imperio británico

All posts tagged imperio británico

Al término de la nota se encuentra el enlace al libro “La Guerra del Paraguay y las Montoneras Argentinas” de José María Rosa y películas recomendadas.

Guerra de la Triple Alianza Infografía

“Un pueblo sin memoria, esta resignado a cometer siempre los mismos errores.”

El 1° de mayo de 1865 el imperio de Brasil (Pedro II), la reciente República ensangrentada de Argentina (Mitre) y el nuevo gobierno dictatorial de Uruguay (Flores) firmaron en secreto el Tratado de la Triple Alianza, en el que se fijaban los objetivos de la guerra y las condiciones de rendición que se le impondrían al Paraguay (Solano López). Los resultados fueron de dimensiones genocidas: medio millón de muertos, la población guaraní casi exterminada.

El conflicto se desencadenó, cuando el mariscal Francisco Solano López, presidente paraguayo, decidió acudir en ayuda del gobierno de tendencia federal ejercido por el Partido Blanco del Uruguay, en guerra civil contra el Partido Colorado, apoyado éste militarmente por el Brasil. López advirtió a los gobiernos de Brasil y la Argentina que consideraría cualquier agresión al Uruguay “como atentatorio del equilibrio de los Estados del Plata”. A pesar de esto, las tropas del imperio del brasil invadieron territorio uruguayo en octubre de 1864, forzando a López a enviar ayuda a Uruguay a través de territorio argentino. Mitre, neutral en los papeles, tomó el hecho como una declaración de guerra.

La guerra fue promovida secretamente por el imperio británico, que se benefició realizando grandes empréstitos, vendiendo armas a las tres naciones y, especialmente, “abrió” a Paraguay al mundo abandonando el proteccionismo económico. El objetivo principal era destruir el modelo autónomo de desarrollo paraguayo que “amenazaba” expandir sus ideas liberadoras a otras naciones del continente: “Bajo los gobiernos de Carlos Antonio López y su hijo, Francisco Solano López, [Paraguay] construyó astilleros, fábricas metalúrgicas, ferrocarriles, líneas telegráficas y numerosas escuelas. La mayor parte de las tierras pertenecía al Estado, que ejercía además una especie de monopolio de la comercialización en el exterior de sus dos principales productos: la yerba y el tabaco, eran llamadas las “Estancias de la Patria”. Paraguay era la única nación de América Latina que no tenía deuda externa porque le bastaban sus recursos.”

Guerra infame contra el Paraguay:

La participación argentina en la guerra respondía también al interés del gobierno en imposibilitar una posible alianza entre las provincias litorales y el Paraguay. La impopularidad de la guerra, sumada a la histórica hegemonía porteña, provocó levantamientos en Mendoza, San Juan, La Rioja y San Luis. El caudillo catamarqueño Felipe Varela lanzó una proclama llamando a la rebelión y a no participar en una guerra fratricida manifestando que “ser porteño es ser ciudadano exclusivista y ser provinciano es ser mendigo sin Patria, sin libertad, sin derechos. Esta es la política del gobierno de Mitre. Soldados Federales, nuestro programa es la práctica estricta de la Constitución jurada, el orden común, la amistad con el Paraguay y la unión con las demás repúblicas americanas”.

“Unidos seremos inconquistables. Separados, indefendibles” Gral. Juan Perón:

La oposición a la guerra se manifestaba de las maneras más diversas, entre ellas, la actitud de los trabajadores correntinos, que se negaron a construir embarcaciones para las tropas aliadas y en la prédica de pensadores que apoyaban al Paraguay, como Juan Bautista Alberdi y José Hernández, el autor del Martín Fierro.

Para los paraguayos, la guerra era una causa de defensa nacional: Todo el pueblo participaba activamente y, como Solano López, no se rendía ante ninguna situación. En cambio, los soldados argentinos, brasileros y uruguayos peleaban por dinero o por obligación. Esto llevó a los paraguayos a concretar verdaderas hazañas militares, como el triunfo de Curupaytí, en el que, contando con un armamento claramente inferior, tuvieron sólo 50 muertos frente a los 9 mil de los aliados, entre ellos Dominguito, el hijo de Domingo F. Sarmiento.

La guerra finalizó durante el gobierno de Sarmiento. Le costó a Argentina más de 500 millones de pesos, 50 mil muertos y benefició, en el plano interno, a grandes comerciantes y ganaderos. Además, el regreso de las tropas trajo a Buenos Aires, en 1871, una terrible epidemia de fiebre amarilla contraída por los soldados en la guerra. La peste dejó un saldo de 13 mil muertos e hizo emigrar a las familias oligárquicas hacia el norte de la ciudad, abandonando sus amplias casonas de la zona sur. Poco antes de comenzar la guerra, Mitre arengaba: “En veinticuatro horas en los cuarteles, en quince días en campaña, en tres meses en la Asunción”, este resultó ser un pronóstico demasiado optimista sobre la duración de la guerra, que finalizó en 1871.

Francisco Solano López fue fusilado, Paraguay quedó literalmente arrasado, con perdidas territoriales, la mayoría de su población caída en combate y la población masculina reducida en un gran porcentaje. Las secuelas pueden obsevarse hasta el día de hoy, por acción bélica, el hambre, estrés y pestes dejaron al Paraguay en ruinas. En lo económico, el ferrocarril nacional y las nacientes industrias fueron destruidos o intervenidos por las compañías británicas. Sumado a esto, Paraguay pasó a endeudarse por primera vez con empréstito de los bancos británicos. “El propio Conde D’Eu supervisó la destrucción pieza por pieza de la fundición de Ibicuy, que fue posteriormente incendiada e inundada. La producción agrícola fue puesta bajo su control a través de empresarios brasileños y fuerzas militares brasileñas, financiadas por éstos y por los inversionistas ingleses. Esta guerra condicionó en forma permanente el desarrollo ulterior de Paraguay y lo signó, hasta la actualidad, bajo la égida de Gran Bretaña y Estados Unidos”.


Recomendamos la lectura del libro “La Guerra del Paraguay y las Montoneras Argentinas” de José María Rosa. El mismo puede descargarse desde nuestra Biblioteca Digital

Contra Paraguay (2013) 75min. Argentina. Director: Federico Sosa

Sinopsis: En el siglo XIX aconteció un hecho poco conocido para la importancia que tuvo: la guerra más grande de Sudamérica, en la que hubo cuatro países involucrados ¿Cómo entender esta guerra de la que se sabe poco y nada? ¿Fue una guerra entre países? ¿Se aliaron la Argentina, Brasil y Uruguay en contra del Paraguay? ¿Por qué se la llama de tantas formas distintas? La guerra del Paraguay. La de la triple alianza. La guerra del 70. ¿Cómo nombrarla, cuando el hacerlo implica ya una toma de posición? Los resultados: medio millón de muertos y casi el exterminio de la población guaraní.

En venta en Capital Federal en Solo Cine
Horarios: 10 a 20 30 hs de Lunes a Sábado
Dirección: Rodríguez Peña 402 esq. Av. Corrientes
solocine1@gmail.com – Teléfono: 4375-0855

Por último, compartimos a continuación la serie documental Guerra Guasú, realizada TV Pública.

Cuatro capítulos de una hora de duración, que busca interrumpir largos años de silencio en la producción cultural argentina a propósito de la guerra más importante que vivió América Latina y que liquidó al Paraguay del siglo XIX, la experiencia política y social más igualitaria y celosa de su soberanía que quedaba en pie en la región.

Fuentes: Barrilete Cósmico, El Historiador y el libro y las películas mencionadas.

Vuelta de Obligado

“Esta contienda es, en mi opinión, de tanta trascendencia como la de nuestra emancipación de España.” Palabras del Gral. San Martín a Juan Manuel de Rosas

Conmemoramos la Batalla de la Vuelta de Obligado del 20 de noviembre de 1845, aquella heroica defensa de nuestra soberanía por parte del ejército de la Confederación Argentina a las órdenes del gran General Lucio Mansilla y el pueblo de San Pedro, frente a la flota imperialista anglo-francesa.

Sobre la Batalla de la Vuelta de Obligado recomendamos el siguiente video del Canal Encuentro:

La finalidad del imperialismo inglés y francés era imponer la libre navegación de los ríos internos del continente. Esta contradicción de “imposición de la ‘libertad’ por medio de la fuerza”, recuerda a las invasiones estadounidenses a Medio Oriente para apoderarse del petróleo, entre otros objetivos. Volviendo al siglo XIX, el liberalismo buscaba condenar a Latinoamérica a la dependencia económica eterna, la gesta patriótica de Obligado le puso freno.

Años más tarde, traidores como Urquiza y cipayos como Mitre se encargarían de realizar la tarea encomendada por Inglaterra y Francia. Créase o no, la historia mitrista presenta en las escuelas, incluso actualmente, a la libre navegación de los ríos como una victoria argentina y olvida deliberadamente enseñar acerca la batalla de la Vuelta de Obligado.

