EL FERROCIDIO – 10 de marzo de 1993

Ferrocarriles Argentinos logo en blanco
Hace exactamente 20 años se llevaba a cabo la etapa culminante del Plan Larkin, que consistió en la supresión de la mayor parte de los servicios ferroviarios de nuestro país.
Así, la Argentina, que supo tener la tercer red más extensa del continente (luego de Estados Unidos y Canadá), se quedó de un día al otro sin servicios ferroviarios que integrasen la nación, viendo reducidas sus vías operativas de un promedio de 35.000 Km. a aproximadamente 10.000 km.
Esta medida, tomada en el marco del proceso neoliberal, significó para muchas personas la imposibilidad de viajar, de ver a sus familiares y amigos, el aislamiento absoluto para una gran cantidad de pueblos que se vieron vaciados al no contar con el tren y arrojo un manto de oscuridad sobre regiones enteras, que se vieron de pronto olvidadas y sin medios de transporte, frente a un Estado que había olvidado la función social del servicio publico y la característica de fomento para distintas regiones de nuestro país. Quien no pudiese afrontar el costo de un pasaje en micro, quedaría ahora fuera del sistema.
Como consecuencia directa de esto, gran parte del patrimonio de la empresa (una de las mas grandes del país) fue robado o destruido, muchas veces por acción directa de quienes tenían interés en terminar con el ferrocarril, otras como consecuencia del abandono absoluto del material ferroviario a la intemperie.
Decenas de miles de puestos se perdieron de forma directa (mediante despidos y «retiros voluntarios» financiados por el Banco Mundial), mientras que muchos mas se perdieron de forma indirecta, como consecuencia del aislamiento de regiones enteras que ya no contaban con servicios de pasajeros ni de cargas.
Es por todo esto que, el 10 de marzo de 1993, el país perdió un medio estratégico de transporte. Ese que puede superar cualquier clima, llegar a destino a pesar de las adversidades de la naturaleza, se perdió medio de integración de la nación, que permitía viajar por su país a decenas de miles de personas, uniendo nuestro territorio, se perdió un factor de desarrollo fomento y comunicación con los países hermanos, y como aglutinante de todo lo anterior, con el FERROCIDIO perdimos SOBERANÍA.

«El problema ferroviario puede sintetizarse en la simple fórmula: adquirir los ferrocarriles equivale a adquirir soberanía” Raúl Scalabrini Ortiz

Por si no es suficiente lamento, les dejamos el siguiente video, pero les decimos: ¡que la pena se transforme en militancia!

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