERS HABIA QUE EXPROPIAR OLIGARCAS

Las islas mismas están en manos de un grupo terrateniente ausentista, es decir que tenemos allí los dos elementos (la economía dependiente manejado por un monopolio multinacional y la monoproducción basada en una clase o clasecita terrateniente) que son las características de la estructura semicolonial argentina. Una vez que le sacamos los otros elementos y queda el esqueleto, se dan en Malvinas los mismos elementos que acá.Entonces parecería que habría que romper esa situación y llegar y decir: “Señores, el Estado Argentino garantiza la nacionalización de esta compañía, que a su vez va a pasar -según un plan “X” ( no vamos a entrar en todas las posibles variantes )- a ser una propiedad colectiva o una propiedad cooperativa o como diablo se quiera llamar, de la comunidad malvinense. Solamente van a poder ser propietarios de tierras en las Malvinas quienes vivan y produzcan en ellas, queda todo terrateniente ausentista expropiado y se abre un registro para entregar tierras a la explotación”. Estoy dando un ejemplo -no se, yo creo que los kelpers ni con es se ablandan- de lo que seria un tratamiento político. Ahora bien, la pregunta que se impone es: Gente que ha afirmado el privilegio dentro del país, que ha falklandizado el país, que vive sometida a esa servidumbre intelectual, ¿va a actuar como transformador de las condiciones en las Malvinas, para romper el vinculo con el monopolio extranjero? Ese vinculo lleva, como sabemos, a una despoblación de las Malvinas, que tenian a principio de siglo 2.500 habitantes, tienen actualmente 1.800 y podrían tener 10 o 15.000 habitantes perfectamente, porque es una geografía mas feraz que la de la meseta patagonica, donde tienen que tirar anualmente varias decenas de miles de cabezas de lanares al mar, porque no las pueden mantener. Aproximadamente 300.000 lanares tienen, 300.000 lanares ¿Y dan de comer a 2.000 personas nada más?

LA GUERRA TOTAL: CÓMO ATACAR AL CORAZÓN DEL IMPERIO

Es curioso ver cómo la conciencia nacional avanza fragmentadamente por distintos andariveles. Nada menos que el señor Manfred Shoenfeld, en “La Prensa” señala con mucha inteligencia, que es inexplicable que no se haya atacado el punto mas débil del despliegue militar británico, que eran los grandes cargueros que traían la tropa. Si se pudo llegar a torpedear al “Invencible” es muy difícil pensar en la imposibilidad o en la dificultad de haber torpedeado a esos grandes cargueros, trasatlánticos que traían 5 o 10.000 hombres adentro. Un lindo torpedo, ahí, hubiera producido una conmoción universal y habría movilizado a la sociedad británica. Porque hay dos situaciones que pueden movilizar a la sociedad británica contra las aventuras imperiales: una es cuando empiezan a llegarle los cajones o los telegramas de sus muertos a ellos, con lo cual se empieza a moderar el patriotismo imperialista y chauvinista; la segunda es cuando empiezan a tocarle sus dólares o sus libras, entonces se abre el otro capitulo, el de la guerra total, que fue de entrada el mas evidente.

INCAUTAR AL ENEMIGO TAMBIÉN ES UNA MEDIDA DE GUERRA

La Argentina hubiera podido decir “Queda abolida la deuda con Gran Bretaña, se expropia la deuda con Gran Bretaña como enemigo de guerra”, como antecedente, a lo mejor habría que haber buscado una ley inglesa, averiguar por ejemplo qué hicieron los ingleses con la deuda con Alemania, si es que había deuda con Hitler: ¡A ver si se iban a Suiza a pagarle la deuda a Hitler durante la guerra! Hubiera sido, simplemente, repetir la táctica de Rosas cuando les dijo, durante el bloqueo anglofrancés : “Sí señores, vamos a hablar sobre la deuda y el empréstito Baring que se viene arrastrando, cuando ustedes se vayan” y entonces los banqueros ingleses le empezaron a decir a los aventureros de las cámaras y del gabinete: ” Paren la mano queridos, que no cobramos”. O sea que había que pasar a la incautación, a la expropiación, al desconocimiento de la deuda y a advertirle a los “aliados ” que nosotros estabamos considerando qué hacer con toda la deuda externa. Por supuesto para eso había que tener otra concepción, pero lo importante del caso es que nada sale de la nada: de la ruptura, del quebrantamiento de una vieja concepción colonial, por un fenómeno intrínsecamente legitimo como era el enfrentamiento con Inglaterra y Estados Unidos por las Malvinas se abría y se abre la posibilidad de la recomposición de una conciencia política. La batalla que están dando ahora en nuestro país busca, precisamente, impedir esto.

MALVINAS ECONÓMICAS

Un poco esquemáticamente, podemos decir: “Se paso de una ‘guerra’ bien llevada, en el sentido de eficientemente llevada contra el pueblo argentino, ‘guerra’ que produjo 20 o 30.000 víctimas mortales mas todas las demás, a una guerra mal llevada contra el imperio, contra el dominador real, abriendo así el camino de poder llevar adelante una buena guerra de liberación contra el enemigo real”. Y al hablar de guerra no estoy hablando solamente de hechos militares. Estamos viviendo una época de batalla ideológica que se proyecta sobre la actualidad y sobre los distintos aspectos que estamos enfrentando: hace un mes y medio en un articulo de “Ámbito Financiero” (el órgano de prensa de la patria financiera) que dio mucho que hablar, se denunciaba o se anticipaba que podía existir el proyecto de no pagar la deuda externa, de declarar la moratoria. Yo estaba en ese momento en el Uruguay y leo en el diario “El País” de Montevideo, un diario que reputo más reptiliano que “La Prensa ” o ” La Razón “, un articulo muy bien escrito, muy bien expuesto, con el título: “Hacia unas Malvinas económicas”. Allí, y después de describir mas o menos la situación, se sacaban las conclusiones que eran básicamente estas: La Argentina sufrió la aventura de Galtieri de enfrentar a un poder militar incontrastable y ahora parece a punto de sufrir unas Malvinas económicas enfrentando en lo económico el bloqueo incontrastable de los países poderosos. Dicho de otro modo: acá todos los aspectos y planos de la realidad se interrelacionan. La moraleja de la fábula para esta ofensiva entreguista es: “Si no pagamos la deuda externa, nos va a pasar lo mismo que en Malvinas”, y esto expresa el carácter incontrastable de los grandes poderes mundiales, y por lo tanto el destino prefijado e inexorable de la Argentina, que está destinada a ser un país satélite y colonial. Es imposible extraer fuerzas del país para enfrentar ese destino y para generar una real independencia nacional.