Muy por el contrario, don Arturo Jauretche en su obra “Manual de Zonceras Argentinas” (disponible en aquí), explica que la libre navegación de los ríos fue una derrota aplastante enseñada como una victoria:

“La libertad de los ríos nos había sido impuesta después de una larga lucha en la que intervinieron Francia, Inglaterra y el Imperio de los Braganzas. Y en lo que no se había podido imponer por las armas en Obligado, en Martín García, en Tonelero, por los imperios más poderosos de la tierra, fue concedido —como parte del precio por la ayuda extranjera— por los libertadores argentinos que aliados con el Brasil vencieron en el campo de Caseros y en los tratados subsiguientes.

Entonces me pregunté qué habrían hecho los norteamericanos si alguien les hubiera impuesto liberar el Mississipi. Y los ingleses de haberle ocurrido eso con el Támesis. O los alemanes en el caso con el Elba. O los franceses con el Ródano. Y ahora pienso en Egipto con el Nilo, y así, hasta no acabar.
Se me ocurre que hablarían de la pérdida del dominio de sus ríos y que lógicamente en lugar, como nosotros, de convertir en triunfo esa liberación y darse corte con ella, habríanse dolido de esa derrota y hecho bandera del deber patriótico de retomar su dominio.

Los mismos brasileños que tanto hicieron por la “libertad” de nuestros ríos, tienen una tesis distinta cuando se trata de los ríos de ellos, aún cuando esos ríos sean el acceso marítimo a otros países. En el caso del Amazonas, sostienen la tesis inversa a la que sostuvieron en el Plata y mantienen celosamente su dominio porque entienden que “su navegación es cosa que rige el que controla su cauce inferior”.

Y esto no significa obstaculizar la navegación de los que están en el curso superior. Pero se trata de conceder a los que están en el curso superior ventajas lógicas, convenidas, producto del acuerdo entre los ribereños, cosa muy distinta a la renuncia de la soberanía como en el caso de la proclamada libre navegación, “urbi et orbi”, que es la pérdida del dominio de cada uno en la parte que le corresponde. Con lo que se ve que la mentida “libertad” que significa nuestra pérdida no es siquiera la determinada por el común uso y vecindad, sino una disposición en beneficio de las banderas imperiales ultramarinas y en perjuicio de la formación de una propia creación náutica.

También para eso se impuso al Paraguay la libre navegación después de la guerra de la Triple Alianza, porque todo es un complemento del pensamiento de los Apóstoles de Manchester que Mitre ejecutaba como instrumento de la política de los Braganza, a su vez instrumento de otra política, pero sacando ventajas propias. (…)

La libre navegación de los ríos fue una derrota argentina que nos presentan… ¡como una victoria! Y encima nos enseñan a babearnos de satisfacción y darnos corte, como vencedores, allí, justamente donde fuimos derrotados. ¿Comprenderéis ahora por qué se oculta la Vuelta de Obligado donde, a pesar de la derrota, impusimos nuestra soberanía sobre los ríos?” – Arturo Jauretche

Lamentablemente, la Constitución liberal de 1853 y sus reformas asegurarían la libre navegación de los ríos al imperialismo. Como decía Raúl Scalabrini Ortiz “el que no lucha, se estanca”. En la Vuelta de Obligado los argentinos no nos estancamos, la lucha anti-imperialista continúa en la actualidad en todos los órdenes.

Reproducimos a continación un fragmento del discurso de John William Cooke en la sesión del 7 de septiembre de 1949 -Homenaje a Saldías- en la Cámara de Diputados:

“Creemos que nuestro presente y nuestro futuro argentinos se encuentran precisamente allí en el fondo de la historia argentina. Nosotros -a diferencia de los integrantes de la oligarquía-, no creemos que todo debe ser importado. Creemos que no deben ser importados los hombres, los capitales, las ideas y los dogmas; que las soluciones nacionales se encuentran en la tierra argentina; que la fuerza de superación de este país está en el hombre de la tierra, en nuestra clase desposeída, que fue despreciada siempre por la oligarquía.

En ambas posiciones -en la de la oligarquía y en la nuestra- hay coherencia, señor Presidente. La oligarquía -algunos de cuyos hombres fueron venales, otros a los cuales San Martín calificó de felones, y muchos de ellos que creyeron de buena fe que labraban el porvenir de la patria- constituyó una mentalidad conceptual y trató de influir en el país para que todas las generaciones futuras siguiesen pensando como ellos. Eran, en realidad -y esto se puede demostrar perfectamente-, instrumentos del imperialismo extranjero.

Inglaterra nos acechó desde que nosotros conseguimos nuestra independencia política en 1810. Canning lo declaró así en cartas memorables: “América española es libre, y si nosotros sentamos rectamente nuestros intereses, ella es inglesa”.

Muchos estadistas ingleses contemplaron las grandes posibilidades que estas nuevas tierras argentinas tenían para el comercio inglés; mientras con las colonias americanas establecían un sistema de férreo monopolio de comercio -que fue el que dio origen a la revolución de los Estados Unidos-, con nosotros proclamaban el libre cambio, porque aspiraban simplemente a una sustitución, reemplazando el virreinato español por su dominación económica. Por eso reconocieron nuestra independencia y por eso favorecieron la independencia de la América española convencidos de que ellos habrían de reemplazar la dominación española por un dominio más sutil. Lo consiguieron varias veces y varias veces fueron derrotados; esperemos que ahora lo sean para siempre.

En el aspecto conceptual la oligarquía intentó siempre emponzoñar la mentalidad argentina con una serie de falsos dogmas, que los llamados grandes de las historias -los fabricantes, además, de la historia “oficial”- han venido repitiendo a través de los tiempos. Nos hablaron de capital extranjero “civilizado y progresista”, de la incapacidad nativa para la industria y para la conducción de empresas, de la necesidad de que el Estado no tuviese injerencia en las cuestiones económicas; y al mismo tiempo, al que luchó contra la oligarquía o contra los intereses que ella directa o indirectamente representaba, se lo calificó de “tirano”, de “sanguinario”, de “antiprogresista”, de “bárbaro”.

Lo mismo se hace ahora con nosotros, con los hombres que queremos reaccionar contra esa concepción falsa que sigue impresionando a los hombres, que estamos seguros, creen en la independencia económica y en la absoluta soberanía argentina.

Los dos términos del silogismo de la oligarquía son perfectamente coherentes: por un lado los dogmas históricos; por el otro los dogmas económicos; detrás de ellos el imperialismo.

Nuestra posición es inversa: creemos que solamente se puede obtener la liberación económica nacional a través de la destrucción de esos dogmas históricos falsamente fabricados. Y contra nosotros emplean los mismos recursos: se nos tilda de totalitarios, se dice que somos antidemocráticos. Seríamos totalitarios y antidemocráticos si nosotros, creyendo en la barbarie y en la tiranía de algunos hombres, siguiésemos elogiándolos; pero nos proponemos demostrar -y lo hemos conseguido si se estudia el problema objetivamente- dónde estaba la verdadera barbarie, dónde estaban las fuerzas del país y dónde los enemigos de la nacionalidad.

Todo esto es una trama coherente, y las dos posiciones, la de la oligarquía y la posición popular, están perfectamente delineadas. Nuestra postura es la más democrática, porque reivindicamos lo popular contra las fórmulas importadas del extranjero, porque reivindicamos a los hombres que fueron representación de la masa argentina contra los hombres que sólo fueron representantes de pequeños intereses del círculo; porque vamos al elogio de los caudillos que son representación del sentir nacional, en contra de la oligarquía de todos los tiempos, que solamente es la representación de sus propios intereses o de los intereses extranjeros, cubierto todo ello con el manto de los dogmas históricos y de los dogmas “democráticos” y “civilizadores”.

Afrontamos, señor Presidente, esta posición porque creemos que no es destructiva sino constructiva; no somos un grupo de perversos a la búsqueda de estatuas para tirarlas al suelo; no somos un grupo de hombres escudriñando el pasado argentino para arrojar lodo entre las figuras ya consagradas en el bronce. Repito que la verdadera clave de la historia argentina está, precisamente, en el conocimiento de nuestro pasado histórico, aunque lamentemos tener que herir a algún hombre público, a algún hombre a quien otras generaciones han rendido su tributo, creemos que únicamente destruyendo esa historia maliciosamente falseada, esa concepción completamente incoherente con la realidad nacional, podremos encarar el problema.”

Fuente: Acción Parlamentaria. Tomo I. Obras Completas de John William Cooke – Compilador: Eduardo L. Duhalde

Fb Cuadernos de FORJA 6 y 7 Historia del Ferrocarril Central Cordoba - Scalabrini Ortiz

RAÚL SCALABRINI ORTIZ SOBRE LOS CAPITALES INGLESES

“El capital no es más que energía humana acumulada y dirigida. Los capitales británicos son el resultado de la capitalización a favor de Gran Bretaña de la energía y laboriosidad de los ciudadanos argentinos y de la riqueza natural del suelo que habitan. Los únicos capitales que los ingleses invirtieron en nuestro país fueron los sobornos.” *en “Ferrocarriles, factor primordial de la independencia nacional”, Conferencia en el Centro de Estudiantes de Inegiería de la Universidad de La Plata, 16/6/1937

CUADERNOS DE FORJA N°6 y 7: Historia del Ferrocarril Central Córdoba. Scalabrini Ortiz – Noviembre 1938

Desde La Baldrich, continuamos difundiendo el Pensamiento Nacional. En este caso compartimos lo prometido, la “Historia del Ferrocarril Central Córdoba” de quien desenmascaró al capitalismo británico en nuestra Patria, Raúl Scalabrini Ortiz.

