REIVINDICACIÓN DE GAS DEL ESTADO

Gas del Estado

Desde el día 18 de Noviembre se iniciará en el Concejo Municipal de Rosario un debate para tratar la posible estatización del servicio de gas, a poco más de tres meses de aquella trágica explosión de gas en Rosario. Del mismo participaran legisladores nacionales, provinciales, organizaciones de defensa del consumidor, etc.

Mas allá de esta buena noticia, transmitida por los diarios La Capital y La Nación, fueron preocupantes muchos de los comentarios vertidos en estas notas, indicando una supuesta incapacidad del Estado para brindar con eficiencia el servicio público y arrojando todas las culpas de la explosión del 6 de agosto sobre el Ente Nacional Regulador del Gas, pero ninguna al privado, Litoral Gas, quien decidió por su cuenta y al amparo de la reglamentación vigente el retiro de las válvulas de seguridad para reducir su costo operativo.

Es por esto que creemos una tarea de Justicia el recordar la importancia que tuvo, tiene y tendrá Gas del Estado para nuestro país, empresa que siendo patrimonio de todos los argentinos construyó la mayor parte de la infraestructura existente relacionada al servicio, que ya en los 60 posicionó a la Argentina al lado de los Estados Unidos y la Unión Soviética entre los países con mayor aprovechamiento del gas. Hacia el final de su existencia sería considerada una de las tres mayores empresas del mundo de su tipo, a la par de Gaz de France, a la vez que era la segunda empresa con mayor facturación del país, sólo detrás de la también estatal YPF.

Previamente a la aparición de Gas del Estado, el gas que se utilizaba en las pequeñas redes de distribución urbanas de unas pocas ciudades privilegiadas provenía del carbón de hulla, de origen importado. Este sistema era particularmente caro, por lo que se encontraba restringido a las clases más pudientes. Avistando este problema, el Gral. Mosconi ya había ideado la construcción de un gasoducto en los años 20, que conectaría Buenos Aires con los yacimientos de YPF en Comodoro Rivadavia, donde se aprovechaba el petróleo, pero el gas se venteaba por la falta de transporte. Este proyecto lamentablemente quedo trunco en su momento, por conflictos de intereses, así como por el golpe militar de 1930 en contra del Presidente Yrigoyen.

Retomando esta idea, el Gral. Ing. Julio Cannessa le propone al Presidente Perón la construcción del que por ese entonces sería el gasoducto mas largo del mundo, quién aprueba el proyecto y pone a Cannessa al frente de la division de gas de YPF, para luego crear en 1946 Gas del Estado. Frente a esto surgieron numerosas criticas de todo tipo, siendo la mas usual la que calificaba esta obra de ingeniería como una “imposibilidad técnica”, argumentando que los argentinos no éramos capaces de construir algo semejante.

Sin embargo, el proyecto siguió adelante y en menos de 3 años se pudo construir el gasoducto de 1605 Km. de extensión, que quedó inmediatamente operativo. Ya habían sido vencidas esas criticas previamente por Generales tanto Mosconi y como Savio, cuando los mismos argumentos se esgrimían ante la construcción de refinerías, altos hornos, o todo lo que significase una industrialización del país que afecte los intereses de los países “centrales”.

Los resultados de estas acciones fueron claros: se logró captar y aprovechar el gas proveniente de Comodoro Rivadavia para abastecer, en principio, la gran demanda insatisfecha de Buenos Aires, así como de las localidades afectadas por la obra. A su vez, se desarrolló una política constante de precios decrecientes para beneficio de los usuarios y se realizó una expansión de las redes, cuyos usuarios pasaron de 700.000 en 1951 a 1.300.000 en 1961. Es así que con estos orígenes de planificación y eficiencia, Gas del Estado siguió creciendo a través del tiempo.

Mención aparte debe hacerse del proceso de endeudamiento sufrido durante la ultima dictadura, en donde desde un estudio privado (Klein) se evaluaba la capacidad de endeudamiento de las empresas estatales para luego endeudarlas en el exterior sin criterio y sin girarles nada de lo obtenido, destinándose esos fondos, en el mejor de los casos, a los “seguros de cambio” que beneficiarían luego a numerosas empresas privadas. Este abrerramte episodio termina con la estatización de la deuda de múltiples empresas.

Sin embargo, a pesar de este fraude con múltiples delitos cometidos en contra de las empresas estatales (probados en la causa Olmos, con sentencia del juez Ballesteros), Gas del Estado continuó prestando sus servicios en todo el país, expandiendo las redes, modernizándose y construyendo nuevos gasoductos, siempre manteniendo bajos precios en miras al interés social que debe tener una empresa prestadora de servicios públicos y produciendo ganancias Lo hizo incluso hasta el momento de su fraudulenta e ilegal privatización mediante falsos diputados en el año 1992, donde fue desmembrada y dividida entre privados.

De esta forma y con estas escasas referencias, entre las miles que se podrían aportar, bogamos por la recuperación total de Gas del Estado por parte del Estado Nacional, quedando demostrado no solo que el Estado es capaz de brindar un servicio público de excelencia, sino que solo el interés social de una empresa pública, absolutamente incompatible al interés de lucro de cualquier privado, puede garantizar ese servicio de excelencia, con los mejores estándares de calidad y seguridad, así como es el único que puede garantizar que el servicio llegue a la mayor cantidad posible de personas, aún en los casos en que sea poco rentable, o incluso haya ausencia de rentabilidad, ya que este tipo de empresas no se encuentran limitadas por la necesidad de “ganancias” en un sentido monetario, sino mas bien por la “ganancia social” que se genera al brindar un servicio público y mejorar la calidad de vida de la población.

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1 comentario

  1. Estimados.Felicitaciones por la publicación. Tuve una relación con Alejandro Olmos iniciada en el partido de J.Abelardo Ramos (FIP) que es la organización que desde el inicio del gobierno de Alfonsín brindó mayor apoyo al ilustre argentino i nvestigador de la estafa de la deuda externa.

    Cuando fui Convencional Constituyente (1994) por Córdoba tuve un duro enfrentamiento con el mismísimo Raúl Alfonsín (está en el Diario de Sesiones) al responsabilizarlo porque suprimió los fondos con que funcionaba la Comisión Investigadora que presidía el Senador Villa (PJ Salta) contando a Olmos como principal investigador. Alfonsín se enojó muchísimo no pudiendo desmentir lo que yo (en la Sesión) afirmaba. Actuaba como presidente Ramón Mestre (en reemplazo de E. Ménem) quien me cerró el sonido pero la prensa de todo el país tomó la cuestión.

    Les digo que en el estudio MARIAL y KLEIN Y MARIANO GRONDONA (H) estaba toda la infamia del país (Gas del Estado, e inclusive, el proyecto Nuclear argentino que se puso a disposición de Gran Bretaña. Que se debe hacer con ésos malos argentinos. Lamentablemente Gas del Estado había sido saqueada, y endeudada, para privatizarla. Nuestra sociedad argentina no conocía el trasfondo de la cuestión y así quedamos. Adelante.

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