CÓMO SEGUIR LUCHANDO

Esta concepción tiene siempre dos formas de presentarse: una forma abierta que posiblemente o seguramente obtiene el rechazo general, y formas indirectas, encubiertas, a veces con cierto aire progresista, pero donde escarbando un poco, uno encuentra de una u otra manera el planteo del derrotismo. Por eso, volviendo al principio, la prensa entreguista y cipaya ha tenido esta reacción ante un hecho tan alentador a pesar de su incipiencia ideológica y a pesar de lo contradictorio de las consignas (la vida es así, la vida no se da como modelos puros ni mucho menos). Lo que tenemos, y es un hecho central, es una convocatoria de un grupo de excombatientes dotados de alta intrepidez política, de una maduración sorprendente, que asume la guerra como gesta nacional, que exige explicaciones y que ejerce una critica implacable a todos los desvaríos de su conducción. Y que frente a la tentativa de suprimir el ejercicio militar obligatorio, es decir, frente a la tentativa de los que ostentando cierto aire de rebelión, dicen en definitiva:”Solamente puede haber guerreros de países imperialistas, los argentinos no tenemos derecho de defender nuestro país”, responden diciéndole “¡Sí!” al servicio militar, como deber y derecho. Le dicen “sí” a un servicio militar democráticamente organizado. La reacción de esa prensa, por lo tanto, honra a su manera a esta movilización de muchos miles de argentinos. Pero claro, la primera reacción que uno tiene es decir: “Bajemos los brazos, acá nada sale bien, resulta que 20.000 tipos se reúnen, hacen una gran manifestación, se producen ciertos incidentes totalmente tangenciales, de gente que es repudiada ahí mismo y esto que es lo que van a leer 500.000, 1.000.000, 2.000.000 de personas: es un hecho policial. ¡Pero estos tipos controlan todo!”. Yo creo que no, porque la verdad se abre paso. En realidad, están a la defensiva, tiene que empezar por deformar un hecho que no pueden ocultar y es que hay un gran sector -no sé si mayoritario o minoritario pero que es indestructible y que si no es mayoritario lo va a ser- un gran sector profundo del país(3) para el cual esta experiencia es una experiencia en plena digestión, en pleno proceso. En definitiva, el resultado final va a depender de lo que vayamos haciendo en la clarificación, en la discusión política de estas cuestiones y en llevarlo digamos a acciones tales como la del Dos de Abril ultimo, que demuestra que ese golpe, ese choque que ha dejado muertos, ha dejado sangre, que ha dejado la huella indeleble del imperialismo inglés y norteamericano, es algo irreversible. No mecánicamente, claro: depende de la lucha que todos vayamos desarrollando. Pero teniendo en cuenta eso, computando eso, es irreversible. Bueno, nada más. ( largos aplausos ). Me pongo a disposición de ustedes. Pregunta: ¿ Acá no le parece que se toco la cuestión patriótica ? y yo creo que había soluciones mas importantes que Malvinas, o sea estabamos luchando contra los Ingleses y la Patagonia es de sociedades anónimas Inglesas, están en Córdoba, en la Pcia. de Buenos Aires, eso creo que era mas importante que jugar con el patriotismo en cierta forma mal de la gente, porque había elementos movilizadores en el pueblo Argentino, mas importantes que lo de Malvinas, yo creo que lo de Malvinas no era el momento. No creo que sea una visión no revolucionaria decir que lo de Malvinas fue una aventura, yo creo que se puede ser revolucionario y decir que lo de Malvinas fue una locura, porque la revolución no se hace mandando 10.000 soldaditos que no sabían pegar un tiro, como podía haber sido yo. Acá los hechos revolucionarios pasan por otro lado y acá se jugo con la sensibilidad de la gente, con un patriotismo, no se ofendan pero barato, acá lo de Malvinas fue un verso, un verso trágico ? Spilimbergo: Bueno, esto es un ejemplo de las cosas que deben discutirse, yo no comparto su punto de vista, porque habría resultado bastante difícil convencer a Galtieri que empezara expropiando a los capitales Británicos o Norteamericanos en la Argentina. La historia se dio así y fue lo menos malo que le pudo pasar al país, en un momento dado que el país estaba programado para una total destrucción, privatizaciones etc y lo único estructurado era el aparato represivo de las Fuerzas Armadas, ese aparato se vio por lo que Hegel llamaba “Una astucia de la historia “, tirando contra el enemigo real del pueblo Argentino. Pero el problema central, es que eso genera el elemento de un hecho de conciencia, porque a partir de eso, resulta muy difícil, salvo que nosotros mismos ayudemos, recomponer la conciencia satélite en las Fuerzas Armadas, en los términos que estaba cristalizada de un modo absolutamente irracional y férreo hasta el dos de abril, porque a corrido sangre, a corrido sangre. Y por otro lado sirve para extraer las enseñanzas de la guerra, porque mientras nosotros no asumamos que esa guerra se pudo haber ganado, ¡ Nunca vamos a obtener la unidad nacional para decir: se puede enfrentar al Fondo Monetario Internacional !. También aquí tenemos que decir que el poder de la Argentina respecto a los enemigos es infinitesimal y que los enemigos pueden actuando correctamente ser derrotados o para decirlo de otra manera, los tenemos que despreciarlos estratégicamente y tomar en todo su cuidado y peligro tácticamente. Pueden ser derrotados, es posible decir ¡ NO al Fondo Monetario !.
Pregunta: La incomprensión que surge de un sector del tema Malvinas, es básicamente por el problema de los derechos humanos, lo que representan esos militares que tomaron Malvinas, es decir, quienes lo llevaron a cabo, impide que uno pueda hacer una autocrítica y muchas sectores de izquierda no entienden el problema Malvinas, esa eso es un poco la pregunta . Spilimbergo: yo haría sobre eso que es muy pertinente, un doble reflexión, me acuerdo que el viejito Ernesto Giudici, de una larga trayectoria, un hombre duro frente a los represores que lo reprimieron varias veces en su vida o sea insospechable de ningún tipo de agachada o renuncia, que en el proceso de la guerra discutiendo con algunos compañeros míos incluso, termino su exposición diciendo: “! Aun desde la cárcel, tenemos que apoyar la guerra !, porque en su sustancia es una guerra entre el imperialismo y el pueblo Argentino, al margen de lo importante pero circunstancial de quienes la dirijan”. Y también quiero recordar la actitud del General San Martín, respecto al bloqueo Anglo-Francés. Claro uno puede decir si es rosista o si tiene simpatías con Rosas: Rosas no era Galtieri, pero para mucha gente Rosas era un tirano y creo que para la aplastante mayoría de la gente Galtieri también era un tirano. O sea desde el punto de vista de la actitud no importa que era Rosas o Galtieri, sino cual era la opinión de San Martín. Los rosistas clásicos han hecho un análisis limitado, no han sacado todo el partido, toda la enseñanza de la cuestión, un poco llevados por la necesidad de reivindicar a Rosas, entonces decían: “San Martín el indiscutido le da el espaldarazo, además le da el sable, lo apoya etc, como diciendo: ven que Rosas era una buena persona. Pero lo que ellos pasan por alto, es algo que da mas relieve a la cuestión, creo. San Martín era por formación, por naturaleza, por estructura mental y humana, la antítesis política de Rosas, era un liberal del siglo XVIII, era un legalista, un antibonapartista, un anticesarista en todo y de hecho, el que podría haber tenido, a pesar que tuvo sus peleas, mejores migas con Dorrego, cuando llega a Buenos Aires a repatriarse y ve que han fusilado a Dorrego, el se va y no vuelve mas, los unitarios no siguieron gobernando. Sin embargo San Martín a quien podemos considerar un enemigo político de Rosas, no vacila en el momento de producirse el conflicto en fijar una posición tajante.
Pregunta: ¿ Esa recomposición de la conciencia, que usted hablaba, como se da, en forma individualista.
Spilimbergo: De algún modo la conciencia individual que genera el capitalismo en todos los ordenes, que por su puesto no le impide suprimir la conciencia individual cortándole la cabeza a los negros del África y las orejas a los soldados Argentinos con los Gurkas por delante, a sus propios obreros, el exterminio, la represión, la intimidación, la propaganda en fin no, pero esa conciencia individual nace de la generalización del mercado, es decir, el pequeño productor que va y vende y entra en competencia con otro, el empresario genera a partir de que ellos son dueños de los medios de producción y en competencia con otros dueños, genera la conciencia individual. Además en todos los ordenes de la vida social, toda la problemática de la filosofía moderna es sobre el papel creador de la conciencia en el conocimiento del mundo, surge además de eso, por su puesto a través de una enorme cantidad de mediaciones y es un problema que la filosofía antigua no se había planteado, se planteaba los problemas de la ética, de la política y de la interpretación de la naturaleza, pero el papel del conocimiento, del sujeto que conoce, aparte de considerar que el hombre esta en el centro del mundo. Ahora a su vez, eso que es un logro de la civilización, asume un carácter clasista, es la conciencia individual del burgués, es la conciencia individual en lucha con los demás, es la conciencia egoísta, egoísta contra los otros burgueses por la competencia y que le niega conciencia individual a los de abajo aunque hable en nombre de la conciencia de todo el mundo, “porque todo el mundo puede transformarse en burgués”. La conciencia solidaria que se contrapone, bien definida como conciencia nacional o conciencia de clase, que es la negación de la otra, sin embargo no podría surgir sino sobre la base de la otra. Al decir yo soy la condición de la revolución nacional, es la conciencia individual que se pone como factor activo de la historia, pero no en contra de los demás, sino en solidaridad, porque la revolución es la expresión mas alta de la solidaridad, pero es una solidaridad que se funda en un mayor desarrollo y madurez de la conciencia individual, o sea que toma la conciencia individual digamos de la civilización burguesa, le quita su carácter egoísta, rompe eso, se opone críticamente, heredando lo que tiene de aporte, pero dándole una proyección de solidaridad. Pregunta: ¿ Entonces la conciencia colectiva como tal, seria una abstracción, no es ?
Spilimbergo: La conciencia colectiva no es la anulación de la conciencia individual, sino que es la realización de la conciencia individual. Yo como individuo me reconozco hermano y mi pleno desarrollo individual, esta en lograr el desarrollo de todos, como creo que está la formula de Engels: “Una sociedad en la que el libre desarrollo de cada uno, sea condición del libre desarrollo”, es decir, si yo me desarrollo, no es sobre la base de chuparle la sangre a los demás, sino sobre la base de promover el desarrollo de los demás, de olvidar incluso mi interés inmediato, pensando en el interés de todos, eso va a generar mi desarrollo, que es lo que se da elementalmente en una huelga, si alguien piensa que lo van a echar, que el patrón lo va a considerar mal o no lo van ascender etc, todos son carneros. Entonces el hecho de postergar, es decir, yo pongo en peligro la situación de mis hijos, si me echan, pero están los otros hijos, porque yo tengo que tener mis hijos en los otros también. Bueno todo eso es una especie de individualidad mas alta y la discusión fraterna del tema Malvinas, eleva la conciencia individual y colectiva.