De esta manera prensentaba esta obra la redacción forjista:

“Con el presente cuaderno doble, F.O.R.J.A. continúa su ardua tarea de ilustrar a la opinión pública sobre la índole de los problemas que atañen a la esencia de la nacionalidad.
La entrega de las líneas ferroviarias del Estado Argentino, bajo la apariencia de adquisición del Ferrocarril Central Córdoba, motivo de una conferencia-denuncia pronunciada en el salón de actos de F.O.R.J.A. por Raúl Scalabrini Ortiz, que pudo parecer una interpretación exagerada y parcial, adquiere en el presente trabajo, en que la historia del Ferrocarril Central Córdoba se expone a base de informaciones oficiales, un orden lógico y un fundamento aplastante.
Todos los capitales ferroviarios “invertidos” por Gran Bretaña en nuestro país tienen un origen y un desarrollo idéntico al que aquí se describe. O dicho de otra manera más precisa: el eslabonamiento de nuestra sumisión ha sido elaborado a través de los
años con procedimientos en un todo análogos a los que aquí se detallan. La reverencia al “capital extranjero” no es más que una manifestación visible del sometimiento a que ha sido llevado un pueblo inteligente y valeroso como el argentino.”

El presente cuaderno doble de Scalabrini Ortiz se encuentra disponible para descargar en la Biblioteca Digital de La Baldrich.

La “Historia del Ferrocarril Central Córdoba” posteriormente fue incluido en el libro “Historia de los Ferrocarriles Argentinos”, también de Don Raúl, que a su vez está disponible en nuestra Biblioteca Digital.

Además pueden ser descargados los cuadernos anteriores de FORJA (Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina):

Cuaderno N°1. Política británica en el Río de la Plata. Raúl Scalabrini Ortiz (edición posterior)
Cuaderno N°2. El pensamiento escrito de Yrigoyen. Gabriel del Mazo. Julio 1936
Cuaderno N°3. La coordinación de los transportes. Amable Gutiérrez Diez. Octubre 1936
Cuaderno N°4. Petróleo e imperialismo. Raúl Scalabrini Ortiz y Luis Dellepiane. Septiembre 1938

Próximamente:
Cuaderno N°8. La historia del primer empréstito argentino. Raúl Scalabrini Ortiz. Julio 1939
Cuaderno N°9. Conducta argentina ante la crisis de Europa. Luis Dellepiane. Octubre 1939
Cuaderno N°10, 11 y 12. A los pueblos de la República y de América. Noviembre 1939
Cuaderno N°13. El escándalo eléctrico y la investigación de la cámara de diputados. Jorge del Río. Febrero 1942

Carta de San Martín a Juan Manuel de Rosas, 10 de julio de 1839.

Carta de San Martín a Juan Manuel de Rosas, 10 de julio de 1839.

Citado en Acción Parlamentaria. Tomo I. Obras Completas. Página 261 – John William Cooke

Cooke sobre la política francoinglesa de libre navegación de nuestros ríos durante el gobierno de Rosas. Paralelismo con la ‘libertad ferroviaria’:

“Durante esos trece años [de gobierno de Juan Manuel de Rosas], los móviles de la política inglesa y francesa, por encima de todos los eufemismos diplomáticos, fueron claros y concretos: conseguir la libre navegación de nuestros ríos y substraerlos, por consiguiente, de la exclusiva navegación argentina.
Y el país supo defender su soberanía sin recurrir a alianzas extranjeras, sin comprometer el patrimonio nacional, sin enajenar el porvenir mediante compromisos con fuerzas foráneas. Ni el bloqueo, ni el hombre, ni la carencia de fondos, ni las llamadas «campañas libertadoras», destinadas al más absoluto fracaso, doblegaron el patriotismo y la energía de la nación, en defensa de su independencia. Ni tampoco la traición de aquellos de quienes San Martín dirá: «lo que no puedo concebir es que haya americanos que por un indigno espíritu de partido se unan al extranjero para humillar su patria y reducirla a una condición peor que la que sufríamos en tiempos de la dominación española; una tal felonía ni el sepulcro la puede hacer desaparecer«.
Sobre la verdadera intención de la intervención francoinglesa en el Río de la Plata, ya no puede caber ninguna duda. Fue una típica expedición colonial, cuyo plan inicial consistía en imponer a la fuerza la libre navegación de nuestros ríos, es decir, sin equívocos, el dominio de nuestras vías fluviales por las dos potencias europeas aliadas, lo que finalmente equivaldría al dominio de todo el antiguo Virreinato del Río de la Plata.
Es que, en efecto, solo una política de entrega o si se quiere una política paradójicamente carente de política, puede concebir dentro de la geografía argentina, la libertad de sus ríos interiores. Una política que preceptúa tal principio, solo puede imponerse cuando las clases dirigentes están dispuestas a entregarlo todo sin preocuparse, en absoluto, de la soberanía nacional.
Para las generaciones actuales, ese concepto es absurdo, considerado racionalmente. Y, políticamente hablando, es incalificable. Pero en realidad, es el mismo principio que ha regido, desde sus orígenes en la cuestión de los ferrocarriles en nuestro país. La libertad de los ríos es, paralelamente, la libertad de los ferrocarriles. Es, en resumen, la entrega de la libertad del tráfico a las fuerzas foráneas, al margen del Estado, de nuestra soberanía y de la iniciativa nacional.” [John William Cooke en Acción Parlamentaria. Tomo I. Obras Completas. Eduardo Luis Duhalde compilador. Páginas 261-262]

Lamentablemente, luego de la derrota de Rosas en la batalla de Caseros, a través los decretos de libre navegación del traidor Urquiza (28 de agosto y 3 de octubre de 1852) y una cláusula de la Constitución de 1853, se liberaron los ríos a la libre navegación internacional.

malvinasargentinas

En este 2 de abril, a 33 años del inicio del Conflicto del Atlántico Sur, queremos honrar a quienes lucharon y a quienes dieron la vida defendiendo una parte irrescindible de nuestro suelo y mar.

También subrayamos que no estamos solos en la Causa Malvinas, América Latina y el Caribe respaldan firmemente nuestros legítimos derechos sobre las Islas Malvinas y los espacios marítimos circundantes. Es un reclamo nacional, popular y de todos los compatriotas latinoamericanos, contra aquellos piratas ingleses que usurpan nuestro territorio desde 1833, año en el que se inició el largo período en que el imperialismo británico y, a partir de 1949, la OTAN mantienen un enclave estrategico amenazando a la América Latina y se hacen del control de una zona crucial para el tráfico marítimo interoceánico que no utilice el canal de Panamá.

1982 – CONFLICTO DEL ATLÁNTICO SUR

A pesar de la desidia y la comodidad con que se manejaron los altos mandos de nuestro país, así como de las condiciones en las cuales se fue a la guerra, las fallas en la organización que hacían faltar insumos básicos y demás condiciones adversas, es sumamente importante destacar el heroico papel de nuestros combatientes, que provocaron el mayor despliegue militar británico desde la Segunda Guerra Mundial, apoyado por otras potencias.

Entre tantas cosas que se podrían destacar, son hechos más que remarcables la inutilización del 40% de la “Task Force” (Fuerza de Tareas conformada por 200 embarcaciones), merito de la Aviación Naval y la Fuerza Aérea en misiones muchas veces suicidas. Para destacar también el papel de los técnicos e ingenieros, así como del ingenio argentino, se puede citar el caso del ITB (Instalación de Tiro Berreta). Ante la falta de misiles y el enorme riesgo que implicaba para la Flota de Mar dejar los puertos, debido a la acción submarina enemiga, técnicos e ingenieros argentinos se las ingeniaron para construir una lanzadera terrestre de misiles exocet navales, prescindiendo del sistema de guiado que se proporciona desde el barco y haciendo los cálculos de posición de manera manual, en base a lecturas de radar. Este novedoso invento, una vez capturado por los británicos, daría origen a modernos sistemas de defensa, instalados hoy en lugares como Gibraltar.

También, en plena Guerra de Malvinas, el submarino nuclear “Conqueror” disparaba 3 torpedos hacia blancos argentinos por fuera de la “Zona de Exclusión Total” determinada por el propio gobierno británico, provocando así el hundimiento del Crucero ARA General Belgrano y con ello la muerte de 323 personas. El hundimiento fue considerado como violatorio de la norma de derecho internacional de no realizar daños, sufrimientos, ni matanzas que sean innecesarias, ya que se buscó su hundimiento cuando su sola inutilización hubiese alcanzado para que dejase de representar una amenaza.

