Ferla, Salvador

SALVADOR FERLA (1925 – 1986)

Historiador y ensayista italiano nacionalizado argentino. A los diez años llegó a la Argentina y como miles de hijos de la inmigración, fue parte del proceso de arraigo y nacionalización acontecido en el país en el duro contexto de restauración oligárquica abierta tras el golpe de Estado cívico militar de 1930. Cursó estudios primarios y en sus años juveniles comenzó una ininterrumpida formación intelectual autodidacta que conjugó con la militancia en la Alianza Libertadora Nacionalista. No participó orgánicamente del peronismo, al que se sumará como cientos de argentinos oriundos de los sectores medios, tras el golpe de Estado cívico militar del año 1955. Decidió entonces nacionalizarse argentino y se integró a la resistencia peronista desde el activismo militante. Colaboró en medios gráficos que intentaban que la derrota política no se convirtiese además en derrota cultural: en el quincenario Palabra Argentina,dirigido por Alejandro Olmos y asiduamente en Rebeldía, semanario dirigido por el cura Hernán Benítez.

En el año 1964 publicó su primer libro, Mártires y Verdugos. La insurrección de Valle y los 27 fusilamientos, en cuyas páginas denunció los bombardeos en Plaza de Mayo en junio de 1955 como un hecho inédito en el mundo de una fuerza armada que ataca a su propia población indefensa, y cuyo saldo fueron más de 350 muertos, cientos de heridos y el divorcio definitivo entre las Fuerzas armadas y el pueblo argentino. Allí Ferla teoriza sobre la naturaleza histórica de la oligarquía argentina y su dificultad para solucionar su enfrentamiento con el pueblo por fuera del “escarmiento sangriento. En su reedición ampliada del año 1974 añadió un apéndice donde relató el secuestro y la ejecución de Aramburu por parte de la organización armada Montoneros en el marco de lo que consideró “el envilecimiento progresivo del Estado.”

Intensificó en el período de la resistencia su estudio de la historia argentina desde la óptica del revisionismo histórico donde señalará la influencia central en su formación de José María Rosa y de Jorge Abelardo Ramos. En el año 1969 publicó Cristianismo y marxismo donde prevé que la Argentina y Occidente en su conjunto caminan hacia una crisis espiritual y humana sin precedentes en el marco de la batalla entre socialismo y plutocracia por el reparto de mundo. Cinco años más tarde volvió a adentrarse en la historia nacional a través de Historia argentina con drama y humor publicado en el mes de mayo de 1974 donde retomó la tesis presentada en su primer libro acerca de la antítesis violenta entre oligarquía y pueblo y, a través de un relato desenfadado, interpeló personajes y acontecimientos encumbrados por la historiografía liberal del período de la emancipación y la consolidación nacional en el siglo XIX. En el mismo año, contemporáneo a la asunción de Juan Perón a su tercera presidencia, en julio de 1974 publicó un breve volumen, La tercera posición ideológica y el retorno de Perón, crónica desencarnada de los grandes problemas nacionales. Allí examinó desde la extranjerización de la economía legada por 18 años de proscripción del movimiento político mayoritario, a los conflictos de Perón con los sectores de la denominada “tendencia revolucionaria” del peronismo, el fenómeno de la guerrilla y el “verticalismo” de la conducción que observa como peligro de burocratización del justicialismo. Asimismo, reajustó su tesis acerca del rol de las fuerzas armadas en el país. Colaboró estos años con diversas revistas políticas y de investigación histórica: Las Bases, Redacción, El Despertador, Envido, Todo es Historia, Cuadernos de la liberación y Cuestionario. Su último libro, El drama político de la Argentina contemporánea (1985) es un documento central de lo acontecido en el país tras el Golpe de Estado cívico militar contra Isabel Perón, la instauración de la economía liberal de la mano de Martínez de Hoz y la conversión del peronismo en un partido más del arco demoliberal. Defendió allí la democracia social y orgánica como única salida para un país que consideró jaqueado por la dinámica revolución-contrarrevolución, obstáculo del necesario reformismo social. Además, colaboró asiduamente en la Revista Unidos entre 1983 y 1986, en la publicación de la JP Lealtad, Línea, en Paz y Justicia y en Quehacer Nacional.

Murió víctima de una septicemia el 10 de julio de 1986, a los 61 años, en el marco de la indiferencia total de los medios masivos de comunicación oficial, lo cual era esperable, pero rodeado de un silencio imperdonable del periodismo y el activismo político del campo nacional a los que con sus ideas había nutrido durante toda su vida.

Datos de: Recalde, Iciar (2017). “Biografía de Salvador Ferla”, MIMEO

Fuente: “Biografías del Pensamiento Nacional” de Aritz e Iciar Recalde

Las presente biografía integra el Proyecto de Investigación de la UNLa, Convocatoria Amílcar Herrera 2015, “Aportes teóricos del Pensamiento Nacional a los debates acerca de la universidad, los medios de comunicación y la integración regional.”