N O T A S (3) Pero que además divide el país de arriba abajo: va desde los sectores mas profundos que no vacilan hasta sectores de cúpula, respecto los cuales hay que dar también batalla política para que aislar al núcleo indestructible de la entrega.

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En septiembre de 1966 se estrenó la película ‘La Batalla de Argel’, una cinta clásica del cine anticolonialista que recrea la lucha del pueblo argelino por obtener su independencia de Francia. La película obtuvo el León de Oro en la Muestra de Cine de Venecia (1966) y logró dos nominaciones a los premios Óscar en las categorías de dirección y guion. La circunstancia histórica de la cinta y el impacto político de su proyección son el objeto de este breve artículo.

Argelia en la colonización europea

La ocupación francesa de Argelia data de las primeras décadas del siglo XIX, mucho antes de la famosa Conferencia de Berlín (1884-85), evento en donde las principales potencias europeas se repartieron el continente africano, el cual reforzó la condición colonial de Argelia y, de paso, cocinó las tensiones entre las potencias por las disputas territoriales (materias primas, mercados, mano de obra), que tendrán su expresión más acabada con el estallido de las dos grandes conflagraciones militares del siglo XX.

Al final de la Segunda Guerra Mundial, como producto de la derrota o debilitamiento de los grandes imperios colonialistas, se acrecentaron las posturas nacionalistas de los pueblos ocupados, dándose origen a lo que se ha conocido como la ‘descolonización africana’, un variopinto proceso de luchas de liberación nacional que parieron nuevos Estados, bajo la premisa de la libre autodeterminación de los pueblos.

Fue ese contexto político, y la negativa de Francia a aceptar un plan de descolonización para Argelia, lo que convirtió el territorio argelino en teatro de una guerra cruenta que se inició en 1954 y culminó con la independencia del país en 1962, rompiendo con más de cien años de dominio colonial. Como lo había expresado con acierto Franz Fanón (militante del Frente de Liberación Nacional (FLN), vanguardia política de la causa argelina) en ‘Los condenados de la tierra’, la descolonización era, inevitablemente, un acto violento.

En 1954 se cerró una etapa de creación y articulación de propuestas nacionalistas que se gestaron en las primeras décadas del siglo XX, y se abrió un nuevo momento que tuvo su expresión más acabada con el comienzo de la lucha por la liberación nacional el 1 de noviembre de 1954.

Contando con cerca de 500 combatientes al inicio de la confrontación, dedicados a acciones armadas principalmente en las ciudades, el FLN se dio a la tarea de atraer la atención de la opinión mundial, golpear la moral de la población francesa y demostrar las debilidades del poder colonial. Así, y luego de ocho años de guerra, el 18 de marzo de 1962 el gobierno francés se vio abocado a firmar los Acuerdos de Evian, que establecieron un alto al fuego y la convocatoria de un referéndum que finalmente le otorgó a Argelia la independencia el 5 de julio de 1962.

De ese modo concluía un largo periodo de dominación en donde, según las estimaciones más conservadoras, un 15 por ciento de la población de Argelia fue masacrada por las tropas francesas. Muchos años después, en diciembre de 2012, el presidente francés, François Hollande, debió reconocer ante el parlamento argelino el sufrimiento infligido al pueblo durante los 132 años de ocupación, declarando que “Argelia fue sometida a un sistema profundamente injusto y brutal”.

La Batalla de Argel

El director de la película fue el italiano Gillo Pontecorvo (fallecido en 2006), quien militó en el Partido Comunista de Italia e hizo parte de la resistencia clandestina contra el fascismo. Considerado como uno de los más influyentes directores de cine posterior a la Segunda Guerra Mundial, Pontecorvo bebió de los conceptos neorrealistas de De Sica, Visconti y Roberto Rosellini, y tuvo influencias del ‘cinéma vérité’ francés y el realismo socialista soviético. Algunas de sus cintas más reconocidas son Giovanna (1955), La grande strada azzurra (1957), Kapó (1959) y Quiemada (1970). De él se cuenta que alguna vez manifestó su interés por realizar una película sobre la vida del arzobispo salvadoreño Arnulfo Romero.

En ‘La Batalla de Argel’ se narra la lucha entre el Frente de Liberación Nacional (FLN) y las autoridades coloniales francesas, entre 1954 y 1957. El realismo de la película es evidente de principio a fin. Filmada en blanco y negro, Pontecorvo empleó imágenes de documental y actores no profesionales (en ocasiones en grandes cantidades, como ocurre en las múltiples escenas grabadas en la cabash, un sector de la ciudad no europea en donde viven los árabes pobres), componentes que le dieron a la película una estética contundente.

Basada en un libro testimonial de Yacef Saadi, jefe militar del FLN en la ciudad de Argel, la cinta recrea, efectivamente, el impacto del colonialismo en Argel: la segregación espacial, el tratamiento de segunda clase dado por los pieds noirs a los árabes autóctonos, los abusos de las autoridades francesas. Además, reconstruye la descarnada intervención de la Unidad de Paracaidistas de Francia en su afán por neutralizar el accionar militar del FLN en la capital argelina.

Uno de los protagonistas de la película, el Coronel Mathieu (quien representa a dos personajes reales, el General Massu y el Coronel Bigeard, jefes de los paracaidistas que intervinieron en Argelia) al final frustra la insurrección declarada por el FLN, empleando la tortura, aunque se muestra admirador del heroísmo de sus contrincantes, encarnado en líderes como Omar Ali LaPointe.

La película, desde luego, no estuvo alejada de las polémicas. En Francia fue prohibida hasta 1971. En Estados Unidos fueron suprimidas las escenas de tortura y en 2003 el Pentágono organizó una proyección de la película con oficiales norteamericanos destinados a Irak (en guerra en ese momento), para aprender tácticas de contraguerrilla urbana. Del filme, el general Paul Aussaresses, veterano de la guerra de Argelia y adiestrador de agentes al servicio de dictaduras militares en América Latina en los años setentas, afirmó que representaba los acontecimientos “tal y como sucedieron”.  Y aunque en la parte final de la película se muestra el éxito militar de las fuerzas francesas en 1957 (no hay que olvidar, sin embargo, que cinco años después Argelia obtiene la independencia), el aspecto más signifi cativo de la cinta de Pontecorvo es la reivindicación que hace del colonizado como un actor político que irrumpe en la escena pública a través de la rebelión social capaz de dar surgimiento a una nueva realidad.

Por José Abelardo Díaz Jaramillo

Fuente

Durante 36 años la tumba de Juan Antonio Blasa estuvo sin flor ¿Por qué se invisibiliza la responsabilidad de los ingleses en eso? Réplica al pensamiento colonial que reduce Malvinas a la locura genocida.

15 marzo, 2018

Durante 36 años la tumba de Juan Antonio Blasa estuvo sin flor ¿Por qué se invisibiliza la responsabilidad de los ingleses en eso? Réplica al pensamiento colonial que reduce Malvinas a la locura genocida.
Juan Francisco Natalizio y Juan Godoy
15 marzo, 2018

El pensamiento colonial enseña a pensar el mundo desde afuera, a razonar a contrapelo de la Patria. Se interpreta los hechos con esquemas ajenos. De esta forma, las problemáticas nacionales y sus causas aparecen veladas. Así, los argentinos no podemos arbitrar soluciones a las mismas. Uno de los frutos más dañinos del pensamiento colonial es la “desmalvinización”. La nota aparecida en el “nuevo” portal de Horacio Verbitisky bajo el título “Tumba con nombre, soldado sin flor” firmada por Alejandra Dandan puede verse como manifestación de este esquema de pensamiento (no podemos saber si a conciencia o no). Veamos algunos tópicos por lo puntos por lo que decimos esto.

Como punto de partida fundamental observamos que en el artículo de la periodista especializada en Derechos Humanos hay, al menos, un gran ausente, a saber: Inglaterra. Así, resulta evidente, aunque se omita en la nota, que durante 36 años la tumba de Juan Antonio Blasa estuvo sin flor y sin saber cuál era, por culpa y responsabilidad de los ingleses.