Sin embargo, al momento del ataque el ARA General Belgrano (con una capacidad de tiro de entre 20 y 30 km.) no solo se encontraba por fuera de la Zona de Exclusión, sino que además se hallaba a una distancia de más de 400 millas de la mayor parte de las fuerzas inglesas y a más de 250 millas de las más cercanas, con rumbo a la Isla de los Estados, sin representar una amenaza para las fuerzas británicas.

ALGUNOS PORQUÉS DE LA OCUPACIÓN IMPERIAL BRITÁNICA DESDE 1833 Y EN LA ACTUALIDAD

Desde nuestra independencia de España, los argentinos en condición de herederos de los territorios australes y los espacios marítimos circundantes que habían pertenecido a la ‘metrópoli’, ejercimos nuestros derechos hasta que el 3 de enero de 1833 ocupó las Islas. Este episodio de usurpación ilegítima generó la gesta del Gaucho Rivero y otros patriotas, que lograron derrocar a las autoridades británicas, confinaron a los prisioneros en un islote y quedaron a la espera de una ayuda que nunca llegó…

disriograndeLas autoridades y los pobladores argentinos de las Islas fueron expulsados por el Reino Unido mediante el uso de la fuerza. A partir de la ocupación, las ilegítimas autoridades británicas procedieron a ejercer un férreo control migratorio con el fin de configurar una población a medida de sus pretensiones coloniales.

Resulta relevante, como Gran Bretaña fue estableciéndose militarmente muy cerca al continente americano, al punto de constituir hoy en las Islas una base militar de gran importancia geoestratégica para el Reino Unido y, el asesino mundial, la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte).

Asimismo debemos resaltar la cuestión de los recursos, fundamental en las pretensiones británicas, dado que el archipiélago malvinenese y los espacios marítimos circundantes son muy ricos en recursos pesqueros y minerales, principalmente hidrocarburíferos. Tal es así que en la actualidad empresas británicas han comenzado a realizar movimientos ligados a la actividad petrolera. tensionPetroleoMalvinasLas siguientes empresas, entre otras, participan de estas actividades, Desire Petroleum, Borders & Southern Petroleum, Falkland Oil and Gas, de las cuales la 8va petrolera del mundo, la British Petroleum es accionista y se destaca en importancia la Desire Petroleum de la cual el Banco Barclays también es partícipe accionario. Por su acción ilegal y de acuerdo a la ley argentina 26.659 fueron sancionadas por el Poder Ejecutivo Nacional, mediante inhabilitación para trabajar en la plataforma continental argentina, a las empresas subsidiarias anteriormente mencionadas. Resta iniciar duras acciones contra las empresas piratas presentes en la plataforma continental que están ligadas en términos de conformación accionaria con las que codician el petróleo de nuestras Malvinas Argentinas.

En cuanto a los recursos pesqueros, para darnos una idea general de la magnitud de esta actividad en la cuenca de Malvinas, unos 116 buques extraen diariamente unas 50 toneladas de calamar que le reportan a las empresas unos u$s 160.000 por buque, por día. Además, la pesca reporta u$s 32 millones al año solamente en concepto de licencias. Imagen nocturna mar argentino Malvinas Pesca IlegalSiguiendo con la explotación del calamar, ésta le da a los habitantes de las Malvinas un PBI per capita de alrededor de u$s 60.000 al año, uno de los más altos del mundo. La pesca ilegal se realiza en la cuenca de Malvinas y en aguas jurisdiccionales argentinas del Atlántico Sur más próximas al continente, todo esto con licencias otorgadas por las autoridades británicas a compañías pesqueras operando con barcos de España, Irlanda, Corea del Sur, China y Japón, entre otras banderas.

Nadie puede defender lo que no sabe que le pertenece, y hoy, más que nunca, proclamamos que las Malvinas, Sandwich, Georgias del Sur, el sector antártico comprendido entre los meridianos 74° O y 25° O, el paralelo 60° S y el Polo Sur, así como las aguas circundantes SON ARGENTINAS Y LATINOAMERICANAS!

Cuaderno N°4 de FORJA por Scalabrini Ortiz y Dellepiane:

Cuaderno N°4 de FORJA por Scalabrini Ortiz y Dellepiane:

Difundimos desde La Baldrich, citando a FORJA:

“este cuarto número de nuestra publicación, ofreciendo las páginas en que Raúl Scalabrini Ortiz y Luis Dellepiane, tratan uno de los problemas vitales de nuestra América: la defensa del petróleo. Continúa así “CUADERNOS DE F.O.R.J.A.”, cumpliendo el deber· argentino de denunciar la colonización capitalista que se opera en nuestras tierras, y de esclarecer la conciencia pública para movilizar la capacidad de reacción nativa en el sentido de la emancipación y la justicia social.”

En la primera parte de este cuaderno N°4, Raúl Scalabrini Ortiz repasa la historia del petróleo en Argentina y en el mundo manchada por la penetración imperialista británica y yanqui. Scalabrini analiza detalladamente la acción emancipadora de la Y.P.F. que, con el Gral. Mosconi en su dirección general y el Gral. Baldrich administrando los yacimientos de Comodoro Rivadavia, gestiona magníficamente la empresa estatal y logra en 1929 romper los trusts extranjeros en beneficio del Pueblo argentino. Tras la aprobación en la cámara de diputados en 1927 de una ley que nacionaliza el subsuelo, la explotación y comercialización de toda clase de hidrocarburos, su largo bloqueo en el senado y las inminentes elecciones legislativas de 1930 que llevarían a su sanción, sucede el golpe con olor a petróleo: al respecto, don Raúl comenta “El 9 de septiembre de 1930, Irigoyen fué derrocado por una revolución. Todos supimos, quizá demasiado rápido, que esa revolución fué animada por los intereses de la Standard Oil.” (Leer “Un golpe con olor a petróleo”). En las siguientes páginas, se describe la situación favorable a las petroleras extranjeras y, en consecuencia, en detrimento de Y.P.F., que consistía en una amenaza para la soberanía argentina sobre sus recursos naturales.

En la segunda parte, Luis Dellepiane explica el proceso petrolero mejicano, que fue completado con la expropiación petrolera del año 1938. Este gran acontecimiento emancipador fue el resultado de la ejecución de la Ley de Expropiación de 1936 y del Artículo 27 de la Constitución Mexicana a las compañías que explotaban estos recursos hidrocarburíferos (entre otras, las subsidiarias de la Royal Dutch Shell y la Standard Oil), a través del decreto anunciado el 18 de marzo de 1938, por el gobierno revolucionario del presidente Lázaro Cárdenas. La publicación de este cuaderno forjista aparece seis meses después de dicho acto ejemplar en beneficio del hermano Pueblo mejicano tras años de lucha contra el yugo de los imperialismos y sus oligarquías nativas.

El Cuaderno N°4 de FORJA: “Petróleo e imperialismo” de Scalabrini Ortiz y Dellepiane de septiembre de 1938 está disponible en nuestra Biblioteca Digital

“Nuevas ediciones, aparecerán en lo sucesivo. Dentro del movimiento de F.O.R.J.A., es de importancia fundamental una publicación periódica de esta naturaleza, que denuncie la condición colonial a que Argentina y América están sometidas. La reacción del pueblo, se producirá en la medida en que se conozca el retroceso de desintegración y absorción realizado por el capitalismo imperia1ista.” FORJA – 1938

El Cuaderno de FORJA N°1 “Política británica en el Río de la Plata” de Raúl Scalabrini Ortiz, el Cuaderno N°2 “El pensamiento escrito de Yrigoyen” de Gabriel del Mazo y el Cuaderno N°3 “La coordinación de los transportes” de Amable Gutiérrez Diez también se encuentran disponibles para descargar en nuestra Biblioteca Digital.

scalabrini forja pdf política británica para descargar

“El imperialismo económico encontró aquí campo franco. Bajo su perniciosa influencia estamos en un marasmo que puede ser letal. Todo lo que nos rodea es falso o irreal. Es falsa la historia que nos enseñaron. Falsas las creencias económicas con que nos imbuyeron. Falsas las perspectivas mundiales que nos presentan y las disyuntivas políticas que nos ofrecen. Irreales las libertades que los textos aseguran.” Scalabrini Ortiz

Desde La Baldrich, en la tarea emprendida de la difusión del Pensamiento Nacional, ponemos a disposición de la militancia nacional los Cuadernos de FORJA.

En esta primera entrega, presentamos el Cuaderno N°1 escrito en 1936 por Scalabrini Ortiz. En el mismo, don Raúl desenmascara al imperialismo británico que sometía a nuestro país a la miserable condición colonial, impidiendo los destinos de grandeza de nuestra Patria industrial que sobrevendrían al 17 de octubre de 1945.