La cuestión radica en que finalizado el conflicto de 1982 los ingleses, por decisión de ellos y sin la participación de Argentina, levantaron todas las tumbas argentinas que se encontraban en los campos de batalla y las llevaron a Darwin, creando el Cementerio. ¿Cuál es la gravedad de esto? Primero la ilegalidad y no cumplir con las leyes internacionales. Segundo, que muchas de esas tumbas habían sido cavadas por los mismos soldados argentinos y sabían a qué compañero habían enterrado. Fueron los ingleses los que, moviendo ilegal e impunemente las tumbas, pusieron la leyenda de “Soldado Argentino Solo conocido por Dios”. Si los británicos no levantaban las tumbas de los campos de batallas se hubiera sabido a quién le correspondía cada uno. Muchas de esas tumbas quedaron sin ser localizadas cuando Londres decide esconder a los argentinos que dieron la vida en defensa de la nación.

El cementerio de Darwin es construido por decisión británica, rompiendo las leyes internacionales y moviendo a los héroes argentinos sin consentimiento. Total, ellos y sus crímenes siempre quedan impunes, nadie los juzga. Al parecer no lo hacen ni propios, ni ajenos. Los crímenes de lesa humanidad británicos fueron muchos, más de la mitad de los argentinos muertos fue por ese tipo de crimen.

A partir de velar el papel de Inglaterra en la guerra, los soldados de Malvinas, héroes que fueron a combatir, no por la dictadura genocida desde ya, sino por la soberanía nacional no fueron asesinados por los colonialistas que viajaron miles de kilómetros, apretaron los gatillos, tiraron bombas, cometieron crímenes de guerra, etc. sino por la dictadura. Nos lleva a pensar en un enfrentamiento entre la “democracia inglesa” y la dictadura argentina, en lugar de una guerra anti-colonial como lo entendió, entre otros, Fidel Castro.

La adopción por parte de los derrotados de la historia de los vencedores es un núcleo que no permite la conformación de una conciencia nacional. En los países semi-coloniales como la Argentina, donde se hace presente la colonización pedagógica para asegurar la dominación, nos enseñan desde pequeños a pensar/nos en términos de civilización y barbarie, aprendemos a querer a Estados Unidos, Europa, y especialmente a Inglaterra, al mismo tiempo que dar la espalda a la Patria Grande. El pensamiento colonial es fundamentalmente eurocentrista. Hay compatriotas que pareciera les cuesta decir quiénes son los culpables de nuestros muertos, les cuesta decir que Inglaterra es la culpable. Vale recordar que en Malvinas resuenan los tambores de un “nuevo Ayacucho”, en tanto la inmensa mayoría de los países de Nuestra América acuden en defensa de la Argentina contra el colonialismo británico. Muchos compatriotas, señala Jorque Abelardo Ramos, “chocaron” con que nuestro país no era parte de Europa, que Gran Bretaña no venía como se había enseñado largamente desinteresada y amistosamente al Cono Sur, ese mundo que tanto se añoraba nos daba la espalda y nos enfrentaba, solo podíamos contar con nuestros hermanos, porque en realidad somos una gran Patria desmembrada por acción justamente del imperialismo británico.

Luego de leer el título de la nota, nos encontramos al final de la misma con un “gusto amargo”, pues seguimos sin saber claramente quién es el que no deja depositar hoy las flores: ¿son los británicos?, ¿es la actual gestión gubernamental pro-británica? Otro punto que aparece en el artículo que consideramos importante referenciar es cuando se destaca la “obligación” de ir a la guerra. Nos preguntamos ¿por qué no se destaca a los miles y miles de voluntarios, no solo argentinos sino latinoamericanos?, ¿por qué no se los recuerda?. Vale mencionar a Atahualpa Yupanqui, quien decía que “olvidarse también es tener memoria”.

Seguimos adelante. Juan Antonio Blasa cayó en Malvinas en los combates finales. Alejandra Dandan nos da la siguiente información: “lo enterraron primero cerca de Puerto Argentino, y después lo trasladaron al cementerio de Darwin. Su cuerpo pasó años bajo la inscripción de la leyenda Soldado argentino solo conocido por Dios”. Entonces, aquí otra omisión importante, pues en realidad se sabía dónde había sido enterrado pero después por capricho y rompiendo todas las leyes internacionales los británicos decidieron tocar y cambiar la tumba.

Se “olvida” también que los británicos violaron el Artículo 34, inciso 3º del Protocolo I Adicional a los Convenios de Ginebra Relativo a la Protección de los Conflictos Armados Internacionales del 8 de Junio de 1977. Londres no podía tocar las tumbas de los soldados argentinos sin el consentimiento del Gobierno argentino.

Como hacen siempre los británicos, y en especial con la Cuestión Malvinas, hicieron lo que quisieron. Podemos recordar a Scalabrini Ortíz, el “descubridor” del accionar británico en el Río de la Plata, que sostiene que los británicos suelen firmar cualquier papel porque después ellos no lo cumplen. Si Londres no acata la resolución 2065 de las Naciones Unidas, mucho menos iba a respetar a esos soldados, que son el pueblo argentino, que los enfrentó en Malvinas, y también lo hizo a lo largo de nuestra historia desde las invasiones de principios de siglo XIX. El enfrentamiento entre nuestro país e Inglaterra viene desde los cimientos mismos de la Patria. Nuestra historia incluso puede ser vista como una larga lucha entre nuestro pueblo y el imperialismo británico.

Volviendo a la nota, “El informe no les dijo de qué murió. Cómo fue la muerte. O quién lo mató. Sólo dice heridas compatibles con la guerra.” Y agrega los datos físicos y que “encontraron gran cantidad de caries. ¿Esa cantidad de caries será producto del deterioro al que habían llegado los chicos en el último día de la guerra?, se pregunta su hermana. ¿Cómo estaban? ¿Qué les pasó?” La hermana de nuestro héroe de Malvinas se pregunta con razón ¿qué les pasó? Sabemos que estuvo en el combate final por Puerto Argentino y que los británicos atacaron con todo, el soldado Blasa tenía “heridas compatibles a la guerra”. Todo indicaría que cayó combatiendo al invasor, quizás un compañero de Blasa pueda contar a su hermana lo que pasó. Alejandra Dandan deja la válida pregunta de la hermana y nosotros nos preguntamos ¿puede ser otro crimen de guerra británico? Recordemos que más de la mitad de los caídos argentinos fue por crímenes británicos que con la complicidad de muchos medios argentinos están ocultos.

En relación al ocultamiento de los crímenes de guerra británicos, un veterano: Fernando Cangiano, en un libro de reciente aparición, sostiene que invisibilizarlos es uno de los núcleos duros del discurso desmalvinizador. Afirma allí que “al ver ciertas películas o repasar buena parte de la literatura histórica escrita por argentinos sobre Malvinas (…) es difícil sustraerse a la sensación de alivio frente a la recuperación inglesa de las islas (y a la derrota argentina) (…) “los buenos eran ellos, los ingleses” es el mensaje que deslizan (…) Jamás o muy raramente se hará mención a los crímenes cometidos por los británicos (…) en esa misma línea, se instaló la ida de que los padecimientos por frío y hambre no fueron consecuencia del clima y del bloqueo naval y aéreo inglés”, crímenes como el hundimiento del Crucero General Belgrano, los ataques al buque hospital, los fusilamientos a soldados argentinos rendidos, etc.

El primero de estos crímenes fue el fusilamiento del suboficial Felix Artuso, submarinista que voluntariamente –con otros submarinistas- se ofreció a ayudar a los ingleses a sacar del puerto de Grytviken, Georgias del Sur, al Submarino ARA “Santa Fe”, que herido de muerte podía hundirse en el puerto. Mientras los prisioneros de guerra ayudaban a mover el submarino del puerto, el custodia de Felix Artuso se asustó por los ruidos que hacía y le disparó quitándole la vida. Al fusilamiento del submarinista le siguió el hundimiento del Crucero General Belgrano, que le costó la vida a 323 argentinos.

El pensamiento colonial planifica y también busca la justificación del orden semi-colonial dependiente. No hay en el artículo una distinción básica que es la del nacionalismo del país opresor que avasalla la soberanía de otra nación y el de uno oprimido que la defiende ante el ataque del otro. No hay entonces en las líneas de “el cohete a la luna” lucha anti-colonialista, ¿entonces qué hay, qué queda? solo locura de la dictadura. Así se desprecia y rebaja a quienes combatieron por nuestra soberanía a simples títeres de los dictadores genocidas, se pasa de la lucha por la Patria a la lucha por los genocidas. Se observa una intencionalidad de ligar la guerra anti-colonialista como una parte más del genocidio.

Nosotros aquí pensamos por el contrario que es necesario distinguir entre la dictadura genocida que lleva a cabo el terrorismo de estado, crímenes de lesa humanidad que no deben quedar impunes, sino que tienen que ser juzgados y penados con la máxima rigurosidad, al mismo tiempo que un proyecto económico que como bien definió Rodolfo Walsh fue de “miseria planificada” destruyendo nuestro tejido industrial, a la clase trabajadora, aumentando nuestra condición dependiente, etc. de una guerra por una causa justa: la soberanía nacional en nuestras islas mancillada desde 1833. Así lo entendió el pueblo argentino que apoyó y apoya fuertemente la causa Malvinas, y también los pueblos de Nuestra América que se lanzaron en defensa de nuestro país contra la prepotencia extranjera. El 10 de abril de 1982 estuvo el General Alexander Haig, hacía de mediador –hoy sabemos que era una farsa la actuación del estadounidense-, ese día el pueblo argentino reventó la Plaza de Mayo. Muchos desmalvinizadores, con mala intención, dicen que el pueblo fue apoyar a Galieri, pero ocultan que se cantaban canciones como “Atención Atención las Malvinas son del pueblo la Rosada de Perón”. Y tantos otros canticos en contra de la dictadura y a favor de Malvinas. A muchos le cuesta separar y entender la reacción del pueblo como les cuesta entender el 17 de octubre de 1945.

Los crímenes de guerra británicos no terminan en los reseñados, son muchos como decíamos, el espacio y el tiempo no nos permitiría abordar todos, pero veamos algunos más: el 1 de Junio los prisioneros argentinos de Darwin – Pradera del Ganso, son obligados por las tropas británicas que los tenían detenidos como prisioneros de guerra, a realizar tareas prohibidas por el convenio III de Ginebra de 1949 (Art 50 y 52). A las 15 horas los soldados argentinos del Regimiento de Infantería 12, al mando del subteniente Roberto Durán, comienzan con el levantamiento de munición. Si los argentinos no colaboraban dormirían en la intemperie. Mientras los argentinos mueven las municiones una de las cajas explota, los soldados Martín Flores y Rafael Barrios mueren instantáneamente. El soldado José Ferraú es rematado por un británico ya que este se “prende fuego” por una bomba NAPALM. El británico no intentó salvarlo… le disparó. “Cuando yo estuve en combate no me pasó nada. A mi me gustaba mucho el fútbol, yo jugaba en un club en el Chaco y bueno, yo caí prisionero y si no me pasaba nada quizás iba a seguir jugando al fútbol”, dice Raúl Vallejos que por culpa de esa explosión perdió una pierna y es hoy uno de los soldados que pide justicia.

Los abusos y crímenes británicos no se detuvieron. El libro “Viaje al Infierno” del suboficial británico Vincent Bramley cuenta de fusilamiento a soldados prisioneros. También el libro “Green Eyed Boys” de Adrian Weale y Christian Jennings que habla del combate de Monte Longdon, batalla final por Puerto Argentino.

La conciencia colonial nos introduce la idea que somos ciudadanos de segunda, la autodenigración de lo nacional, el fortalecimiento de una conciencia del “no poder”. El relato del colonizador se hace carne en el colonizado. Muchas veces es el colonizador quien habla por boca del colonizado. En la nota de Dandan aparece CECIM LA PLATA, este centro de veteranos parece que es el único para varios medios de comunicación. ¿Por qué hablan siempre los mismos? ¿Y el resto de los centros de veteranos que están muy alejados a los pensamientos de CECIM LA PLATA? Este Centro no representa ni al 2% de los combatientes de Malvinas pero parece que tiene la verdad absoluta. ¿Cuándo CECIM LA PLATA invitó, en el 2006, a comer una asado a Carol Thatcher le reclamaron por los crímenes de guerra británicos? El del Crucero General Belgrano es responsabilidad de la mamá de Carol.

En el artículo se menciona la política de la Secretaría de Derechos Humanos, pero no se la contextualiza en la política del gobierno actual con Malvinas. La política llevada a cabo por la administración Macri está en línea, retoma y profundiza lo peor de la política exterior desmalvinizadora de la década del noventa. Recordemos el “Comunicado conjunto” firmado entre el gobierno argentino y el británico de septiembre de 2016, y la política de “deshielo” con respecto al país colonialista. En otro artículo de la misma página (“El Cohete a la luna”), que escribe el sociólogo Ernesto López se desarrolla certeramente la política del gobierno Cambiemos en torno a la cuestión bajo el sugestivo título “ceder a cambio de nada”. Allí afirma que el resultado de esta política solo “empodera a los isleños y perjudica a la Argentina. Es como suponer que sería provechoso para España colaborar con el desenvolvimiento de Gibraltar. El retorno de la vieja e infructuosa tesis del acercamiento, de las buenas relaciones, de la búsqueda de entendimiento, incluso de la seducción —en este caso, de la mano de la ampliación del número de vuelos— va absolutamente en contra del interés nacional de Argentina. Beneficia la dominación británica, que administra un statu quo en sus territorios de ultramar sobre la base de una máxima que podría definirse así: “Que nada cambie demasiado, que nada se desborde”.

Los ingleses siempre buscaron y buscan quitar presencia en nuestro territorio, lo que incluye el “levantamiento” del cementerio, y traer los cuerpos al continente. “Tumba con nombre, soldado sin flor” concluye “Blasa es una de las personas que estaba convencida de dejar a su hermano en el suelo de Malvinas, como la mayor parte, dice. “La mayoría dijo lo mismo porque ellos murieron allá y dieron la vida por la Patria pero en estas condiciones, que tenés dos horas para verlo, cuando no sabés si vas a volver a viajar, sino podés llorar, si tenés que estar cuidándote de lo que vas a llevar o no vas a llevar, no queda otra que pensar en la alternativa de repatriarlo. Que no es repatriarlo porque ese es nuestro territorio. Sería, cambiarlo de lugar.” ¿De quién es realmente la culpa de estas restricciones? La nota no lo responde y tampoco cuenta que funcionarios públicos viajaran con los Familiares el 26 de Mayo. Esto último es gravísimo ya que a un funcionario público le estarán sellando el pasaporte en suelo argentino y estará dejando un peligroso antecedente, además de reconocer la soberanía británica. Igual que Julio Cobos en el 2014. Repudiamos el viaje de todo funcionario o ex funcionario y lo consideramos muy grave. Un dato importante que fue obviado. Cuando se menciona la imposibilidad de llevar bandera, ¿por qué no se dice que es una disposición británica?, ¿Por qué la necesidad de esconder el papel británico en esta afrenta a nuestros héroes, familiares y a nuestro país?

Ojalá algún soldado del Regimiento de Infanería 3 ayude a la hermana de nuestro héroe, Juan Antonio Blasa, a responder sus consultas. Y hoy estamos seguro que a 36 años del Conflicto Blasa tiene su tumba, esa que los ingleses decidieron mover y enterrar como “Soldado argentino solo conocido por Dios”. Los británicos quisieron esconder a nuestros soldados que quedaron en Malvinas pero con el objetivo final de que esas tumbas no estén más en las Islas y trasladarlos al Continente ¿Están operando con el dolor de las familias? Solo del re-encuentro con la historia de nuestras islas en el marco de las luchas de la Patria Grande por la liberación y la unificación de la misma, desde la óptica nacional-latinoamericana, popular y abordándola con nuestro propio criterio podremos recuperar la conciencia nacional necesaria para reencontrarnos y recuperar el territorio más preciado por el pueblo argentino.

Fuente

Juan Francisco Natalizio es periodista. Conductor de Malvinas Causa Central (Megafón UNLa FM 92.1). Integrante del Observatorio Malvinas de la Universidad Nacional de Lanús (UNLa).

Juan Godoy es Sociólogo. Columnista de Malvinas Causa Central (Megafón UNLa FM 92.1). Docente universitario.

“Originada la economía en una cosmovisión interesada y utilitaria, enfoca al mundo, a la comunidad política y al prójimo como campo de explotación. La política en cambio, surge de una primaria apetencia de mando, que se subordina a un ideal humano justificado por la justicia, para organizar la sociedad y llevarla al despliegue y desarrollo integral en pleno de lo que, como destino, siente arder en su ser”. Alberto Baldrich

VIDA DE ALBERTO BALDRICH

“Sólo mantendremos de pie a la patria si miramos cara a cara sus virtudes y defectos”. Alberto Baldrich

Alberto Baldrich (1898-1982) es hijo del General de Brigada Alonso Baldrich[1]. Se incorporó al Ejército en carácter de Subteniente de Reserva en el Regimiento 11 de Infantería, continuando así con la tradición familiar (Baldrich 1944: 13).

Alcanzó el título de abogado de la Universidad de Buenos Aires y ejerció la profesión ocupando el cargo de Juez en la Cámara Nacional de Apelaciones en lo civil de la Capital Federal.

Desempeñó una importante tarea docente desde la década del treinta en la Facultad de Ciencias Económicas, Comerciales y Políticas de Rosario. Fue profesor de las universidades Nacionales de Buenos Aires y del Litoral, convirtiéndose en un referente intelectual de las ciencias sociales de su época. Se desempeñó como catedrático en la Universidad Católica, en diversas instituciones militares y en la Universidad Provincial de Mar de Plata, donde además fue nombrado profesor emérito (ver Anexo).