En palabras de su autor, “este libro que describe el estado del país al comienzo de la segunda guerra europea es punto de apoyo para el conocimiento y el sentimiento nacional, en la lucha que se avecina y en la que indudablemente venceremos, porque la Argentina tiene un destino trascendente y la juventud es el instrumento de ese destino.”

En la Biblioteca Digital de La Baldrich puede descargarse libremente el Cuaderno de FORJA N°1: “Política británica en el Río de la Plata”

¡Atención compatriotas! En los próximos días relanzaremos en calidad optimizada, el Cuaderno de FORJA N°2: “El pensamiento escrito de Yrigoyen” escrito por Gabriel del Mazo. Y en los días posteriores le seguirán los subsiguientes cuadernos.
[Ya disponibles en nuestra Biblioteca Digital]


Compartimos el prólogo de Scalabrini Ortiz a su libro “Política Británica en el Río de la Plata”:

“La economía es un método de auscultación de los pueblos. Ella nos da palabras específicas, experiencias anteriores resumidas, normas de orientación y procedimientos para palpar los órganos de esa entidad viva que se llama sociedad humana. En puridad, la economía se refiere exclusivamente a las cosas materiales de la vida: pesa y mide la producción de alimentos y de materia prima, tasa las posibilidades adquisitivas, coteja los niveles de vida y la capacidad productiva, enumera y determina los cauces de los intercambios y, en momentos de fatuidad, pretende pronosticar las alternativas futuras de la actividad humana. Pero la economía bien entendida es algo más. En sus síntesis numéricas laten, perfectamente presentes, las influencias más sutiles: las confluentes étnicas, las configuraciones geográficas, las variaciones climatéricas, las características psicológicas y hasta esa casi inasible pulsación que los pueblos tienen en su
esperanza cuando menos.
El alma de los pueblos brota de entre sus materialidades, así como el espíritu del hombre se enciende entre las inmundicias de sus vísceras. No hay posibilidad de un espíritu humano incorpóreo. Tampoco hay posibilidad de un espíritu nacional en una colectividad de hombres cuyos lazos económicos no están trenzados en un destino común. Todo hombre humano es el punto final de un fragmento de historia que termina en él, pero es al mismo tiempo una molécula inseparable del organismo económico de que forma parte. Y así enfocada, la economía se confunde con la realidad misma. (…)
Los revolucionarios de 1810, por ejemplo, con exclusión de Mariano Moreno, adoptaron sin análisis las doctrinas corrientes en Europa y se adscribieron a un libre cambio suicida. No percibieron siquiera, esta idea tan simple: si España, que era una nación poderosa, recurrió a medidas restrictivas para mantener el dominio comercial del continente, ¿cómo se defenderían de los riesgos de la excesiva libertad comercial estas inermes y balbuceantes repúblicas sudamericanas? Pero el manchesterismo estaba en auge y a su adopción ciega se le sacrificó todas las industrias locales.
América no estaba aislada. Al contrario. Fuerzas terriblemente pujantes, astutas y codiciosas nos rodeaban. Ellas sabían amenazar y tentar, intimidar y sobornar, simultáneamente. El imperialismo económico encontró aquí campo franco. Bajo su perniciosa influencia estamos en un marasmo que puede ser letal. Todo lo que nos rodea es falso o irreal. Es la historia que nos enseñaron. Falsas las creencias económicas con que nos imbuyeron. Falsas las perspectivas mundiales que nos presentan
y las disyuntivas políticas que nos ofrecen. Irreales las libertades que los textos aseguran. Este libro no es más que un ejemplo de algunas de esas falsías.
Volver a la realidad es el imperativo inexcusable. Para ello es preciso exigirse una virginidad mental a toda costa y una resolución inquebrantable de querer saber exactamente cómo somos. Bajo espejismos tentadores y frases que acarician nuestra vanidad para adormecernos, se oculta la penosa realidad americana. Ella es a veces dolorosa, pero es el único cimiento incorruptible en que pueden fundarse pensamientos sólidos y esperanzas capaces de resistir a las más enervantes tentaciones. (…)
Todo lo material, todo lo venal, trasmisible o reproductivo es extranjero o está sometido a la hegemonía financiera extranjera. Extranjeros son los medios de transportes y de movilidad. Extranjeras las organizaciones de comercialización y de industrialización de los productos del país. Extranjeros los productores de energía, las usinas de luz y gas. Bajo el dominio extranjero están los medios internos de cambio, la distribución del crédito, el régimen bancario. Extranjero es una gran parte del capital hipotecario y extranjeros son en increíble proporción los accionistas de las sociedades anónimas. (…)
No es un impulso moral el que anima estas palabras. Es un impulso político. Cuando los Estados Unidos de Norte América se erigieron en nación independiente, Inglaterra, vencida, parecía hundirse en la categoría oscura de una nación de segundo orden, y fue la energía ejemplar de William Pitt la salvadora de su prestigio y de su temple. Deda Pite «Examinemos lo que aún nos queda con un coraje viril y resoluto. Los quebrantos de los individuos y de los reinos quedan reparados en más de la mitad cuando se los enfrenta abiertamente y se los estudia con decidida verdad». Esa es la norma de este libro.”
RAÚL SCALABRINI ORTIZ

¡Fuera Shell!

¡Fuera Shell!

Desde esta agrupación queremos denunciar a esta empresa que siempre actuó en contra de los intereses no solo argentinos, sino de nuestros hermanos latinoamericanos.

Algunos casos:

Ya en los años 20, la Royal Dutch Shell (al servicio de la Corona Británica) había conformado un oligopolio junto a la representante local de la Standard Oil Company (Estados Unidos) para obtener jugosos dividendos de nuestro suelo a costa de altísimos precios a la población, castigando a los habitantes de las zonas mas alejadas con tarifas casi imposibles de pagar, afectando así al desarrollo de estas regiones.

Esta situación fue enfrentada con éxito por el Presidente Yrigoyen y los Grales. Mosconi y Baldrich, quienes lograron el desarrollo de una industria petrolera nacional y estatal que logró romper con estos trusts que condicionaban a la Argentina, expandiendo luego esta doctrina hacia el resto de la América Latina, alcanzándose de esta manera no solo el abastecimiento directo de mas del 33% del mercado interno, sino también la creación de otras petroleras estatales latinoamericanas como Petrobras en Brasil, YPFB en Bolivia, Pemex en Mexico AMCAP en Uruguay, etc.

Al poco tiempo de estos logros, el Presidente Yrigoyen intenta la nacionalización total del petroleo argentino, ante lo cual estas empresas gestan el golpe de estado en su contra del año 1930, días después de la aprobación en la Cámara de diputados de dicho proyecto.

Cómplices de la década infame, generadores junto a la Standard Oil de la guerra fratricida entre Bolivia y Paraguay, anunciada años ante por el Gral. Baldrich, esta empresa operó, opera y operará siempre a favor de los intereses de sus dueños.

Es por esto que desde nuestra posición, apoyaremos cualquier medida tendiente a la NACIONALIZACIÓN de la misma, en cumplimiento del Art. 40 de la Constitución Nacional de 1949 para no solo devolverle al pueblo los beneficios de las riquezas que le pertenecen, sino también para no seguir financiando con la riqueza de nuestro suelo a una empresa que responde directamente a los usurpadores de nuestras Islas del Atlántico Sur, que ahora pretenden extender sus derechos hasta nuestro Territorio Antártico Argentino en un acto que el Gral. Perón describió de esta manera:

Embajador Británico: ¿Cómo van a arreglar ustedes este asunto de la Antártida?’

Perón le contestó: `¿Qué derecho tienen ustedes a la Antártida?’

Embajador Británico: `La Antártida es una prolongación de las Islas Malvinas.’

Perón: `Sí. Eso me recuerda a un tipo que me robó un perro y al día siguiente vino a buscar el collar.

Logo Foro Naval Argentino
Ante el proyecto privatista de la Mesa de Enlace Naval, compartimos los comunicados del Foro Naval Argentino en defensa de los proyectos para la liberación de la patria:

El Comunicado N° 1 se puede leer aquí

Comunicado N° 2 del Foro Naval Argentino

En la Argentina del siglo XXI, oscuros personajes de la década del ’90 se reciclan infames operando para su beneficio individual y contra la Industria Naval, la Nación y el Pueblo Argentino. Su fe en la crematística y su despojo por lo público y lo nacional, los encuentra deprimidos en su propia actividad y haciendo de tapones del desarrollo nacional: con astilleros cerrados y prósperos burgueses nacionales en las cámaras empresarias, sindicalistas empresarios de gremios fantasmas, funcionarios del Ministerio de Defensa con negocios privados, menemistas, cipayos, oportunistas, forros y alcahuetes variopintos, que se integran verticalmente desde la Honorable Cámara de Diputados de la Nación hasta algún laburante confundido del Astillero Río Santiago. Cada uno con la grasa que pudo conseguir.