Acompañó la Revolución del año 1943 y ocupó el cargo de Interventor Federal en la provincia de Tucumán, donde nacionalizó la empresa hidroeléctrica que estaba en manos de monopolios extranjeros.

Al tener vínculo con Juan Domingo Perón en el año 1944, Edelmiro Farrell lo designó Ministro de Justicia e Instrucción Pública de La Nación.

En el año 1947 creó el Instituto de Sociología en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA y fue uno de los fundadores de la disciplina en la República Argentina. Intervino en los encuentros internacionales de sociología en Europa de Lieja (Bélgica) y Beaune (Francia).

Sus prolíferos estudios constituyen las bases de una sociología política y de la cultura. Los enfoques de Baldrich articulan diversas disciplinas como el derecho, la filosofía, la historia, las relaciones internacionales y la sociología clásica.

Sus investigaciones fueron publicadas en formato de libros y en revistas académicas y militares.

Como parte de su militancia cultural, intervino en conferencias y charlas a organizaciones libres del pueblo. En los años sesenta mantuvo correspondencia con Juan Perón, quién le escribió el 25 de junio de 1966 estas elogiosas palabras: “le felicito y agradezco en nombre de todo el Movimiento su admirable obra en provecho de una elevación intelectual y doctrinaria del Peronismo. Su incansable acción y el talento con que la realiza son circunstancias que rara vez se unen. Por eso tengo fe en el triunfo de sus empeños y fatigas”.

En el tercer gobierno Justicialista se desempeñó como Ministro[2] de Educación de la Provincia de Buenos Aires. En el año 1974 las organizaciones políticas de derecha Concertación Nacional Universitaria (CNU) y el Comando de Organización publicaron una solicitada en la que acusarona Monseñor Pironio y a Baldrich de “avalar con su silencio el accionar de bandas marxistas que a punta de pistola pretenden imponer su ideología” (El Peronista 1974: 10-11).

Aritz Recalde, febrero de 2018

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[1] Alonso Baldrich (1870-1956) tenía formación de ingeniero (UBA) y junto a Enrique Mosconi fue uno de los impulsores de Yacimientos Petroleros del Estado (YPF). Durante el segundo mandato de Yrigoyen acompañó activamente la Ley de Nacionalización y Monopolio del Petróleo. La dictadura del año 1930 lo desplazó de sus funciones y fue relegado a la Dirección de Parques Nacionales. Es uno de los forjadores del nacionalismo económico antiimperialista y tuvo influencia en las generaciones militares de Manuel Savio y Juan Perón.

[2] En el primer y tercer gobierno peronista la Dirección General de Escuelas de la Provincia de Buenos Aires alcanzó el rango de Ministerio.

Seis horas estuvimos en aquella maravillosa y contundente demostración de fuerza de la Clase Trabajadora en que el Pueblo encarnó las palabras que hubiera escrito el General Perón al compañero Raimundo Ongaro:

“Luchar, aun mediando la felicidad, es un derecho que los hombres tienen pero, cuando la felicidad está de por medio, luchar es un deber. Renunciar a la lucha es casi como renunciar a la vida, pero evitarla, cuando el Pueblo es quien ha de sufrir el infortunio, es una debilidad criminal.”

Quedó expuesta, desnuda ante los ojos de todas y todos los luchadores del mundo, que el gobierno argentino es un indiscutible espejismo. Nada de lo que dice y hace -al margen de los balazos y el saqueo a la Patria- es sólido. La potencia plebeya del sindicalismo movilizado, los movimientos sociales, los trabajadores y trabajadoras de la Economía Popular y el conjunto de las Organizaciones Libres del Pueblo, es inmensa.

Allí estuvieron los industriales, los estatales, los trabajadores/as de servicios, las mujeres organizadas el Movimiento Feminista Ni Una Menos, los trabajadores y trabajadoras de la Economía Popular, los cooperativistas, decenas de comisiones internas independientes, jubilados/as, PyMES. Eran las Organizaciones Libres del Pueblo expresadas en un grito mancomunado: ¡Basta! Su capacidad transformadora desconoce límite y las castas privilegiadas de estas tierras lo saben… bien lo saben.

Las expresiones arrojadas desde el escenario fueron claras: la unidad es el camino y las/os dirigentes allí reunidos tienen voluntad de avanzar en ese rumbo. Hay tarea para el futuro cercano. La articulación de esta nueva fuerza sindical debe tener un programa común. La CFT y las CTAs han brindado ejemplos de que sólo detrás de un programa nacional popular podrán conjugarse todas las voluntades de los castigados, los excluidos y los marginados del sistema liberal imperante.

Se acercaba la tarde y los pies dolían… Un café en calle Florida y seguimos. La noche cae. Las calles siguen susurrando… Por la televisión, Yasky afirma que este día quedará en la historia del Movimiento Obrero. Y tiene razón: los golpeamos… los golpeamos y fuerte. Decía Juan Perón en la mencionada carta al líder de la CGT de los Argentinos que la teoría de la Economía de Fuerzas establece que “para vencer, no es preciso que sea más fuerte que el enemigo en todas partes: es suficiente con que se lo sea en el lugar y en el momento en que la decisión se produce. Ello implica que en el dispositivo de lucha se lleve el centro de gravedad hacia el lugar en que se presienten tales circunstancias”. Sostenemos que el 21-F fue el momento y que la colmada 9 de julio fue el lugar.

Es claro -vaya la aclaración para los distraídos- que el gobierno no está derrotado, que la correlación de fuerzas continúa dándole al proyecto conservador una gran ventaja frente al Campo Nacional Popular. Más el golpe impactó directo en el centro del cuerpo y como todo golpe duro, al principio no pasa más allá del chichón: los verdaderos síntomas del impacto se ven en el mediano plazo. Lo importante es comprender que la Casa Rosada es consciente de este golpe y del grado de fuerza con que fue asestado.

Oscurece y las horas no atenúan la llamarada encendida… los ausentes tendrán que rendir cuentas con la historia. El presente inmediato amerita un Confederal que ha de parir una nueva y pujante conducción de la Confederación General del Trabajo y las CTAs Autónoma y De Los/as Trabajadores/as deberán avanzar hacia la efectiva unidad. El principio de lo que llamaremos “algo nuevo” se encuentra en etapa embrional.

Terminamos esta pequeña descarga de ideas tras un día ajetreado con una frase del Colorado Ramos que creemos verdaderamente adecuada para describir esta maravillosa jornada: “…Pero de pronto, algo ocurrió, «como un rayo en un cielo sereno»”.

Camilo Porto Rojas
ATE Capital / CTA

“La derrota de un proyecto de país liberado, con justicia social, con soberanía política y con independencia económica se va a ir revirtiendo en la medida que seamos capaces de construir desde nosotros mismos ese mundo solidario, más justo, más fraterno, más igualitario que soñamos y por el cual luchamos”. Envar El Kadri

El 1º de Mayo de 1941 se conmemoraba el día del trabajador, nuestro país transitaba lo que serían los últimos años de la década infame, ese día en la provincia de Córdoba que al menos los primeros años había quedado en cierto sentido distanciada de la infamia de esa época, en Río Cuarto nace Envar El Kadri que va a dedicar toda su vida a la lucha por la liberación nacional, los trabajadores, los humildes de la Patria.

El Kadri tiene una profunda formación política e intelectual (Ana Lorenzo comenta que era un ávido lector, pero que no hacía alarde de ello), lo que le permite articular virtuosamente la teoría y la praxis, en tanto lo entiende John William Cooke cuando afirma que “la teoría es necesaria (…) los burócratas creen que la política es puro pragmatismo, y como ellos son los empíricos por excelencia, también se creen los más altos políticos; la teoría es extraña o exótica, como dicen repitiendo las consignas oligárquicas. No ven que la acción y la práctica no son categorías independientes sino partes indivisibles de la lucha revolucionaria. No ven que la acción es conocimiento revolucionario que se sustenta a sí mismo, separado de la acción. La lucha revolucionaria es acción enriquecida por el conocimiento; compenetración de la realidad”. (Cooke, 2009: 72) En esa formación tiene relación con pensadores nacionales, militantes políticos y gremiales centrales de nuestra historia reciente de los cuales se nutre. Entre otros podemos nombrar a José María “Pepe” Rosa, Fermín Chávez, el mismo “Bebe” Cooke, Arturo Jauretche, Raúl Scalabrini Ortíz, a los sindicalistas Jorge Di Pascuale, Alfredo Ferraresi de Farmacia o a Sebastián Borro del gremio de la carne con quien participa de la histórica toma del Frigorífico Lisandro de la Torre en el barrio de Mataderos.