El destino de nuestra Industria Naval Nacional está ligado a nuestra extensión territorial marítima (6.500.000 km2 de mar, 63% del territorio nacional) y el ejercicio de la soberanía en el Atlántico Sur. Por ello se expresa como conflicto tapado, sordo, oculto al debate político, donde las multinacionales y sus embajadas imperialistas controlan la navegación del “caladero del mundo” y las exportaciones del “granero del mundo”. El 92% de lo que se produce en la Argentina se exporta y se hace por flete marítimo. Esos fletes en manos de las multinacionales del transporte y los granos constituyen per se, el estatuto legal del coloniaje en el comercio exterior, manteniendo a nuestro país subordinado a la división internacional del trabajo como productores de alimentos y materias primas y pagando por año, más de 6.500 millones de dólares en concepto de fletes marítimos. Desde el decreto 1772 de Menem-Cavallo de 1990, que destruyó la bandera nacional, durante 23 años, las multinacionales vienen facturando los fletes de nuestro comercio exterior sin construir un solo buque en el país. La Argentina necesita reconstruir, en sus astilleros, la flota mercante de bandera nacional. Para ello queremos gravar el flete marítimo (que es el eslabón capital intensivo, el que factura pero no da laburo); para reactivar la construcción de buques nacionales (que es la actividad productiva que da trabajo y consumo dentro de nuestra comunidad).

El Consenso de Washington diseño la política de privatizaciones en América Latina, despojando a nuestros pueblos de las Empresas del Estado con las cuales se garantizaba la producción, el servicio universal y la regulación de los mercados, con el Estado Empresario como actor principal de la actividad económica. Es hora de volver al Modelo Argentino de Desarrollo con sus Empresas del Estado y el pleno empleo, que estos privados nunca van a perseguir.

Dada la magnitud del conflicto, es necesario reconocer quienes son los actuales impulsores de las políticas que destruyeron en el pasado la Flota Mercante, ELMA y la Industria Naval Argentina.
Adjuntamos documento: Mesa de Enlace Naval 2do Informe. 27 Nov 2013. Foro Naval Argentino.

Sebastián Villar – Secretario General

Verónica Lomberg – Vice Presidenta

Martín Ayerbe – Presidente

Mesa de Enlace Naval. 2do Informe. 25 Nov 2013. Foro Naval Argentino.

No se entienden los objetivos de la Mesa de Enlace Naval sin recordar la trayectoria de sus personajes e instituciones… si se los cree recién nacidos, también serían inimputables… Pero eso no sería ni justo ni verdadero.

La Mesa de Enlace Naval es un ariete al servicio de las multinacionales, no de los trabajadores o el país. Sus planteos y acción política están en línea con el FMI (Fondo Monetario Internacional), el Club de París, la OMC (Organización Mundial de Comercio), el Consenso de Washington, la embajada yankee, la inglesa…

Antes de Menem, la Argentina tenía abiertos los Astilleros Domecq García (hoy Almirante Storni), Astilleros Sanym, Astilleros Astarsa, Astilleros Alianza, Astilleros Príncipe-Menghi-Penco, Astilleros Mestrina, Astilleros Corrientes, Astilleros Río Santiago, todos capaces de construir buques de gran porte, y otros más chicos (Astilleros Forte, Astilleros Contessi) dedicados a remolcadores, pesqueros, y embarcaciones menores. Pues bien, todos los grandes, con excepción del Astillero Río Santiago, cerraron sus puertas en la década infame sin que la FINA organizara siquiera una protesta… pero Horacio Martínez, su presidente, se hizo funcionario menemista. El único grande sobreviviente, Río Santiago, fue también el único que no pertenecía a la FINA (¡a Dios gracias!)… Así se explica que la FINA esté hoy más preocupada por legitimar el charteo a casco desnudo de buques de bandera extranjera que por la construcción de una flota argentina en astilleros argentinos.

Otro sello de goma es el SAON de Cayo Ayala, privatista que entregó a sus afiliados sin luchar… pero no dudó en disputar, en la calle y a los tiros, la representación de los trabajadores de Sanym cuando estos reabrieron el astillero como empresa recuperada… Combatividad entre pobres que no tuvo contra los ricos que lo cerraron.

Y lo mismo el caballo Suarez, guardaespaldas de Vicente Gargiulo en años de Germán Abdala, que tomó el SOMU a punta de pistola para auto elegirse secretario general cuando se le murió el jefe… fraude que lo legitima hoy para ser miembro de la burguesía nacional (representando al sindicalismo empresario de Maruba) y polea de transmisión de las directivas de la ITF (International Transport Federation), con sede en Londres. Tarea que comparte, entre otros, con Hugo Moyano (Camioneros) y Juan Carlos Smith (Dragado y Balizamiento).

E igual la Tandanor de Mario Fadel, que hizo del taller de reparaciones más grande de Argentina una fachada estatal de negocios privados, replicando el modelo de la Enarsa de Julio De Vido. Con mucha prensa a favor, reprivatiza a Tandanor todos los días, tercerizando los trabajos en los talleres de la ribera del Riachuelo (ejemplo de flexibilización laboral) y en SPI (Servicios Portuarios Integrados), su equivalente marplatense, propiedad del… ing. Tettamanti… Por calidad industrial y administrativa ver rompehielos Almirante Irizar.

Esta escueta caracterización (que podría extenderse, pero nos apartaría de lo central), hace falta para entender el engañoso engendro de Horacio Tettamanti-Gastón Harispe, ya que sus títulos prometen una cosa y el contenido es todo lo contrario. El Pueblo puede ser engañado por traidores institucionales como la FINA, SAON, SOMU, Tandanor, etc. que están hoy al servicio del transporte extranjero, porque no sabe que todos los años Argentina paga U$ 3.500 millones que debería facturar una flota nacional. Esto es, la Reserva de Cargas que nuestras leyes atienden específicamente y que el engendro cede al capital extranjero: en versión pro-imperialista del “cinco por uno, no va a quedar ninguno”, autoriza hasta 5 buques extranjeros alquilados por uno argentino en reparación y otro navegando (art. 22-23 del engendro)… A confesión de parte, relevo de pruebas.

Pero el contraste más violento entre nuestras leyes y esta basura imperial tal vez sea la constitución de la caja: mientras el FODINN establece un 2% del bruto facturado en fletes por el comercio exterior, la basura quita 0,125% del Presupuesto Nacional, que se constituye con los aportes del Pueblo Argentino. Es decir, mientras los trabajadores del Astillero gravan a las multinacionales del transporte para fabricar en el país, la Mesa de Enlace Naval grava al Pueblo Argentino para alquilar a casco desnudo buques de bandera extranjera… dándoles, de yapa, tratamiento de bandera nacional y desgravándolos impositivamente. Asqueroso, brutal, mortalmente claro.

De lo expuesto surgen las siguientes necesidades:

1ro.- Habida cuenta que la Mesa de Enlace Naval arrastró y confundió a compañeros del Astillero como Lalo Vallejos, Pumba López Luján, Pancho Banegas y Mario Segura, solicitar que, desde ATE, se expidan públicamente a favor del FODINN y Transporte por Agua con Reserva de Cargas.

2do.- Unir fuerzas patrióticas y honestas por nuestras leyes, contra otros Tettamanti-Harispe… como el dip. nac. Tato Brown, que se arroga la autoría y adultera nuestros proyectos a favor de las multinacionales del transporte, vaciándolos de su contenido y traicionándonos con medias verdades (que son la peor mentira, pues le dan verosimilitud).

El futuro ya llegó. Y es ahora… mañana puede ser tarde.