También tiene una formación en el ejército, lo cual le permite, a partir de una frase de su padre en el ingreso: “hijo, quiero que vos seas como San Martín, tomá ese ejemplo”, conocer la tradición sanmartiniana, las diferentes vertientes de las Fuerzas Armadas y no “caer” en el anti-militarismo abstracto. Recibido de Cadete, ingresa al Liceo Militar, donde se niega a quemar los libros peronistas. Allí también observa como son expulsados los peronistas de la fuerza. Su padre había sido funcionario de la revolución del 43, y más aún sus abuelos y tíos eran peronistas, en fin la tradición familiar lo lleva a adscribir tempranamente al peronismo. Recordemos que también participa del levantamiento, fracasado, del General Iñíguez en 1960. Hasta ahí, cuenta, se pensaba que si Perón había sido derrocado por un golpe de estado, volvería por la misma vía.

Apenas producido el golpe de estado del 55 que deja inconclusa la revolución nacional, El Kadri rápidamente pasa a las filas de la resistencia peronista. Tiempos de tiza y carbón, flores de no me olvides, sabotaje, gritos peronistas en la madrugada, huelgas, cocinas, bombas caseras, y demás formas de enfrentar a la restauración oligárquica. Es de los primeros que comienzan a pensar formas de combatir al gobierno ilegal y luchar por los derechos del pueblo argentino, y el regreso de Juan Perón. Reparte el periódico Palabra Argentina, más tarde edita mimeografiado Trinchera que tiraba 500 ejemplares y mayormente lo distribuían en los sindicatos. Esos primeros años son desordenados, pero con el correr del tiempo se va dando organicidad a la resistencia para ser más efectivos e implacables.

Como sabemos, ni bien asume Frondizi va virando su programa de gobierno hacia un plan de ajuste (pactado con el FMI), sobre los trabajadores y represión. En esta última se encuentra el Plan CONINTES para afianzar la persecución y el encarcelamiento. Se cuentan por miles los trabajadores, militantes, sindicalistas, etc. que pagan con la cárcel su patriotismo, entre ellos está El Kadri, que va a pasar tres años tras las rejas (1960-63). No será la última vez.

En 1968 forma las Fuerzas Armadas Peronistas (FAP), y al poco tiempo se instalan en Taco Ralo, en la Provincia de Tucumán para entrenarse. El Kadri junto a otros compañeros piensan en ese momento que están agotadas las posibilidades de la vía legal para el regreso de Perón. El análisis de las condiciones lo lleva a justificar el accionar, la idea no es la toma del poder (aunque afirma que en momentos creían que la lucha armada era un fin y no un medio para arrinconar a la dictadura), sino forzar a la dictadura a negociar. En estas dos cuestiones, entre otras, El Kadri diferencia ese momento concreto de la lucha armada, y el que sigue posteriormente con los gobiernos democráticos de Cámpora y Perón, con la recuperación de la soberanía el contexto cambia radicalmente, “el depositario de la soberanía era el pueblo, no una vanguardia, un grupo mesiánico, un grupo elegido”. (El Kadri. Entrevista de Mona Moncalvillo, 1984. Rep. en Cersósimo, 2012: 34) En los diálogos con Jorge Rulli hace referencia nuevamente a esta distinción de los momentos: “habría que comenzar por distinguir dos grandes etapas: una que va, a grosso modo, de 1955 a 1973, cuando el pueblo utilizó todas las formas de lucha para reconquistar sus derechos; y otra, que va de 1973 en adelante, cuando en nombre del pueblo esa violencia fue consumada”. (El Kadri-Rulli, 1984: 16)

La experiencia Taco Ralo de todas formas fracasa antes de arrancar, pues son detenidos en el campamento de entrenamiento los 14 integrantes. Hasta mayo del 73 El Kadri va de una cárcel a otra, sufriendo fuertes tormentos y torturas. No obstante, en esas cárceles comienza un momento de revisión de lo realizado hasta el momento, y también en torno a las organizaciones político-militares y lucha armada que por esos años va creciendo, “la cárcel fue una gran escuela para mí; la cárcel sirvió para muchos de nosotros como la escuela política que no habíamos hecho”. (El Kadri. Entrevista de Mona Moncalvillo, 1984. Rep. En Op. Cit.: 31) Estas ideas y (auto)crítica se van a profundizar luego de la amnistía del gobierno de Cámpora, muy ligada al contexto político en que se avanza. Así afirma que “comprendimos que con esa concepción no íbamos a ninguna parte, que habíamos caído en un vanguardismo alejado de nuestro pueblo, que en definitiva la lucha era política y que había que desarrollar la organización popular, la lucha de masas, porque a las fuerzas armadas del régimen no las íbamos a vencer enfrentándolas en su terreno el de la violencia, sino políticamente”. (Entrevista Carlos Aznares. 1984. Rep. En Cersósimo, 2012: 53)

En 1972 un grupo de Montoneros que estaba preso da a conocer el Documento Verde, una crítica a la conducción de la agrupación, la idealización de la lucha armada, el foquismo, la visión sobre el peronismo, etc. “se sostiene que las reflexiones de Cacho e Ignacio Velez fueron determinantes para la autocrítica del Documento Verde” (Tarruela, 2015: 200), afirma Alejandro Tarruela.

La extracción social de clase media de la mayoría de los sectores juveniles que se suman al movimiento nacional que en sus orígenes tenía un claro componente popular, y los sectores medios estaban más bien en la “vereda de enfrente”, es problematizado por El Kadri que sostiene que “cuando el peronismo recibió ese inmenso caudal de clases medias, que llegaron con ciertas ideas empresariales, que traían la visión de los “señores”, la soberbia de considerar que nada ni nadie podía estar por encima de ellos”. (El Kadri. Entrevista de Carlos Aznares. 1984. Rep. En Op. Cit.: 54) Profundizando las diferencias con los sectores medios cuenta que en “la frescura de los primeros años en los cuales éramos receptores de esas historias se contrapuso la época en que quisimos transmitirlas y nos encontramos con que los activistas las escuchaban y nos decían: “Bueno, pero ustedes no tenían ideología… ustedes carecían de un programa revolucionario, ustedes no expresaban la lucha de clases…”. O te decían: “Claro, el peronismo es tachín, tachán, la marchita, el Perón Perón, el 17 de octubre y nada más…”. Hubo un momento en que nos sentimos hasta acomplejados por esas formulaciones que menoscababan nuestro peronismo”. (El Kadri-Rulli, 1984: )

El triunfo del gobierno popular primero con Cámpora, y luego con Perón abre una nueva etapa en el país y en la lucha revolucionaria. Cambia fuertemente el contexto. Piensa el Kadri que ahora es absolutamente necesario hacer a un lado las armas y ponerse a trabajar codo a codo por la recuperación del país y la revolución nacional. Forma las FAP 17 de Octubre y se pone a disposición del gobierno. Otro de los grupos importantes que sigue un camino similar, ya en febrero-marzo de 1974, en este caso escindiéndose de Montoneros, es el grupo Lealtad. (Duzdevich et. al, 2015) Otros sectores no lo entienden así y “ahí está la gran diferencia con aquellos que después del triunfo popular de 1973 usaron la violencia para imponer su voluntad de secta. Sectas que podrían tener un aparato más grande o más chico, ser de derecha o izquierda, pero finalmente no eran más que eso”. (El Kadri. Entrevista de Carlos Aznares. 1984. Rep. Op. Cit.: 54)

La forma de “construcción política” también es analizada por el fundador de las FAP: “ellos decían: no, acá la única fuerza es la que nace de la boca del fusil, entonces lo que hay que hacer es tener fusiles, lo que hay que hacer es acumular poder. Todo esto se vio favorecido también con la incorporación al peronismo de vastos sectores de la clase media, del estudiantado, trayendo un montón de deformaciones (…) Cada uno se creía un “peroncito” (…) Venían con el esquema leninista del partido”. (El Kadri. Entrevista de Mona Moncalvillo, 1984. Rep. Op. Cit.: 36) El Kadri considera al peronismo como un movimiento nacional vertebrado en un gran frente nacional, en la mejor tradición de los movimientos revolucionarios de Nuestra América. Asimismo como un movimiento policlasista pero que su contenido ideológico y político se centra en los trabajadores. Nos interesa destacar que Facundo Cersósimo sostiene que El Kadri considera que la revolución no es un punto de llegada “un estado ideal al cual hay que llegar por cualquier medio, sino más bien un proceso de permanente construcción, de pequeñas acciones cotidianas, donde se buscan no sólo reformas económicas estructurales sino transformar de raíz las relaciones humanas de las sociedad en la que se vive”. (Cersósimo, 2012: 18-19)