Comunicado N° 3 del Foro Naval Argentino

La nacionalización del comercio exterior argentino tiene orígenes en la sanción de la Ley de Aduana en 1835 de Juan Manuel de Rosas. Los aranceles a los productos de importación protegían el desarrollo de la industria nacional en el interior del país y la prohibición de navegar los ríos interiores equiparaba a la Argentina con las demás naciones del mundo. En 1845 a esa soberanía hubo que defenderla con la armas en la Vuelta de Obligado. En las Angosturas del Quebracho, los Guaycurúes expulsaron a los gringos de nuestros ríos interiores. Ese mismo pueblo guaraní que se negó a construir las embarcaciones para la guerra de la triple alianza contra sus hermanos del Paraguay, en la primer huelga naval por 1868. La misma garra de trinchera que no aceptó la rendición del forro de Luciano Benjamín Menéndez en 1982, el mismo sentimiento que arde en el corazón de los argentinos en la pasión por Malvinas. Eso somos y así sentimos. Porque de ahí venimos.
Los mismos personajes que hundieron nuestra flota mercante no pueden ser quienes ahora nos salven. Son un salvavidas de plomo. La impudicia con la que viven en su culto al dinero, les permite disfrazarse de correos, alcahuetes, emisarios, oficialistas u opositores, sin vergüenza ni ética. Pero los estamos viendo: entregando la Patria por los treinta dineros. Con el culo al aire.
Los proyectos de los trabajadores del Astillero Río Santiago han tomado Estado Parlamentario desde 2002, sin que la clase política los atienda como corresponde. La Reserva de Cargas [expdte. 2011-D-6035] le brindaría a los armadores nacionales un mercado de 3.500 millones de dólares en fletes, a condición de que los buques se construyan en astilleros argentinos y que sean tripulados por argentinos. El Fondo de Desarrollo de la Industria Naval Nacional [expdte. 2011-D-6034] otorgará el crédito y el subsidio que la naviera gastará en astilleros nacionales, reactivando nuestra querida industria naval y pesada, reactivando a los proveedores naval partistas y metalúrgicos de todo el país, y llevando trabajo a los pueblos y regiones en donde esos trabajadores gasten sus excelentes y merecidos salarios.
Desde la protección de nuestro mercado de fletes y el gravamen a la actividad de capital-intensivo, impulsaremos la industria mano-de-obra-intensiva que está en condiciones de construir hoy, además de barcos mercantes y de guerra; locomotoras, bogies, vagones, corazones de cruce, aviones, autos y camiones de carga, como supimos hacerlo los argentinos, con excelentes resultados a lo largo de nuestra historia. Hemos presentado en Senadores el proyecto de ley para la creación de una Empresa de Líneas Multimodales Argentina ELMAXXI [expdte. 2013-S-3496], la cual coordine los distintos modos de transporte desde una Corporación de Empresas del Estado 100% estatal, de utilidad pública e impenetrable al capital privado, que deprimió el servicio e indujo paros y accidentes mortales. Es hora del Estado Empresario. Queremos debatir cuál es el Modelo Argentino de Desarrollo para la Liberación Nacional. Venimos a proponer un debate ideológico y doctrinario como no se realiza desde la década del ’70, donde los negros, los pobres, los laburantes, podamos actualizar las bases de nuestro movimiento histórico. Este no es un conflicto vertical entre oficialismo y oposición, ni entre izquierda y derecha. El corte es horizontal: La antipatria de la oligarquía y sus embajadas extranjeras, contra el pueblo argentino y la Nación. Como nos enseñó nuestro General San Martin, “…Cuando la Patria está en peligro, todo es lícito, menos dejarla perecer…”
Sebastián Villar – Secretario General
Verónica Lomberg – Vice Presidenta
Martín Ayerbe – Presidente

Mesa de Enlace Naval. 3er Informe. 30 Nov 2013. Foro Naval Argentino.

Ya despidiéndonos del proyecto de Tettamanti-Harispe y la Mesa de Enlace Naval, debemos señalar, sin agotar la lista, otra deshonestidad intelectual del engendro. En típica práctica evasora, los empresarios ricos de empresas empobrecidas artificialmente (cuando no fundidas), pretenden blanquear por ley la subfacturación de sus servicios. Así, establecen una rentabilidad común de 4% (art. 63) para armadores y astilleros, lo cual es falso a dos puntas: mientras que la navegación tiene carácter capital intensivo (solo el 6% es mano de obra) y alta rentabilidad (30% del bruto facturado en fletes internacionales), la construcción resulta mano de obra intensiva (40% del precio del buque) y está subsidiada en todo el mundo (en condiciones normales de fabricación, para buques de gran porte, es posible hasta un 20% en Japón o Korea, 30% en EEUU o Europa, 40% en Brasil o Argentina)… A esta altura, ya no sorprende que los beneficiarios de tan forzada (temeraria) igualación sean los armadores extranjeros, cuyas enormes ganancias pretende ocultar la data falsa de sus títeres Harispe-Tettamanti.
Contrariamente a las desgravaciones y mentiras que propone la Mesa de Enlace Naval, los trabajadores del Astillero saben bien que los armadores pueden (y deben) pagar todos los impuestos que correspondan. Porque son personas ricas, solventes, que especulan en provecho propio, y harto egoístas cuando se trata del bien común. Por eso en sus proyectos de FODINN y Transporte por Agua con Reserva de Cargas recaudan, hacen caja, en el eslabón rentable del flete (capital intensivo) y la distribuyen dando trabajo en la industria naval (eslabón mano de obra intensivo de la misma cadena de valor)… He ahí una distribución permanente, digna y virtuosa de la riqueza, que, a mediano plazo, reemplaza y supera planes sociales que hoy sostienen, solidariamente, al 12% de nuestro Pueblo. Distribución que el Plan Naval Argentino 2013 asegura (solo con la flota necesaria hoy, sin considerar crecimiento) para 145.000 compañeros (astilleros/proveedores/reflejo social) por 35 años mínimo.
Sin embargo, no por ello descuidan a las navieras: con la Reserva de Cargas les aseguran, a todos los que se avengan a construir sus buques en la Argentina y cumplir las condiciones para ser un Armador Nacional, un mercado cautivo de… ¡U$ 3.500 millones al año!… esto es, el 50% de los fletes de nuestro comercio exterior.
Pero aún con un suculento mercado cautivo a su disposición, aún con una ganancia presunta, expectable, de más de U$ 1.000 millones al año (30% de la Reserva de Cargas), puede que el cipayaje vernáculo se niegue a ser favorecido. Puede que los años acumulados al servicio de la corona británica, el pentágono yankee y demás instituciones imperiales, no les permitan confrontar con las versiones comerciales de eso mismo, que son Maersk Sealand, Mediterranean Shipping Company, Hambürg Sud, Evergreen, y otros en el tráfico de contenedores, o Nidera, Monsanto, Cargill, Dreyfus, Bunge y Born, y otros más en el transporte de graneles.
Y eso, que se nieguen a confrontar con sus actuales mandantes, es lo más probable. Con tantos años de obsecuencia en su haber, tal vez sea demasiado tarde: morirán tan serviles como ahora. No cambiarán. Veamos sino lo que acontece con el Cruce por Aguas Argentinas a Tierra del Fuego, donde el dip. nac. Catalán Magni y el cap. de ultramar Sergio Borrelli, de Adm. Gral de Puertos, funcionales al interés británico, impulsan la compra de buques usados a Australia (país del Commonwealth). Negociación que ahora quieren poner, ocultar, disfrazar en manos de su candidato a concesionario del cruce, el dueño de la ‘pro-british river plate enterprise’ Buquebus, Juan Carlos López Mena… Quieren privatizar el cruce (con un argentino nacionalizado uruguayo-pro-inglés). No quieren cumplir la ley 26.776 (cruce corto). Quieren comprar buques usados (a la corona)… ¿Queda claro?.
De esta certidumbre sobre la naturaleza cipaya del capital privado (cuya única lealtad fue, es y será para con la ganancia) surgió en la Federación Popular del Transporte la necesidad de una ELMA XXI 100% estatal. Corporación del Estado constituida a su vez por Sociedades del Estado, impenetrables todas al capital privado. Empresa multimodal, como exige el transporte en este siglo XXI. Y empresa estatal, como exige la realidad actual, en la que las privatizaciones nos dejaron las ruinas del tren, la aerolínea y la naviera estatales, que el capital privado argentino destruyó en alianza con (y beneficio de) las multinacionales. Por eso corresponde:
1ro.- Reconocer al FODINN, el Transporte por Agua con Reserva de Cargas y la ELMA siglo XXI como partes de un todo destinado a recuperar: a) el financiamiento genuino de nuestra industria naval, b) el mercado argentino de fletes internacionales y c) el valor agregado por el transporte al comercio exterior.
2do.- Denunciar la intención del Foreing Office británico y sus operadores político-empresariales (la estancia Harberton sobre el Beagle, los supermercados La Anónima en la Patagonia, el diario Buenos Aires Herald en Cap. Federal) de obstruir la implementación del Cruce por Aguas Argentinas. Porque resignifica geopolíticamente al desarrollo de Tierra del Fuego y el conflicto de Malvinas a favor de nuestra Patria.

Logo Foro Naval Argentino
Ante el proyecto privatista de la Mesa de Enlace Naval, compartimos el comunicado del Foro Naval en defensa de los proyectos para la liberación de la patria:

Comunicado del Foro Naval

La Flota Mercante Argentina y sus astilleros pueden y deben resurgir.

Los argentinos debemos apoderarnos de los fletes del comercio exterior, nacionalizando la mitad de las cargas impo-expo para transportarlas en buques construidos en Astilleros Argentinos. La construcción de los mismos será financiada por un fondo específico, que grava en un 2% a todos los fletes internacionales. [expdtes 6034-D-2011 Fodinn; 6035-D-2011 Transporte por Agua con Reserva de Cargas].
La Flota Mercante Argentina integró, junto al IAPI y la Junta Nacional de Granos, el plano de soberanía del comercio exterior argentino a partir de 1940.
En esa coherencia histórica, Perón crea el Astillero Río Santiago el 22 mayo de 1946, con el objetivo de fabricar buques militares y abastecer a la Marina Mercante de Bandera Nacional, que luego integrará la Empresa de Líneas Marítimas Argentina – ELMA. Para ello el país se valió del derecho internacional a reservar el 50% de las cargas impo-expo para transportar en Buques de Bandera Nacional. Junto al Fondo de la Marina Mercante, constituían el círculo virtuoso del mercado, el financiamiento y el trabajo.

Desregulado el mercado de fletes por el decreto 1772 del Gorila Musulmán y su Caballo ministro, los empresarios argentinos abandonan la Bandera Nacional por la de “conveniencia” y revientan todos los astilleros privados. Río Santiago resiste salvajemente la privatización por la lucha de sus trabajadores y junto a German Abdala pudimos frenar la privatización de ELMA en la oscura década del ‘90. Esa negrada argentina, victoriosa frente a las privatizaciones, crea en 2000 los proyectos de ley “Transporte por Agua con Reserva de Cargas” y “Fondo de Desarrollo de la Industria Naval Nacional”, ante el ominoso silencio de la clase política argentina, las cámaras empresarias y las cúpulas sindicales. Ya en el Siglo XXI, el Foro Naval Argentino se constituye con el objetivo de crear un Ministerio de Asuntos Marítimos y Navales de la Nación. Con los proyectos de los trabajadores del Astillero Río Santiago como base, desde el trasvasamiento generacional, creamos el Plan Naval Argentino, proyectando en un ciclo de producción a 35 años, la reconstrucción de la Flota mercante Argentina en astilleros nacionales. Esa noria de producción llevará el pan a más de 145.000 familias argentinas. El 12 de septiembre de 2013, la juventud patriótica de la Federación Popular del Transporte, junto a los Foros que la integran: Carretero, Aeronáutico, Ferroviario y Naval, presentaron el proyecto de ley para la creación de una Empresa de Líneas Multimodales Argentina del Siglo XXI – ELMA XXI, ciento por ciento estatal e impenetrable al capital privado, en una actualización doctrinaria del Modelo de Sociedades y Corporaciones del Estado de la Tendencia revolucionaria de la década del ’70. [expdte 3496-S-2013]. Las embajadas extranjeras taponan el desarrollo nacional para que La Argentina no logre el pleno empleo y se emancipe del capital multinacional. Planificando la miseria popular desde un comercio exterior extranjerizado, que exporta el 92% de la producción y deprime el consumo interno para facturar en dólares. Los argentinos tenemos una vasta historia de soberanía, industria y lucha por la justicia social. Hay que seguir en el aguante. Vamos por el Modelo Argentino de Desarrollo con pleno empleo desde las Empresas del Estado. La Liberación Nacional es nuestra causa. Cruzamos una línea de no retorno y vamos por todo.

La Mesa de Enlace Naval y su proyecto. Informe 20 Nov 2013.

El martes 19 de Noviembre de 2013, tapones institucionales del desarrollo argentino actuaron contra las leyes de FODINN (Fondo de desarrollo de la Industria Naval Nacional) y de Transporte por Agua con Reserva de Cargas, que desde 2002 los trabajadores del Astillero Río Santiago vienen impulsando sin que el poder político los atienda como es debido. Una y otra vez, a pesar de que tomaron estado parlamentario y llegaron a comisiones específicas, la clase política profesional, servil al capital extranjero, logró frenar ambas patrióticas iniciativas.
Pero esta vez, la Mesa de Enlace Naval se descuelga con un estatuto legal del coloniaje, bajo el engañoso título de Régimen de Promoción de la Marina Mercante Nacional y la Industria Naval. Dócil al ecumenismo neoliberal, el dip. nac. Gastón Harispe dio su firma al engendro del ing. Horacio Tettamanti. En el mismo se establece más un régimen de charteo a casco desnudo, desgravaciones impositivas y demás flexibilizaciones globalizantes que un plan de trabajo leal a la Patria y los intereses de su Pueblo Trabajador.
Privatista como pocos, ya en su artículo 2do excluye buques públicos, militares y de pesca… borrando de un plumazo a todos ellos de los supuestos beneficios del régimen que propone. Pero, fiel a sus mandantes, en su art. 4to, les da tratamiento de bandera nacional a los buques de bandera extranjera locados a casco desnudo…
Estupefactos, los trabajadores comparan esta basura con las exigencias, explícitas en sus proyectos, de construir en el país para ser considerado Armador Nacional, y no pueden entender que sus compañeros Vallejos y Banegas hayan participado de tan oscura ceremonia. Casi sin poderlo creer, los ven en la foto junto a traidores seriales al Astillero Río Santiago, como son la FINA (Federación de la Industria Naval Argentina) de Horacio Martínez, el SOMU (Sindicato de Obreros Marítimos Unidos) del caballo Suarez y el SAON (Sindicato Argentino de Obreros Navales) de Cayo Ayala, entre otros entregadores de la década menemista (…y de ésta también).
Siguiendo con el engendro de la Mesa de Enlace Naval, cabe señalar su verdadero interés, que se hace explícito cuando habla del charteo a casco desnudo de buques de bandera extranjera. Allí establece taxativamente la habilitación a un 100% del tonelaje que el armador tenga navegando, más otro 200% del tonelaje que esté reparando, modificando o construyendo, más otro 200% si el buque en navegación fue construido en el país y a partir de 1991. Así, a buques de igual porte, le bastaría tener un buque navegando y otro en reparación para asegurarse el alquiler de buques de bandera extranjera por un 500% del tonelaje del único que navega. Es decir, por un buque argentino que navega y otro que se repara, el engendro habilita alquilar cinco de bandera extranjera y darles tratamiento de bandera nacional… ¿a qué intereses responden tamañas neoliberalidades?.
Contrariamente a la década infame de los ‘90s (y a este engendro del ing. Tettamanti) en sus proyectos FODINN y Transporte por Agua con Reserva de Cargas, los trabajadores del Astillero Río Santiago establecen una acumulación progresiva a favor de la bodega nacional construida en el país, y en ningún momento facilitan el alquiler de chatarra extranjera. Por eso les resulta inexplicable la presencia de compañeros de ATE (Asociación Trabajadores del Estado) junto a tránsfugas como el ing. Mario Fadel, presidente de TANDANOR (Talleres Navales Dársena Norte), que junto al resto de la Mesa de Enlace Naval, usó esa fachada estatal de negocios privados para robarles la reparación del Almirante Irizar (rompehielos que el Astillero cotizó en unos U$ 40 millones y que Tandanor ejecutó parcialmente a más de 3 veces ese valor, además de arruinar el buque).
Por estas simples consideraciones y muchas otras que no vale la pena detallar, creemos que corresponde:
1ro.- Rechazar in límine el proyecto del dip. nac. Gastón Harispe por contrariar el interés nacional y popular, que sí expresan nuestros FODINN y Transporte por Agua con Reserva de Cargas.
2do.- Notificar de esta decisión política al causante, a todos los estamentos de ATE y la Federación Popular del Transporte, a todos los legisladores del Parlamento Nacional y a la Sra Presidenta de la Nación.
3ro.- Insistir con las leyes de los trabajadores, que ya tienen estado parlamentario (expdtes 6034-D-2011 Fodinn y 6035-D-2011 Transporte por Agua con Reserva de Cargas) y son fieles a la Patria y el Pueblo.
4to.- Alertar al dip. nac. Claudio Lozano de la intención de la Mesa de Enlace Naval y sus prosélitos de avanzar entre gallos y media noche, sin debate, si nuestros proyectos perdieran estado parlamentario.
5to.- Convocar a urgente asamblea y declararnos en Estado de Alerta y Movilización, por nuestras leyes del Astillero y contra este engendro servil al capital multinacional y la globalización imperialista.

FORJA Otras tantas Malvinas

Ya en los años 30 FORJA (Fuerza de Orientación Radical de la Joven Argentina), con exponentes como Scalabrini Ortíz, Jauretche, Del Mazo, Manzi y tantos mas, denunciaba la injerencia de la política exterior británica en nuestro país.

En este panfleto de 1937, se denuncia claramente esta situación, cuya arma mas artera era el dominio de los ferrocarriles, medio de transporte fundamental para cargas y pasajeros. En base a esta y otras obras se llevo a cabo la posterior nacionalización de todos los ferrocarriles extranjeros durante el gobierno del Gral. Perón, esfuerzo nacionalista que luego se perdió en la década de los 90 con el inefable 10 de marzo de 1993, con las consecuencias que todos conocemos.

Difundamos la importancia estratégica de este medio de transporte y los intereses que hay detrás de su deterioro, condicionantes durante años de las políticas de Estado para poder lograr en el futuro mas cercano posible su completa recuperación para todos los argentinos.

Ademas, en este panfleto podrán apreciar otras tantas entregas al capitalismo ingles y norteamericano Banco Central, el Instituto Movilizador, las Juntas Reguladoras, la Coordinación de Transportes, el pacto Roca-Runcimann y la política petrolera, entre tantas otras mas, con lo cual podemos dar por demostrado que los problemas que hoy aquejan al país tienen mas de un siglo de historia.

En resumen, como decía el Gral. Ing. Mosconi, sin soberanía económica, la soberanía política es solo una ilusión.

 

“En todas partes se cree como dogma económico que el capital extranjero es indispensable para el desarrollo de los recursos naturales, y nadie parece advertir que ese desarrollo hace rico a los extranjeros y deja más pobres que antes a los naturales; y que lo que se necesita es la organización interna del propio capital’’ Gral. Baldrich