El poder no lo traen las armas, sino la organización de los sectores populares de la patria. Siguiendo la crítica en tanto la política de la muerte lleva a la muerte de la política, argumenta que “terminaban suplantando las palabras por las pistolas. No había discusión, no había diálogo ni respeto por la mayoría, ni consulta a las bases. No se trataba de organizar al pueblo para que tomara las decisiones e hiciera lo que tenía que hacer, sino de suplantarlo por este grupo”. (El Kadri-Rulli, 1984: 24) Romper con la idea de la “vanguardia iluminada”. La construcción debe ser conjuntamente con las mayorías populares, “no somos los protagonistas irremplazables, únicos, de la Historia, porque el protagonismo está en el pueblo, en los trabajadores, en los miles de jóvenes que participan en los sindicatos, los partidos, las comunidades de base, los organismos de derechos humanos, los festivales, etc. Que hay valores como la ética, la honestidad, la coherencia entre lo que se dice y se hace, que son permanentes y no pueden ser sacrificados a ningún fin”. (Ibídem: 53) Asimismo también está “el poder del elitismo, es decir, el poder de ese pequeño grupo que se va salvando de las razzias policiales o que por las bajas sucesivas que van teniendo los compañeros al frente de las organizaciones, van quedando como número 1, 2, 3, etc., y que forman una casta, una élite que va a crear sus propias necesidades, la necesidad de mantener relaciones internacionales, de habitar con prestigio, de vivir con ostentación para “impresionar”, etc. El poder del catastrofismo, o sea la política del “todo o nada”, el poder de decir “hacemos la revolución ya mismo o no la hacemos nunca más”; “es preferible que los militares den el golpe y enfrentemos a un ejército contra otro”. (Ibídem: 225)

Con la experiencia de los años de lucha y la humildad de quien trabaja por el bien de la nación, hace esfuerzos por evitar fracturas en el frente nacional, y por el abandono de las armas en pos del trabajo por la revolución nacional, pero con el paso del tiempo esas diferencias son cada vez mayores y hacen que las rupturas sean inevitables, así “El Kadri entró así en un limbo insondable: cuestionaba a Montoneros (que lo condenó a muerte por no irse de la Plaza de Mayo el 1º de mayo de 1974), y la Triple A, que lo puso en una lista de condenados a muerte”. (Tarruela, 2015: 230)

La situación es cada vez más complicada para El Kadri, más aún luego de la muerte de Perón. Muchos compañeros le recomiendan abandonar el país. Así, finalmente en el año 1975 se tiene que exiliar. Termina en Francia, desde donde lucha denunciando a la dictadura genocida, y comienza a abrir una nueva arista para la militancia, la ligada a la revalorización, creación y difusión de la cultura nacional. Asimismo afianza desde el otro lado del océano su latinoamericanismo considerando que “hay que difundir la idea de que esta unidad latinoamericana no se dará oficialmente, ni por acuerdos entre gobiernos o a nivel de embajadas. Esta unidad hay que forjarla desde abajo, a través del acercamiento de sindicatos, partidos, artistas, intelectuales, que sientan esta necesidad de unión como algo vital”. (El Kadri-Rulli, 1984: 190)

Juan Godoy. Sociólogo UBA. Docente Universitario         

Fuente: Blog Sociología y Liberación

Bibliografía

Cersósimo, Facundo. (2012). Envar El Kadri. Historias del peronismo revolucionario. Buenos Aires: Colihue.

Cooke, John William. (2009). Duhalde, E. L. (Comp.). Obras Completas. Artículos periodísticos, reportajes, cartas y documentos. Tomo III. Buenos Aires: Colihue,

Duzdevich, Aldo, Raffoul, Norberto y Beltramini, Rodolfo. (2015). La Lealtad. Los Montoneros que se quedaron con Perón. Buenos Aires: Sudamericana.

El Kadri, Envar y Rulli, Jorge. (1984). Diálogos en el exilio. Buenos Aires: Foro Sur.

Tarruela, Alejandro. (2015). Envar “Cacho” El Kadri. El guerrillero que dejó las armas. Buenos Aires: Sudamericana.

“Hay que dejar de dispersar el discurso(…)Me temo que si no nos preocupamos por los intereses de la gente, entremos en una crisis de representación, y eso no le sirve a nadie (…)No es hora de reprocharle nada a nadie, sino de SUMAR VOLUNTADES. La UNIDAD no se logra en ninguna mesa de rosca, se logra en la ACCIÓN(…) La unidad no se va a dar por el lado de la ideología, sino por el lado de representar los intereses agredidos.” CFK en ATE (2016)

En el intenso diciembre de 2017, sostuvimos en dos notas (aquí y aquí) de este blog, y con más énfasis de lo habitual, que los acontecimientos debilitarían gravemente al gobierno macrista, “que por supuesto no recibirá un K.O definitivo, pero ha iniciado una agonía sin remedio, en tanto no puede cubrir la falta de respaldo político para algunas de sus medidas con la coacción económica y la militarización de los recintos por mucho tiempo más. No obstante, será una oportunidad perdida si no se tiene en cuenta que el modelo de oposición (al que nos referimos aquí y aquí) debe usar como brújula lo que el pulso de “la calle” ya demuestra: la unidad de carne y hueso, la que está en movimiento, cuyas mayorías circunstaciales la política tiene la tarea de representar.

También dijimos que Durán Barba no diseña política económica, sino que a lo sumo recomienda llamar “cambio cultural” a una política de ajuste sobre los sectores populares. El asesor de Macri pone hincapié en la idea de que hay electores a los cuales no hay que venderles intensidad épica sino, por el contrario, ascenso y progreso en el ámbito que es para ellos prioritario: la intimidad del mundo privado de la vida (“cada persona es un mundo”, señala el eslogan de una compañía de celulares). La pregunta es ¿Cambiemos todavía está en condiciones de vender lo antedicho? En este punto es oportuno señalar que el mundo privado de la vida, mejora o se deteriora –también– por el rumbo de la política económica, y ese rumbo es cada vez más incierto. En este último sentido, la unidad de concepción se dá entre economistas de polos opuestos (desde G.Moreno a J.Milei), que coinciden en que el descalabro es inocultable. La economía tiene que ser aburrida, previsible, pero el mejor equipo de los últimos 50 años se las ingenia para convertirla en una montaña rusa.

Tal como observara Eduardo Fidanza, Cambiemos le quita bienes patrimoniales a la clase media, y los negocia por bienes simbólicos: sindicalistas presos, dirigentes kirchneristas procesados, mayor transparencia. Pero la eficacia política de este trueque parece comenzar a mermar, sofocada por preguntas: ¿la pesada herencia ¿la meritocracia es todavía viable como relato?, ¿la incertidumbre puede ser “disfrutada”, tal como sostuvo Esteban Bullrich?, ¿o más allá de las hipotéticas candidaturas, el peronismo (cuya mayor expresión electoral es CFK) se pone en movimiento para conducir un modelo de oposición con vocación de gobierno?.

Veremos, porque al margen del título de este escrito, el voluntarismo y el análisis político no son buenos amigos. Sin embargo, empieza a aparecer con más claridad la idea de que la exitosa manipulación macrista de la memoria sobre el pasado, y de las expectativas sobre el futuro, de a poco le van cediendo lugar a algo que buena parte de su electorado no tenía muy en cuenta: la evaluación sobre el presente, un presente de limones nunca vendidos.

La hemorragia política de Cambiemos comenzó con la reforma previsional, se agudizó con el Triaca Gate, e ingresa en una etapa aún más intensa con la vuelta de Hugo Moyano a la “casita de los viejos”, es decir, al frentismo antioligárquico. El buen olfato del león hervíboro lo diferencia de otros dirigentes ,que por una cuestión de miopía o simplemente de intereses diferentes, todavía no han comprendido que al único que le es rentable el antikirchnerismo es a Macri, en tanto el antikirchnerismo, por definición cultural, es la primer etapa de una escalada que va por el reservorio más importante de la justicia social: los trabajadores sindicalmente organizados. La suerte de la unidad, cuestión a la que le dedicamos varios posteos (aquí y aquí por ej), está echada.

Sondeo de opinión

Reunión de mesa chica

Decisión política. Esta técnica, sumada a la baja densidad ideológica cambiemita conformaba un cocktail metodológico que venía funcionando bastante eficazmente en la lectura de los escenarios, casi sin tropiezos importantes. Sin embargo, parece que si bien la caída en la imagen del presidente no garantiza la caducidad de Cambiemos de cara a 2019, sí fija un límite en el clima social que demuestra que hasta ese endemoniado espectro denominado opinión pública todavía guarda cierta memoria histórica, y que la comunicación no puede resolver todo el tiempo la impericia política.

Habrá 2019.

Marcos Domínguez – Blog Zonceras Abiertas de América Latina